|
LA
JIRIBILLA
A LA BUENA EL PALO
El Jefe de la Revolución, al bate, abre el ecuménico
Caimán Barbudo 309. Al pie de la ilustración, una
convocatoria más que simbólica: “a la buena el palo”. El
ecumenismo es espacio, no plataforma. De la mayor
amplitud de miras se prefiere una bola, se escoge una
postura… y a jugar.
Fernando Rojas
|
La
Habana
Primer Inning
El Jefe de la Revolución, al bate, abre el ecuménico
Caimán Barbudo 309. Al pie de la ilustración, una
convocatoria más que simbólica: “a la buena el palo”. El
ecumenismo es espacio, no plataforma. De la mayor
amplitud de miras se prefiere una bola, se escoge una
postura… y a jugar.
Segundo Inning
En las páginas 2, 3, 4 y 5 Fidel Díaz, Omar Valiño y
Abel Varela se abotonan de cubanía al penetrar un dato
esencial en nuestra cultura: la pelota. La crítica de su
escasa presencia en zonas decisivas de la difusión, el
arte o el comercio –tan útil como fomentador de
identidades como perverso en su mutilación, según sea la
mercancía y su ciclo– acompaña a una reflexión autóctona
y legitimadora de nombres y épocas, más que nada de los
nuestros. Queda uno pensando si no debiéramos pensar más
en la importancia del deporte como educador de
juventudes.
Tercer Inning
Otra constelación de nombres, pero la misma época, la
misma cultura, emerge de la entrevista de Abel González
Melo, joven promesa cada vez más activa, a la actriz
Broselianda Hernández. En ese texto, igual que en el
dedicado a la memoria de Luis Buñuel, que comentaré más
adelante, encontrarán los amantes del teatro y nuestros
estudiantes de arte, importantes claves para acercarse a
la magia de la actuación. De la mano de Broselianda nos
encontramos con Roberto Blanco, Flora Lauten, Vicente
Revuelta, Carlos Díaz, Albert Camus… (páginas 6 y 7).
Cuarto Inning
Las últimas décadas, un desenfado singular que funcione
como eficaz vehículo para brindar una información que a
veces, en otros espacios, se torna reiterativa, y el
peculiar humanismo de la gracia criolla expresada ya
hoy, en valores cínicos, caracterizan la excelente
charla entre el saurio verdeolivo 309 y Carmen Rosa
Báez. Las páginas 8, 9 y 10 desafían al prejuicio y
retratan una época de batallas anunciando candela para
el número 310, para de inmediato agradecer en la 11 a
Humberto Manduley la utilidad de estar informado, cuando
esa información se comparte con el prójimo: a leer sobre
Pedro Agnar, argentino y músico, en la sección La Cuerda
Floja.
Quinto Inning
Para y de jóvenes es este saurio que cuenta en sus
páginas 12 y 13 sobre un evento ya consagrado por la
constancia de la filial villaclareña de la Asociación
Hermanos Saíz –como Fidelito anuncia desde las primeras
páginas, somos discípulos de Víctor Mesa–: el encuentro
de música de Concierto A tiempo con Caturla. El
comentario de Andrés, muy valioso por su rigor, tal vez
abunda en exceso acerca de las angustias bodegueras
(léase administrativas) del evento, si bien cumple el
cometido de advertir sobre lo imprescindible de la buena
organización : desenfado y orden, he ahí el no dilema.
Sexto Inning
Al tibio amparo de la 14, tal vez con demasiada
sobriedad, nuestra Carina Pino–Santos informa sobre el
año de Wilfredo Lam en el mundo, para que a su lado,
junto a ese número 15, tan sugerente, mis amigos
disfruten la media rueda de Bladimir Zamora
(Felicidades, gordo, en tu día, a nombre del caimán
y en el mío propio) y ofrezcan su poesía (¡qué bueno!) y
entreguen otra humanísima dimensión de esta vida y otro
fresco de nuestra época. La variedad ―o el ecumenismo,
si se quiere―, que trasciende de la caracterización de
los múltiples intereses del Bladi, es expresión
acrisolada, y continuidad de una cultura que se renueva
(la cita es de Víctor Rodríguez, el pianista) y sigue
haciendo de este Caimán, suavemente, sin dramas,
una fiesta que se reconoce a sí misma en cada rincón,
sonrisa o movimiento, fiesta de gente linda que crece,
que ya creció.
De los asuntos más transcendentales y de los residuos
punzantes a algunas discusiones secundarias no acabadas,
del anuncio de un nuevo milenio de muchos combates y
esperanzas, emerge cierta sensación de triunfo que
estimula y acicatea, sin empalagar.
