La Habana. Año XI.
7 al 13 de JULIO de 2012

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Entrevista con Tomás Lara, director de codema
Rita Longa: espíritu renovador
Estrella Díaz • La Habana
Fotos: Archivo de Rita Longa

Rita Longa fue la primera presidenta del Consejo Asesor para el Desarrollo de la Escultura Monumentaria y Ambiental, CODEMA, institución que regentea la especialidad en Cuba. Actualmente el CODEMA lo encabeza el también escultor Tomás Lara, un artista que se considera discípulo y deudor de la prestigiosa creadora.

En diálogo exclusivo con La Jiribilla develó algunas claves de su admiración por Rita Longa, una de las figuras imprescindibles de la cultura cubana y una mujer, que en muchos sentidos, se adelantó al momento histórico que le tocó vivir. 

“Rita es un paradigma de la escultura contemporánea cubana; una figura  doblemente importante: primero por todo lo que hizo por el desarrollo de la escultura contemporánea cubana y, además, porque siendo una mujer, tuvo enormes energías y enorme impulsos —dirá que hasta maternal— en atender y acoger a todos los que entonces éramos jóvenes.”


"Autorretrato", 1932

Conocí a Rita en los años 80 cuando aún era estudiante terminal del naciente Instituto Superior de Arte (ISA). Ella, en su condición de presidenta del CODEMA, fue la organizadora del Primer Encuentro Internacional de Escultores que tuvo lugar en Las Tunas y tuvo la inmensa deferencia de invitarme a participar en ese foro. La conocía de antes, pero en esa ocasión en que coincidimos en Las Tunas, tuve la suerte de relacionarme de manera más cercana y no solamente como artista, sino por su calidad humana y por sus grandes dotes como organizadora de eventos.

Con el paso de los años, usted se ha convertido en uno de los escultores más significativos de nuestro país. Desde su mirada de artista, ¿cuál considera que es la evaluación más justa que pueda hacerse del trabajo de Rita Longa?

Rita tuvo dos proyecciones muy importantes como artista. No se puede olvidar que al triunfo de la Revolución, era una artista consagrada con suficientes méritos como para haber emigrado —como hicieron otros importantes creadores que fueron en busca de mercados que ya ella tenía conquistados e instalados. Sin embargo, optó por quedarse en Cuba al lado de su pueblo y contribuir, desde lo que su monumental figura significaba, al desarrollo de la escultura. Por méritos propios, su obra artística tiene un lugar importante en la plástica contemporánea cubana pero, como si eso no fuera suficiente, se dio a la tarea de organizar lo que fue, primero, una comisión asesora y después de lo que se constituyo por Ley: el CODEMA y desde esa instancia de estado, de gobierno, pudo hacer mucho más porque comenzó a estructurar eventos, simposios, encuentros de escultores y a posibilitar la obra escultórica en emplazamientos públicos.

Primero, a nivel de las grandes plazas de la revolución que se hicieron a lo largo de todo el país otras obras de ambientación. Para todo lo que se avecinaba y ella avizoró Rita Longa preparó las condiciones y la logística desde el CODEMA como plataforma que garantizaría la calidad artística de la obra que se realizara y, también, como elemento fundamental de apoyo al trabajo creador de los escultores.

Rita Longa frente al CODEMA

Ella desarrolló una labor impresionante y hay que recordar que desde su fundación el CODEMA tiene dos objetivos básicos: primero ser el garante ante el Estado cubano de la calidad artística de la obra para emplazamiento público; primero se habló de la obra escultórica y después empezó a referirse a toda la obra plástica, muralística.

Esa primera función, por supuesto, se garantiza a través de un consejo asesor altamente especializado, que es un órgano colegiado encargado de examinar los proyectos y, en dependencia de su calidad, aprobarlos.

Un segundo objetivo fundamental que tiene el CODEMA es promover y avalar el desarrollo de la escultura en el país a través de un programa de eventos que organizamos como coloquios, simposios, exposiciones y cualquier tipo de foro que contribuya no solamente a la praxis artística, sino también al intercambio de ideas y de experiencias de los artistas. En ese sentido, Rita trabajó muy fuertemente, por hacer nacer el CODEMA y después por fortalecerlo desde su fundación misma.

Una de las cosas que pienso que la hizo mucho más grande de lo que fue, es que a pesar de su dimensión artística, de su prestigio enorme, de la   autoridad muy bien ganada que tenía, era una persona que escuchaba a cualquier joven.


