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LA
JIRIBILLA
LA IMAGEN MÁS ACABADA
DEL CUBANO
"Martí fue una figura que me atrajo desde un principio por la fortaleza de su imagen. Cuando fui creciendo y empecé a conocer su obra poética y política me fui interesando mucho más por incluir en mi trabajo a ese símbolo que sirve para entender qué y quién es el cubano, para entender nuestras ideas actuales". Entrevista con el pintor Agustín
Bejarano.
Manuel Henríquez Lagarde
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La Habana
A pesar de su juventud, Agustín
Bejarano (Camagüey, 1964) está considerado como uno de los pintores y grabadores más talentosos de la isla. Trabajador incansable, sus grabados, angelotes, anunciaciones, coquetas y cabezas mágicas, conforman una extensa obra que ha trascendido las fronteras nacionales e integra ya el patrimonio plástico internacional.
Otro tanto ha sucedido con sus cuadros sobre Martí, figura que trabaja desde sus inicios como artista y a la que el pintor vuelve, como una suerte de obsesión, una y otra vez.
Su serie más reciente sobre el maestro, "Imágenes en el
tiempo" -en la que, además de la recreación poética de ese paradigma de lo cubano, sobresalen la complejidad de sus texturas-, será presentada a principios del próximo mes en Ciudad México.
-¿Cuando aparece por primera vez Martí en la obra de Agustín
Bejarano?
-La imagen de Martí la trabajo desde que era niño, desde cuando visitaba el taller del DOR en Camagüey y veía aquellas "gigantografías" que se preparaban para los actos políticos. Desde ese momento empecé a dibujarlo. No sólo a él, sino también a otros próceres de la patria. Martí fue una figura que me atrajo desde un principio por la fortaleza de su imagen. Cuando fui creciendo y empecé a conocer su obra poética y política me fui interesando mucho más por incluir en mi trabajo a ese símbolo que sirve para entender qué y quién es el cubano, para entender nuestras ideas actuales. Pero básicamente, por ejemplo, en mi serie de "Imágenes en el tiempo" hay como una especie de reevaluación nacionalista de su imagen. Mi intención no fue contar un pasaje de la historia de Martí, sino hacer una suerte de alegoría, de homenaje.
-Si mal no recuerdo ya en tus primeras exposiciones aparece cuadros con la figura de Martí.
-Sí, te estás refiriendo a la exposición "Tierra fértil" del 94.
-Hace unos meses en tu última exposición en la Fundación Havana Club volviste sobre el tema con otra serie dedicada a Martí.
-Fue un grupo de siete obras que estaban dentro de la exposición
"Cabezas Mágicas" y que llevaban como título
"La metáfora de la salvación". Esos cuadros no son más que un encuentro fantástico que diseñé para conjugar a dos figuras tan importantes de la imaginería cubana, dos símbolos culturales e históricos. Por una parte está José Martí, nuestro héroe nacional, en cuyo ideario se basa el proyecto que hoy realizamos. Y por otra, la Virgen de la Caridad del Cobre, un símbolo religioso del cubano. En estos cuadros aparece un Martí, como hombre, como cubano. Siempre he dicho que Martí es la imagen más acabada del cubano.
-En estos cuadros hay un Martí más contemporáneo.
-Es un Martí hombre, no santificado, aunque en esta serie hay un tratamiento de lo religioso sobre todo en referencia con la virgen de la Caridad del Cobre. En el primer cuadro, por ejemplo, aparece Martí como dibujando una ciudad. Una ciudad que se dispone a encontrar. Una vez que la realiza siembra un árbol, en este caso una ceiba por toda la connotación que tiene para nosotros esa planta, y de ese modo legitima de alguna forma su utopía. En los próximos cuadros se dispone a buscar la ciudad que él diseñó, con una tiza, como maestro. Al no encontrar la ciudad por él proyectada le pide a la virgen que lo ayude en su búsqueda. En el último cuadro Martí, mi representación del cubano, le hace una capilla a la virgen.
-Es una fábula muy tuya.
-Sí, una fábula mágico-religiosa.
-Imágenes en el tiempo es posterior y en ella se ve a un Martí más clásico.
-Esta es una serie intermitente que comenzó en el 97, después la he seguido. Es una serie que no solo abarca a Martí, en ella aparecen otros personajes en los que Martí se muta. Nunca pensé que iba a ser una serie como tal. Al final la serie se ha convertido en un recuento de pasajes, donde está presente el hombre, el paisaje, el entorno.
-Por lo visto Martí es algo recurrente en tu trabajo.
-Mi obra está compuesta de distintos ciclos. En estas obras de Martí hay muchas cosas que recuerdan la exposición
"Paisaje natural", se encuentra con las anunciaciones, con los ángeles. Es una serie pequeña pero que fue un antecedente importante de las anunciaciones.
-¿Qué otros artistas de tu generación han trabajado el tema Martí?
-Muchos artistas han pintado a Martí. Desde Raúl Martínez, Pedro Pablo Oliva, Roberto Fabelo, Alicia Leal. Y casi todos los de mi generación han trabajado sobre Martí de una forma u otra. En mi caso, como ya te dije, Martí es una figura imprescindible en la estructura cultural cubana. Su vida y su obra han servido para muchos creadores como motivo. Martí, como tú decías, es recurrente, siempre viene y va. En estos momentos siento orgullo de encontrarme en esta etapa. Es importante para mí recrear estas imágenes de Martí, hacer una relectura de las miles que pueden haber sobre él. Una relectura de la nacionalidad. Gracias a figuras como José Martí, que han dejado una obra importante para la historia y la cultura, es que se puede tener una especie de brújula.
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