Los socios consumieron cuatro páginas en la gaveta con
el Bladi, y dejaron de la 19 y la 21 Adrián Morales,
músico joven, “fusionante”, vanguardista, residente en
España y cubano: otro síntoma de época. ¡Cultores de
toda la buena música, unios y a leer! Espero que Joaquín
Borges Triana, autor de este texto, recuerde que también
Los Beatles se refirieron al Mahabharata, y que fue un
ruso, Efremov, quien más se acercó –probablemente sin
conseguirlo del todo pues para eso hay identidades–, a
la visión singular del impacto en la cultura hinduista
en occidente: así de universales somos, sin remedio,
pero tal vez no hay que apretar con la erudición para
ser y comentar música.
Séptimo Inning
Sigue bien Andrés Mir en el diseño: Por primera vez,
sección de jóvenes poetas, es hermosa y fresca. Vale la
entrega iniciática de Dolores Labárcena.y para dejarlo
ya: las gracias a Guerra, Wildy Abascal, Dania Navarro
por su aporte a la gráfica.
El tributo imprescindible de una generación en expansión
triunfante, el viaje obligado a la Cuba profunda están
en la 22 y 23, cuando Mongui evoca a Marcelino Arozarena.
“La canción negra sin color” parece ser sello
actualísimo de la Cuba nueva que añoramos, por lo que
hemos peleado y que hoy vislumbramos. Nada de
vanguardismos infantiloides: un jovencísimo escritor
apela a la experiencia del Quijote y trata de atraérselo
a La Habana: no hay mejor homenaje al Día del Libro
Cubano, tan merecido, que este de Edgar London con
Cervantes mediante. Leed cervantinos de toda la vida en
la 24 y la 25.
Dos evocaciones del gallego Posada, imprescindibles para
todos. Lourdes Pasalodos nos revisita y Armandito
nuestro realizador gráfico será regañado por no escribir
con más frecuencia. Juntos a estos pedazos de nostalgia,
Charlie Salgado nos recuerda en Los Raros que Fiedrich
Nietzche también escribió poesía. Tenía que ser, pag 26
y 27.
Octavo inning
En la 28, leo las primera palabras de uno de esos textos
del Caimán que tanto se agradecen: “ Buñuel en mi
vida. Entrevista a Paco Rabal por Luciano Castillo.
Desde aquí y hasta el fin del texto y ojalá que hasta el
fin de los tiempos toma cuerpo una noción de la relación
entre la vanguardia en el arte y la vanguardia en la
política que resulta imprescindible a cualquier proyecto
legítimo de transformación social. Junto a esta noción,
la lección gratuita de actuación a la que ya aludí.
No sabemos si los nietos de Buñuel viven en Moscú. Para
el caso que nos ocupa hoy, para el momento que nos
encuentre de pie, triunfadores pero atentos, confiados,
pero vigilantes, importan tal vez más el símbolo y la
tendencia, que la experiencia histórica y el fracaso del
llamado “socialismo real”, si bien esta última debe
estar en el rubro de las discusiones no acabadas. En
cuanto al símbolo y la tendencia, pregúntenle al
Caimán, a Bladimir y a Carmen Rosa.
Off de record
Nada de estrecheces. Ya les dije que el 309 es
ecuménico. Hasta algún otro tránsfuga se menciona por
ahí. No lo olvidemos.
Noveno Inning
Estamos llegando al verdadero conteo parejo. Ya sin
aliento, la 30 y la 31 reúnen la sección de discos, por
nuestro Norge Batista, tunero y trovador, la de libros,
con Damaris Calderón representante de una estética, tal
vez ya menos presente entre nosotros pero perteneciente
por antonomasia a la literatura de las últimas décadas;
y la (re)bienvenida a la Peña del Saurio. La de este mes
es mañana a las 6.00 pm, en el Centro Cultural
Cinematográfico del ICAIC.
Viene el último lanzamiento. Hablábamos de décadas, de
aniversarios. Hace nada más que una, el 2 de abril de
1992 presentaba el informe a una de las Comisiones del
VI Congreso de la UJC. ( No era la de cultura, sino la
de ciencias) Acababa de perder a un amigo, a uno de los
que me enroló en la aventura increíble del servicio a la
obra de la Revolución y me atreví a parafrasear el
Patria o Muerte. No sé si son los 40 años de la
organización o este Caimán exquisito, pero sin
aturdirme, la sensación de triunfo de la masa me
persigue. Me atreveré, entonces, de nuevo: ¡Viva la
Patria, Viva la Revolución, Viva el Socialismo!. Y por
si acaso, hagamos swing completo. Ahí les va dos de
romanticismo francés: de Víctor Hugo en Los
Miserables: “ciudadanos, sabéis que vamos a morir”.
De Alejandro Dumas, En veinte años después: “Lo
extraño es que no haya sucedido antes”.
Gracias.
¡Ah, el de la contraportada es Bladimir Zamora!
|