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LA JIRIBILLA EL CHÉVERE IRÁ A LOS ÁNGELES Manuel Henríquez Lagarde | La Habana Quien ha politizado los premios ha sido una élite que no va a los conciertos, que es posible que no sepa ni bailar la música cubana, ni debe conocer muy bien a los clásicos cubanos y, mucho menos, a los músicos jóvenes que nacieron después que ellos se fueron. Otra de las grandes figuras cubanas que asistirá a la cita de Los Ángeles es Isaac Delgado. Primero como cantante de NG la Banda y más tarde al frente de su propia orquesta, Issac ha sabido imponer un peculiar estilo, encontrar la fórmula, de interpretar y hacer la música cubana que, a lo largo de su todavía corta carrera, le ha permitido mantener su tumbao pegao y por tanto ganar una gran cantidad de seguidores, tanto dentro de la isla como en otras partes del mundo, especialmente en Estados Unidos. Recién llegado de una exitosa gira por Europa, La Jiribilla no desperdició, a propósito de su doble nominación a los Grammy 2001, la oportunidad de pedirle al Chévere de la Salsa algunas declaraciones en exclusiva. -De acuerdo con las informaciones de prensa que nos han llegado sobre tu más reciente gira, tuviste un gran cantidad de manifestantes admirándote y aplaudiéndote en Alemania. -Ha sido una experiencia superinteresante girar por Europa a propósito de este álbum, Malecón, el mismo que está nominado. Europa se ha convertido en nuestro escenario habitual, aunque, en realidad, debiera ser el mercado hispano: España, México, Puerto Rico, Estados Unidos. Nuestro mercado natural que ha sido suplantado por la parte europea de no habla hispana. Allí fue donde triunfó por primera vez Buena Vista, Cuba All Star. El disco Malecón está representado por tres disqueras: una en Estados Unidos, otra en Europa y, por supuesto, mi casa discográfica cubana, Bis Music. Pero la compañía alemana, a pesar de ser una empresa pequeña, ha trabajado bien. En todos los lugares el disco ha tenido una acogida impresionante. En un inicio entre la comunidad latinoamericana, y ya en estos momentos nos siguen muchos europeos que aman la música cubana y tienen interés por saber qué es lo que está pasando. Fue una intensa gira de siete semanas. -En un artículo que publicó El Nuevo Herald se decía que habías declarado en la televisión alemana que no deseabas ir a donde no fueras bienvenido. -Varios medios de Miami, cuando se enteraron de la nominación de Malecón, se comunicaron conmigo en Europa y también allí me hicieron algunas entrevistas. Obviamente, en todas las conferencias de prensa la pregunta obligada era si iba asistir a los Grammy. Reitero que Miami ha sido una Plaza donde nosotros no hemos podido tocar, hemos tocado en Miami Beach. Yo fui el primer artista cubano, después de la Revolución, que pisó Miami Beach para hacer conciertos. No hemos tocado en otras partes de la Florida, en primer lugar, para no tentar a nadie, para que nadie pensara que andábamos en son de provocación. Lo que hemos hecho siempre es llevar a ese país nuestra cultura. Han sido viajes culturales. Hemos sido embajadores de la nueva música cubana. Eso ha pasado en todos los intercambios musicales que se han venido realizando con los Estados Unidos. Cuando me hicieron esa pregunta, respondí que cuando uno es bienvenido en un lugar, pues uno quiere acudir. En este caso, vamos a una ceremonia donde a nosotros nos nomina una academia muy prestigiosa a nivel mundial. Si no la más prestigiosa, una de las más prestigiosas. Y han hecho, sin dudas, un cambio de sede pensando en mantener ese prestigio. La Academia propuso que los Premios se celebraran en Miami para propiciar que allí fuese la capital de la música latina. Nosotros no vimos eso con malos ojos, al contrario; siempre y cuando fuéramos bien recibidos en tierra estadounidense. En un periódico alemán dije que era una lástima que pasaran estas cosas. Acababa de visitar, al sur de Alemania, una zona turística norteamericana. Los alemanes para entrar ahí tienen que mostrar su pasaporte. Me llamó mucho la atención que los alemanes que asistieron a mi concierto tuvieran que presentar su pasaporte. Me dije: la fuerza de los norteamericanos en el mundo entero es increíble. Pero dentro de su propio país, en Miami por ejemplo, va a llegar el momento que tendrán que entrar con pasaporte o van a tener que poner un muro como el de Berlín. En la Florida hay una comunidad cubana que siempre me ha respetado. La gente que ha ido a mis conciertos me ha tratado con mucho cariño... -¿En Miami Beach había público cubano? -La mayoría era cubano. -En aquella ocasión nadie politizó tu concierto -Nadie politizó nada. En el caso de un evento como este, no creo que lo haya politizado el público. Quien ha politizado los premios ha sido una elite que no va a los conciertos, que es posible que no sepa ni bailar música cubana, ni debe conocer muy bien a los clásicos cubanos y, mucho menos, a los músicos jóvenes que nacieron después que ellos se fueron. Uno va a estos concursos no a ganar premios. No se hacen discos para ganar premios, sino para satisfacción profesional, para satisfacción de la gente que te sigue. Bueno, sí además te deja un reconocimiento es para uno un tremendo regocijo. Pero cuando tu vas a llegar a un lugar en donde supuestamente te van a reconocer algo y, en cambio, te reciben con protestas, que además son injustas, creo que no vale la pena. Prefiero no ir, si no me reciben con afecto y cariño. -¿Alguna canción de tu repertorio puede considerarse política? ¿Te has considerado alguna vez un cantautor político o algo por el estilo? -Soy un cantante de crónicas urbanas, de la vida cotidiana nuestra. Naturalmente, siempre me he visto comprometido con mi generación, pero creo que a cada cual le pertenece una función dentro de la cultura cubana. Nosotros hemos hecho música para bailar, para que la gente analice, piense también. No se trata solo de mover el esqueleto. -Te lo pregunto porque en muchos reportes de prensa que se publicaron en Miami antes de que les quitaran la sede, Omara e Isaac Delgado eran los más mencionados. ¿Será porque son los más conocidos? -Chucho también es muy conocido. Omara es una diva actualmente en el mundo entero. Y en mi caso puede ser porque he estado varias veces en Miami o porque este disco ha sonado en los Estados Unidos. Estuve vinculado a una compañía norteamericana con tres discos y puede ser que eso le haya sacado ronchas a alguien. -¿El gobierno cubano alguna vez te ha dicho dónde tienes que vivir, cuándo tienes que viajar, a dónde tienes que ir...? -Tuve la suerte de vivir un año y medio en España, con toda la anuencia del gobierno cubano, por una petición de mi compañía discográfica. Y fui claramente a plantear la situación y viví durante todo ese tiempo en España con mi esposa y con mi hija. Regresé porque este es mi país. Vivo en Cuba y me siento muy cubano. .................................................................................................. |
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