En La Habana no son tan elegantes, de Jorge Ángel Pérez (Editorial Letras Cubanas); Festín de los patíbulos, de Abel González Melo (Editorial Letras Cubanas); Cine cubano, ese ojo que nos ve, de Reynaldo González (Editorial Oriente); Igba Layé, de René Fernández (Ediciones Alarcos); Escritos al revés, de Soleida Ríos (Editorial Letras Cubanas); Contemplación vs. acto, de Yanira Marimón (Ediciones Matanzas); y Otras maneras de pensar el cine cubano, de Juan Antonio García Borrero (Editorial Oriente) recibieron este jueves el Premio Anual de la Crítica, correspondiente a títulos literarios o artísticos publicados en el año 2009 por casas editoriales cubanas.
El jurado, presidido esta vez por el escritor cubano Antón Arrufat, e integrado además por Alberto Marrero, Gerardo Fulleda León, Vivian Martínez Tabares, Ernesto Pérez Chang, Zaida Capote Cruz, Luis Llorente, Astrid Santana y Omar Felipe Mauri, evaluaron esta vez 88 obras. "Un jurado siempre es falible, no infalible -dijo Arrufat-; pero no me refiero a los libros que premiamos, sino a los otros que también pudieron haberlo merecido y que pugnaron hasta el final. Cada premio es una botella al mar: la historia de la literatura no está hecha de premios".
En representación de los premiados, la poeta Soleida Ríos intervino con una frase de Pessoa: "yo, ni siquiera soy poeta". La autora de Escritos al revés narró su experiencia con el "susurro de poesía", como suele llamar a la interacción que intenta sostener con las personas en la calle, poemas mediante: "como un abrazo -dice-. Es el compromiso de los poetas y los escritores cubanos en general, en estos tiempos".
Cada edición del Premio Anual de la Crítica es convocada por el Instituto Cubano del Libro desde el Centro Cultural Dulce María Loynaz, mediante un Comité Gestor, y tiene el propósito de estimular tanto la creación de los autores como el trabajo editorial. |