LA JIRIBILLA
 

CRONOLOGÍA MÍNIMA
NUEVA TROVA CUBANA

1965- Pablo Milanés compone la canción Mis 22 años, que contiene elementos renovadores significativos en la cancionística cubana. Se da a conocer en la voz de Elena Burke.

1965–1967
- De manera aislada, varios jóvenes comienzan a componer, de manera espontánea e intuitiva, canciones con nuevos elementos musicales y cuyos textos abordaban temas por entonces casi relegados en la canción cubana.

1967
- Silvio Rodríguez realiza un recital compartido con poetas jóvenes y Teresita Fernández. En ese mismo año sale al aire el programa semanal de TV “Mientras tanto...”, donde actuaba como figura central y conductor.

En agosto se celebra en Cuba el 1er. Encuentro Internacional de la Canción Protesta, organizado por la Casa de las Américas que, además crea un Centro para su intercambio y promoción. Silvio Rodríguez, aunque no actúa en el Encuentro, asiste a Varadero e intercambia con los artistas participantes.

1968
- Febrero 18/19 (?). La Casa de las Américas contacta a Pablo Milanés, Silvio Rodríguez y Noel Nicola para hacer un recital de “canción protesta”. Terminando su programa, fueron llamados al escenario y también cantaron sus propias canciones Vicente Feliú, Eduardo Ramos y Martín Rojas, que se encontraban en el público. En el transcurso de ese año la Casa de las Américas realizó numerosos programas similares, a los que se incorporaron otros músicos. La primera personalidad de la nueva canción que compartió uno de aquellos programas fue el español Paco Ibáñez.

Al encontrar afinidades en su trabajo, estos jóvenes comienzan a reconocerse unos en otros e influirse mutuamente. A través de la Casa de las Américas se ponen en contacto con intelectuales y cantores iberoamericanos afines.

El grupo originario de La Habana conoce de otros cantores jóvenes con iguales inquietudes en el interior del país. (Augusto Blanca, en Stgo. de Cuba, Miguel Escalona, en Camagüey, etc.).

Se decanta una influencia generalizada de Los Beatles, la música del barroco, las armonías modales de raíz hispánica y africana y la canción ligera europea de moda. Hay un acercamiento decisivo a la trova tradicional, y se reciben influencias del folk–song norteamericano (Bob Dylan).

También se tiene conocimiento de lo que se hacía en otros países en aquel momento (Paco Ibáñez, de España; Daniel Viglietti, de Uruguay; la obra de Atahualpa Yupanqui y de Violeta Parra. Se hacen recitales compartidos con cantores cubanos como Teresita Fernández.

Con la grabación de un “extended play” para el Centro de la Canción Protesta de Casa de las Américas, Pablo, Silvio y Noel Nicola, inician la discografía de lo que más tarde sería la Nueva Trova.

Algunos componen música para puestas en escena teatrales y cortos documentales.

1968–1969- Se suman más o menos directamente a esta corriente algunos grupos vocales. (Ctto. “Los Cañas”, Ctto. “Los Dimos”, Ctto. “Tema 4”)

Recitales personales o de conjunto en teatros, fundamentalmente en: “Hubert de Blank” (Teatro Estudio), Bellas Artes y las salas de la Universidad de La Habana.

1969- Abril – Junio. Se funda el “Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC”. Así se ampliaría el ámbito sonoro e instrumental, se incorporan nuevas técnicas y se asimila una influencia fundamental de la música “beat” y de la “tropicalia” o Música Popular Brasileña (MPB). El grupo se crea a instancias de Alfredo Guevara (entonces director del ICAIC) y de Haydée Santamaría (directora de Casa de las Américas), contando con Leo Brouwer como director.

En gesto solidario, la artista norteamericana Barbara Dane publica en su sello discográfico “Paredón” un LD con las primeras grabaciones del Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC.

1969–1971- Se fundan nuevos grupos musicales (“Moncada”, “Manguaré”, etc.). Predomina una tendencia a la divulgación de la música sudamericana andina. Contactos estrechos con la Nueva Canción Chilena.

Los organizadores (cultivadores de la Trova Tradicional) de los Festivales Nacionales de la Trova, que se celebraban por entonces en Santiago de Cuba, en hermoso y lúcido gesto, invitan a los “jóvenes trovadores” a participar en las ediciones de esos años y los siguientes (mientras existieron en aquel período).

1972- Diciembre. Primer Encuentro de Jóvenes Trovadores, convocado por la UJC, en Manzanillo, Oriente. Se toma el acuerdo de crear una organización que agrupe a los jóvenes artistas, profesionales o aficionados, que siguen esta corriente.

