| LA JIRIBILLA "EL QUE NO SALTE ES YANQUI" Después de hacer el "niño terrible" de las controversias ideológicas en las revistas de la Isla, después de invitar al mismo Fidel Castro a que liderara, kevorkíanamente, el suicidio de la Revolución, el señor Ichikawa, lozano y sin el menor rasguño, acaba de descubrir que el estado cubano es "totalitario" y solicita asilo político. Hace apenas unos meses que, en el seno de ese "totalitarismo" le acaban de publicar un libro... No sé si la envidia, como dice él, es una "institución cubana", pero de lo que no cabe duda es que no deja de ser envidiable la versatilidad de este joven sofista, su gran sentido del right moment y del right place, ese olfato para saber dónde dice peligro y cuál es la música que le gusta a los poderosos de cada estadio "dialéctico". Características comunes a todos estos ex-sargentos ideológicos, que desde la revista Encuentro, sueñan con el reencuentro neocolonial. Ichikawa acaba de darle a Miami su bendición teórica, diciendo que es "un laboratorio para pensar las fronteras de la cubanidad". Con eso, los miamenses están más contentos que un boliviano al que le han regalado una gorra de marinero. Pero tiene cierta razón, porque Miami es el costado fronterizo y siniestro de nuestra arquetípica autosubestimación y estradapálmica voluntad de no ser. Tanto barullo "filosófico" y citas epatantes, para terminar diciendo los más pedestres lugares comunes de la calle ocho. De Kant y Marx a las infecundas e irrecuperables insipideces del último Mañach, ese "profesor en serio" de manos tan limpias. Eso si es pasar de la tragedia a la comedia, en el 18 Brumario de la posmodernidad. Tan sensible ante lo "cursi", el sofista se ha refugiado en la mismísima guarida temporal de la cursilería política y literaria. Su mismo asilo político, sin que nadie le haya tirado un hollejo, es un acto de cursilería melodramática, una afirmación color rosa de su derecho a la reversibilidad... Porque en este hoyo negro de la racionalidad que es Miami todo es posible y reversible: —"Elvis Presley está vivo", "Keneddy nos traicionó", "Fidel está ahí porque los americanos quieren" (¡) y los vicarios (o sicarios) de Cristo oran por la salud expansiva de la economía de mercado. Aquí, lejos de toda floración del cerezo, cualquiera se puede comprar una katana plástica en Toys are us. Este señor que conoce de historia, debe saber que Cuba está en una pendiente geo-socio-política forzosa, en la cual se asciende camino de la independencia y la solidaridad a un alto precio, o se desciende, como Sísifo con su roca, hacia la "cordura" del feliz descanso anexionista. Aún queriéndolo, Cuba no tiene ni tiempo ni espacio para ser esa "patria suave y chica" que algunos telofóbicos proponen. Ichikawa tenía razón cuando gritaba, allá por los 80, en la universidad: —"El que no salte es yanqui" (aunque en ese tiempo yo no hacía muchos ejercicios). Para Cuba no hay descanso, ella tiene que saltar "teleológicamente" para no ser reducida a pura apendicularidad folklórica y cabrerainfántica. Ahora que Cuba es la disidencia misma, frente al totalitarismo global de la Usura especulativa, ahora que está más aislada que nunca y por ello su luz propia brilla con nítida «differance» frente a la noria de "lo mismo", estos muchachones en vez de saltar, desertan aterrados ante el esfuerzo testicular y solitario que el acto insular requiere. Los que con soberbia excluyente se comieron la mejor tajada de publicaciones, becas y bibliografías (incluyendo el acceso especial a la colección cubana), pagado todo por los obreros y la gente sencilla, si tuvieran un poco de entraña gratitud o fidelidad, ahora es cuando debían saltar por su país que se bate herido y en acoso como un bravo cachorro del león africano y español. De todas maneras ya no hay por qué preocuparse, Cuba con sus crispaciones e inercias, se defiende bien, y estos "práctico-emancipatorios" biznietos de Peñalver, ya están en su sitio. La Isla debe agradecerle la higiénica contribución de su ausencia. |
|
|