LA JIRIBILLA
A PESAR DE LA ALERTA ALGUIEN CANTA EN LOS ANGELES
Manuel
Henríquez Lagarde |
L.A.
Enviado especial de La Jiribilla
LOS ANGELES.- Todavía hoy se desconoce para cuando será pospuesta la ceremonia de premiación de los Grammy 2001 y la misma incertidumbre prevalece sobre el destino de otro importante evento que debía realizarse por estos días en esta ciudad. Tal es el caso de los premios Emmy, el principal galardón de la televisión estadounidense, cuya 53 edición iba a tener lugar en el auditorio Shrine de Los Ángeles el próximo domingo.
Estos últimos, al igual que los Grammy, suspendieron todas sus actividades "dados los actos inimaginables que han tenido lugar esta mañana" -ayer-. Además de que ambas medidas "son una forma de respeto hacia las víctimas, sus familias y todos los ciudadanos", están relacionadas también con el estado de alerta que vivió esta ciudad cuando se supo que tres de los aviones implicados en los catastróficos hechos de la víspera se dirigían hacia esta ciudad.
La razón de esta coincidencia, según el criterio de algunos expertos entrevistados por la televisión, parece estar relacionada con que los modelos de aviones escogidos por los terroristas cuentan con un gran radio de vuelo y por tanto suelen viajar con los tanques llenos de combustible, algo que sin dudas aumentó la potencia de los impactos.
Apenas unas horas después de los sucesos que enlutaron a toda la nación estadounidense, las autoridades angelinas pusieron en alerta a la ciudad: fueron cerrados los edificios estatales y desalojados la mayoría de los edificios altos, pero hasta ahora no se ha reportado ningún incidente de importancia.
Además de unas 20 amenazas descartadas por su poca seriedad por parte de la Policía, lo más significativo fue la alarma generada entre algunos vecinos por la presencia de un avión que a las 6:30 de la tarde de ayer sobrevoló el cielo de los Ángeles. En comparecencia televisiva las autoridades del aeropuerto aclararon que el mismo estaba autorizado a volar porque venía cargado con ayuda para los familiares de las víctimas, los cuales, por lo menos hasta la noche de ayer, habían sido hospedados en un hotel de las cercanías de la terminal aérea a resguardo de la prensa.
Aunque L.A. todavía no muestra su rostro habitual: el tráfico continua siendo escaso y el azul de cielo de un día típico solo es violado por el apacible vuelo de bandadas de cuervos, los escolares asistieron hoy a la escuela y muchos se reintegraron a sus centros de trabajos.
"Con sus actos los terroristas buscan trastornar la vida de las personas. Pero nosotros debemos continuar con nuestras actividades para demostrarles que no lograrán su propósito y que podemos continuar con nuestras actividades normalmente, dijo Roy Romer seperintendente del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles".
Tal vez porque el condado desplazó hacia las calles al mayor número de agentes posibles y 211 expertos fueron puestos en estado de alarma para responder ante cualquier problema relacionado con el terrorismo, muchos ciudadanos, a pesar de la consternación y preocupación general, ya desde ayer, realizaron una vida normal.
En el puente de la playa de Santa Mónica, por ejemplo, uno de los lugares habitualmente más concurridos de la ciudad, algunos jóvenes se divertían en máquinas de juegos y varias parejas o familias ocupaban mesas en los restaurantes.
A otros, sin embargo, no les quedó más remedio que ganarse el sustento, como fue el caso de una joven pareja de norteamericanos vestida a la usanza hippy -él con guitarra y ella con tambor-, que en medio del frío nocturno le ofrecieron un concierto de canciones de los sesenta a la infinita y oscura intemperie del Pacífico.
..................................................................................................
|