La Habana. Año XI.
20 al 27 de JULIO de 2012

Correo Canal RSS Canal en Twitter Facebook Flirck You Tube

 

BÚSQUEDA AVANZADA   . . .

ENLACES

SUSCRIPCIÓN
 
 

Bona, aquí siempre estoy para ti

Lourdes de los Santos

Duele. Es triste cuando un amigo se va y solo queda en nuestros corazones y mentes.


"Vencedor de la muerte"

Mis recuerdos se remontan a la ya lejana fecha de 1979-80, cuando recién graduada de Historia del Arte en la Universidad de La Habana, comenzaba una larga carrera de cineasta, aprendiendo y trabajando en el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos. Por suerte para mí, comencé directamente en la producción cinematográfica, y me encontraba haciendo las labores de casting en el largometraje Cecilia, de Humberto Solás. Por ese motivo tenía que ir casi cotidianamente a los Estudios Fílmicos de Cubanacán, donde los actores, extras y figurantes realizaban pruebas de vestuario y maquillaje. Muy cerca de allí estaba el taller de Escenografía, donde mi interés se centraba en ver los arreglos que se hacían para unos frescos que Servando Cabrera Moreno había hecho para la casa de Leonardo y para la famosa Garçonnier. Allí conocí a Bonachea. Rápidamente nos hicimos amigos y hablamos mucho sobre Servando y sobre la película. Más tarde, haciendo lo mismo para el largometraje Patakín de Manuel Octavio Gómez volví a encontrarme con Bonachea.

Con el tiempo él dejó su trabajo en el ICAIC y se dedicó a ilustrar libros y pintar y yo seguí otro curso que me alejó temporalmente de la Isla; hasta que ya de regreso en los 90 volvimos a encontrarnos, ya él reconocido como pintor con varias exposiciones. Su estilo pictórico siempre me atrajo, por su manera personal de recrear un mundo fantástico. Su calidad humana, su calidez en sus relaciones afectivas, su siempre acostumbrado buen humor hicieron de él uno de mis amigos más entrañables, aún cuando no era usual que nos frecuentáramos.

Eso hizo que, en el año 2010, ante una inesperada circunstancia que redujo mis posibilidades de recursos a filmar dentro de la ciudad de La Habana me dijera que era el momento indicado para hacerle el documental, tantas veces hablado, pero nunca concretado. Y así se hizo. Fue la ocasión propicia para darme cabal cuenta de su exacta dimensión como ser humano, como padre amantísimo y devoto, y de conocerlo en todas las facetas de su obra.

No puede dejar de dolerme su ausencia. Quizá estas palabras me sirvan para volcar en estas líneas lo que siento y decirle, Bona, aquí siempre estoy para ti.

 
 
 
 
ARTÍCULOS RELACIONADOS:

Rodríguez Bonachea seguirá exhibiendo
su arte junto a nosotros

Manuel López Oliva

Falleció el artista de la plástica Vicente Rodríguez Bonachea
La Jiribilla

La oscura pradera me convida:
poesía pintada

Estrella Díaz

Bonachea: “mi memoria prepara su sorpresa”.
Alex Fleites

.
© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
ISSN 2218-0869. La Habana, Cuba. 2012.