"Torso vertical", 1955

En lo personal, de las cosas que más me impactaron de Rita y que me llamaba poderosamente la atención es que, aún siendo un naciente artista, tenía la gentileza de llamarme a su oficina y pedirme mi criterio sobre proyectos en los que estaba trabajando. Y eso, al inicio, me descolocó y me preguntaba  ¿cómo esta mujer que tiene todo un caudal de conocimientos y de experiencias prácticas me llama a mí que soy muy joven y que aún estoy empezando? Creo que hay dos elementos fundamentales en Rita para tener en cuenta a la hora de valorar: primero era su calidad humana que le hacía no tener a menos a ningún artista, por joven que fuera, y lo segundo —y aquí tengo que dejar la modestia a un lado— que confió en mí como artista y apostó por mis criterios estéticos y por la obra que comenzaba a realizar. Eso no fue una sola vez, sino ocurrió en varias ocasiones y la hizo grande ante mis ojos: así crecía como ser humano y como artista.

Tal vez, también, estaba buscando una mirada joven.

Sin duda alguna, porque no se debe olvidar que Rita, a pesar de que tenía una edad avanzada, siempre se rodeó de gente joven, y mi caso no fue una excepción. Me consta que un grupo numeroso de los entonces jóvenes escultores que nos formábamos como relevos, encontramos, siempre, abiertas las puertas de su oficina sin protocolos de ningún tipo, sin esperas. No solamente conversaba con nosotros como camaradas, sino también nos incluía en todos los proyectos que ella organizaba. Jamás olvidaré esos gestos de confianza y solidaridad.

Si tuviera que hacer una breve reflexión sobre los  proyectos de Rita más importantes emplazados en Cuba, ¿cuáles serían?

A Rita hay que valorarla en dos períodos fundamentales: antes del 1959 ella tenía una importante labor realizada como escultora para espacios habitacionales —residenciales—, pero también para espacios públicos.

Antes del triunfo de la Revolución, había hecho la “Virgen del camino”, los venados del Parque Zoológico, y, también, tenía una obra religiosa importantísima como, por ejemplo, la  escultura a Santa Rica de Casia, que es una figura emblemática y conceptualmente revolucionaria para el tipo de obra en ese momento. Esa obra está emplazada en la iglesia consagrada a Santa Rita, en Miramar, y fue muy polémica en su momento y aún lo es porque la imagen muestra cierta sensualidad —que no erotismo. Rita humanizó a la virgen y, según tengo entendido, cuando la realizó presidió el  altar mayor de la iglesia. Algunas autoridades religiosas se escandalizaron por esa situación y, luego de un tiempo, fue retirada. La última vez que la vi estaba colocada al lateral izquierdo de la entrada. De cualquier manera, aunque no está situado en el lugar de mayor jerarquía, es una obra que todo el mundo —creyente y no creyente— por su importancia artística, la va a ver.


"Santa Rita de Casia", 1943

Ponía esto como ejemplo porque de igual manera que la obra religiosa y la de emplazamiento público citadino, Rita hizo un importante aporte a los espacios residenciales de ese momento. En ese tiempo, se realizaba la obra más importante desde el punto de vista revolucionario-arquitectónico en América que tenía que ver con el sector residencial; ella trabajó con los arquitectos más avanzados de la época obras de esa tipología que se ejecutaban en toda la zona de Miramar. Las más representativas residencias de Miramar tenían o tienen, obras de Rita aunque —desafortunadamente— muchas de ellas han desaparecido porque fueron eliminadas por los inquilinos en distintos momentos.

Toda esta obra que Rita realiza antes del 59, y por derecho propio, la ubica en un lugar cimero de la escultura contemporánea cubana, además de los muchos premios nacionales que obtuvo en los salones que entonces auspiciaba el Museo Nacional de Bellas Artes y que eran muy exigentes.

Al triunfar la Revolución, comienza todo un proceso cambiante en todos los órdenes, es decir, no solamente social y político, sino también cultural.

Rita con ese espíritu renovador que siempre la caracterizó, no dudó ni un solo momento en montarse en la impronta de los nuevos tiempos y una de las primeras obras emblemáticas que realiza es la “Aldea taína”, que emplaza en Baconao, Matanzas. Ese conjunto escultórico realizado en los años 60 aún se conserva en perfecto estado y, según tengo entendido, está por empezar una reparación capital de todo el centro turístico. Esa fue una de las obras más emblemáticas que Rita realizó después del 59 y que la gente valora y aprecia mucho. 

 
 
 
 


GALERÍA de IMÁGENES

Rita Longa Aróstegui

 


GALERÍA de Esculturas

La forma en el espacio

 
 
 
 
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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
ISSN 2218-0869. La Habana, Cuba. 2012.