La Habana. Año XI.
30 de JUNIO al 6 de JULIO
de 2012

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Presencia canaria en Cuba
De isla en isla
Josefina Ortega • La Habana
Fotos: Jorge Sariol

El pasado 16 de junio los canarios residentes en Cuba —y sus descendientes— celebraron los primeros 20 años de la Asociación Canaria de Cuba Leonor Pérez Cabrera, institución dedicada con empeño a rescatar las mejores tradiciones de aquellas islas afortunadas que frente al continente africano miran desafiantes al vasto Océano Atlántico.

Esta asociación tuvo como antecesora a la Asociación Canaria de Beneficencia y Protección Agrícola, fundada en 1872 —la primera en Cuba— con el objetivo de brindar protección a sus miembros, y luego la Asociación Canaria —creada el 11 de noviembre de 1906—, con la finalidad de contribuir a la asistencia sanitaria, instrucción, recreo y auxilio de sus socios.

En la actualidad la Asociación Canaria de Cuba Leonor Pérez Cabrera agrupa a más de 40 mil nativos y descendientes, organizados en más de cien órganos de base, distribuidos por todo el país y que tiene en la región central, sobre todo en la provincia de Sancti Spíritus la zona de mayor representatividad y acaso Cabaiguán como la ciudad “espirituana” con un trabajo más estable en ese sentido.

Tal permanencia canaria en la Cuba de hoy se explica por sí sola. Y hubo varias razones que provocaron en el pasado la llegada de muchos canarios al país.

Tal vez la primera fuera la crisis económica en Canarias y, por supuesto, las facilidades para emigrar a Cuba, que una vez concedieron los monarcas españoles en la Real Cédula de 1688 con la cual activaron la emigración continua de las familias canarias de origen campesino.

Pero lo cierto es que entre 1830 y 1850 se incrementó el flujo migratorio de isleños, que no pocos investigadores han asociado al nacimiento y auge del ferrocarril en Cuba. De hecho se sabe que en la construcción de mismo participaron más de 900 canarios, sobre todo en la edificación del primer tramo Habana-Bejucal.

Según censos de 1846 y 1862, había en Cuba presencia canaria mayoritaria dentro de las migraciones hispánicas, próxima al 42%.

En 1846 los 117, 466 habitantes de Cuba nacidos en la península representaban el 13,07% del total de la población de la Isla, que era entonces de 898,742.

Los canarios constituían el 6% de esa cifra —unos 53, 825—, y según consta en cifras oficiales, el último tercio del siglo XIX y el primero del siglo XX se caracterizaron, de forma general, por una inmigración individual con predominio de varones en edades productivas.

Esa emigración canaria contribuyó a la fundación y desarrollo de asentamientos urbanos y rurales como fueron San Luis, San Juan y Martínez, La Palma y Candelaria en el extremo occidental.

En cambio Güines, Bejucal, Santiago de las Vegas, Jesús del Monte, y San Miguel del Padrón, fueron los asentamientos en los alrededores de La Habana.

Hacia el centro de Cuba nacieron pueblos como Remedios, Camajuaní, Sagua la Grande, Vueltas, Zaza del Medio, Placetas, Taguasco y Cabaiguán.

En la zona oriental, la emigración canaria se asentó fundamentalmente en la órbita de las ciudades de Bayamo y Holguín.

Aunque la mayoría de la emigración canaria en Cuba se dedicó principalmente a la agricultura a finales del siglo XIX y principios del XX, muchos isleños se dedicaron al comercio de víveres o detallistas.

En su obra El Bello Habano, el escritor Reynaldo González escribe: "entre los emigrantes españoles, los provenientes de islas Canarias, muy tesoneros, prefieren cultivar los campos y no permanecer en las ciudades apenas sobreviviendo en oficios de peonada, que su moral repele. Ellos aceleran la historia del tabaco habano y le dan una significación cultural. (…) el isleño es pobre, viene por  cuenta propia, trae su familia y se asienta en zonas rurales apartadas..."1.

En el número 4 de la Revista Cubana de Antropología Catauro (julio-diciembre de 2001) la investigadora y profesora cubana María del Carmen Barcia, señala que “entre 1882 y 1930, el 7% de los inmigrantes hispanos llegados a Cuba eran canarios, contra los gallegos que representaban el 40% o catalanes y asturianos, ambos representando un 10% de sus respectivas  autonomías”2.

Pero la esencia canaria en Cuba no fue solo en su representación social laboriosa; la participación de los canarios en las guerras de independencia, sobre todo la de 1895 fue notoria al punto de que representaron el 41% de los hispanos que pelearon al lado los cubanos.

Entre los que estuvieron sobresale Julián Santana, general de Brigada del Ejército Libertador, natural de Gran Canaria y participante, junto con Antonio Maceo en la protesta de Baraguá. Destacada participación tuvo también Manuel Suárez Delgado, quien con el grado de Mayor General recorrió todas las etapas de la lucha independentista de Cuba del lado mambí.

Muchas personalidades de la cultura cubana, nacidos canarios o descendientes,  contribuyeron a la cubanidad, entre los que pueden citarse a Valentín Sanz Carta destacado pintor, nacido en Santa Cruz de Tenerife, paisajista notable, además de retratista; Gregorio Expósito Gómez, conocido en el canto popular como Manuel Cuquillo, uno de los poetas repentistas más famosos de su época, nacido en La Palma y establecido en la ciudad de Cabaiguán.

Canaria fue doña Leonor Pérez Cabrera, madre del Héroe Nacional José Martí y nacida en Santa Cruz de Tenerife.

Tal vez una de las personalidades más significativas lo fuera Luis Gómez Wangüemert, periodista y profesor nacido en La Palma y quien desarrollara una notable labor en la prensa. Y es que numerosos canarios asentados en Cuba y fundamentalmente en La Habana se dedicaron a la prensa.

Esto explica que entre 1864 y 1932 existieron en Cuba 17 publicaciones realizadas por canarios, iniciada por El Mencey hasta Tierra Canaria, casi todas fundadas en la capital, excepto La Colonia Canaria, creada en 1891 en la ciudad de Cienfuegos.

El propio Wangüemert escribiría en la Revista Patria Isleña, en diciembre de 1926:

“...Cabaiguán es el nuevo término municipal, residencia de millares de isleños que son parte activa y provechosa de su comercio, su industria y sobre cultura y también en las ciencias y las letras.

Cabaiguán es una de las porciones de la provincia de Santa Clara en que se aprecia con mayor intensidad la influencia canaria. Quizá y sin quizá, porque los hijos de las afortunadas han contribuido mucho a su nacimiento y prosperidad. Cabaiguán es para nosotros, cuando tenemos la satisfacción de visitarlo como un pedazo de la patria lejana que la fantasía coloca en Cuba.” 

Igualmente se sucedieron varias sociedades canarias, desde la de beneficencia a la mutualista, desde culturales y deportivas hasta profesionales.

Se comprende entonces la reminiscencia que persiste entre cubanos de las muchas referencias canarias en frases, objetos, comidas, modos y que componen el gran ajiaco de nacionalidades que hoy forma el tronco nacional de los cubanos.

 

Notas:

1- González, Reynaldo. El Bello Habano, Editorial Letras Cubanas, segunda edición 2005. Pág. 131.

2- Barcia, María del Carmen, Revista Cubana de Antropología Catauro (julio-diciembre de 2001) número IV. Pág. 39.

 
 
 
 
 
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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
ISSN 2218-0869. La Habana, Cuba. 2012.