|
LA
JIRIBILLA Apenas doce horas después de su llegada a La Habana, logramos contactar —vía telefónica— con Delgadillo a quien La Jiribilla prácticamente despertó en la habitación que por estos días ocupa en el Hotel Melía Cohiba. El manojo de preguntas estuvo encaminado a conocer alguna que otra interioridad del artista mexicano cuya discografía, a pesar de ser bastante extensa, no es muy conocida en Cuba.—Siempre he dicho que hago canción informal. Soy un cantor de la ciudad de México: escribo canciones en torno al humor y al amor, a lo social y lo vivencial. Mi concierto en el Centro Pablo, será un poco esto. No pensaba profundizar en la canción más reciente, sino en hacer un compilado de textos que he escrito hace algún tiempo y también algo de lo actual. —¿Por qué ese retomar de textos anteriores y no entregarnos lo más reciente de su creación? —Como mis llegadas y conciertos en La Habana han sido muy esporádicas, siento que debo ir más al asunto histórico. Si tuviera una continuidad en cuanto a sistematicidad de presentaciones, como lo hago en mi país, interpretaría canciones más recientes. Tengo más de 17 años escribiendo canciones. Hay algunas que tienen más o menos ese tiempo, y esas son las que llamaría más bien históricas. Insisto en que hago una canción informal. De eso se trata: de no formalizar con ningún género y tampoco con los recitales. Las presentaciones giran en torno a lo que pueda llegar a suceder: es un poco acercarme al asunto tratando de hacer el juego del artista, es decir, una especie de obra artística de ese momento y al mismo tiempo que sea irrepetible. —Cuando usted dice canción informal y que le place hacer canciones de este tipo, puede presumirse que usted entiende que estos tiempos son un tanto informales. —No me refería a ese tipo de informalidad. Aludía a no formalizar con ningún género. Creo que tengo mucha influencia de la trova, pero también del canto nuevo, pero no sólo del canto nuevo, sino de los Beatles, de John Lennon, de Fito Páez, de Charlie García, de Joan Manuel Serrat; también de la canción popular mexicana. Cuando me refiero a informal es para no formalizar con ningún género. No quiero considerarme trovador, ni baladista, ni rockero, o tantos otros términos exactos que rigen duramente la composición. —¿Cómo se autodefine? — Soy un cantor de la ciudad de México. A partir de la antena, que es la ciudad de México, he tenido mis influencias y eso es todo. —¿Expectativas de este viaje a La Habana? — Siempre he venido a La Habana con mucho gusto. Tengo muy buenos amigos y me encantaría poder estar en contacto con ellos dadas las situaciones de diferencias políticas entre el actual mandatario de México, señor Fox, y el presidente, Fidel Castro. Esta es una declaración completamente personal. No sé que tenga en su mente este señor que tenemos por presidente, pero siempre los mexicanos hemos sentido un profundo cariño por los cubanos. En lo personal siento mucho amor por el pueblo cubano: soy y me siento su amigo. El señor Fox podrá enojarse o no, pero yo no me enojo con mis amigos”. —¿La memoria? —Creo en la memoria. Considero que la canción que hago no es tan importante. Siento que hago lo que puedo, pero al mismo tiempo somos tantas voces... escribo para la permanencia y la memoria.
Fernando Delgadillo. |
|
|