Primeras presentaciones de nueva–troveros en el extranjero (Alemania, Chile, Italia) (Pablo Milanés, Silvio Rodríguez, Noel Nicola, Augusto Blanca y Eduardo Ramos)

1973- Diciembre. El Segundo Encuentro nacional se nombraría “de la Nueva Trova”, nombre que se adoptó en el transcurso de ese año por los organizadores y que daría lugar al de la organización “Movimiento de la Nueva Troya” y sellaría el “bautizo” de las diferentes formas y géneros que cultivaban los seguidores de esta corriente, ya en lo adelante “Nueva Trova Cubana”.

1974- La Nueva Trova se ha enriquecido con heterogeneidad y cuenta ya con cultivadores y grupos musicales en todo el país.

Primera grabación de un LD de Silvio “en solitario”: “Días y flores”.

Se da a conocer en esta etapa un nutrido grupo de creadores–interpretes que ha sido después llamado la “generación intermedia” de la Nueva Trova (Amaury Pérez, Alejandro García (Virulo), Ángel Quintero, Alfredo Carol, etc. y otros asociados a grupos musicales).

Con la salida paulatina de algunos de sus miembros, comienza a desintegrarse el GESICAIC, después de haber cubierto una etapa de intensa creatividad que lo inscribió en una “mitología” de la música popular cubana.

1978–1979- En torno a estos años surge la nueva camada generacional de trovadores que posteriormente se llamaría “Generación de los topos”, entre otras denominaciones. (Santiago Feliú, Donato Poveda, Alberto Tosca, Carlos Varela, Frank Delgado, Gerardo Alfonso, entre otros.

1980- Con sus giras en México, Argentina y España, se desata el “boom” internacional de la Nueva Trova de la mano de sus más altos exponentes: Pablo Milanés y Silvio Rodríguez.

1980–19189–1990- Si la década de los ’70 fue la de extensión y maduración de la corriente, la de los ’80 sería la de su divulgación internacional y su consolidación en el panorama de la cultura cubana. No obstante, podría hablarse de un “apogeo” que abarca una década, de 1975 a 1985 aproximadamente.

En 1986, se disuelve la organización “Movimiento de la Nueva Trova”, 13 años después de su fundación. El hecho de que la organización y el fenómeno artístico fueran homónimos, generó no pocas confusiones, tanto en los que fueron miembros de la organización como en todos los interesados en la corriente artística. Lo cierto es que cuando se fundó la organización y se denominó “Movimiento de la Nueva Troya” se estaba “bautizando” el hecho artístico como “Nueva Trova” y a la vista de muchas personas todo era una sola cosa.

Se produce el surgimiento paulatino de un nuevo grupo generacional de trovadores y grupos, conocido más tarde como “La Novísima”. A este grupo generacional le tocó en suerte lidiar con los inicios del llamado “Período Especial” que afectó tanto la economía como muchos aspectos sociales y superestructurales del país, y muchos de ellos emigraron en busca de otros espacios para proyectar su trabajo artístico. Buena parte de ellos reside actualmente en el extranjero, pero mantienen sus vínculos ciudadanos y culturales con Cuba (p.e. David Torrens, Ihosvani Caballero (Vanito), Pável Urquiza y otros). Aunque su creación –en general, no en todos los casos– ha derivado hacia zonas de la cancionistica como el pop y el rock latinos, sus orígenes trovadorescos aún los marcan y los distinguen en esas otras corrientes.

1995- Otro grupo generacional con características propias comienza a gestarse. En un principio retomaron para si la denominación de ‘novísimos” y por un tiempo se les conoció como los cantores “De la rosa y de la espina”, tomado del afiche alegórico que con esa imagen el diseñador Alfredo Rostgard realizó en 1967 para el Encuentro de la Canción Protesta de la Casa de las Américas. Los trovadores de este grupo, en general, y sobre todo como grupo en sí, están atravesando una etapa de búsqueda intensa y de maduración de sus lenguajes y proyecciones artísticas propias, que va abriéndose sus caminos y habrá que seguir de cerca sus prometedores afanes creativos.

1999–2002- Con la realización de los conciertos “A Guitarra Limpia”, el Centro Cultural “Pablo de la Torriente Brau” –donde se vienen presentando trovadores de todas las épocas y edades, con un sentido cultural profundo y “ecuménico”– ha propiciado un primer espacio (ya van surgiendo otros) de reanimación trovadoresca.

Esta “Cronología Mínima” es más bien interna de la Nueva Trova. No ha podido abarcar una serie de eventos públicos (como festivales, programas de radio y TV y otros) que sin duda constituyeron importantes hitos en su divulgación y desarrollo, y que podrían ser objeto de estudio.

Notas:
Curso de Verano UH “La Trova Cubana desde sus orígenes hasta nuestros días”
Conferencia: “La Nueva Trova”. Noel Nicola

 


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La Habana. 2002
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