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Uno de los géneros
cinematográficos que más
fuerza ha tomado en los
últimos tiempos como
parte del desarrollo de
la industria en no pocos
lugares del mundo, es la
llamada comedia
romántica. Su aceptación
entre públicos diversos
tiene una estrecha
relación con la pericia
en el manejo de los
códigos de humor
universales.
En una selección del
cine francés más
reciente como la que se
exhibe por estos días en
La Habana, no puede
faltar la comedia,
teniendo en cuenta su
auge también en ese país
europeo. La
oportunidad de mi vida
(La chance de ma vie),
coproducción
belga-francesa estrenada
en 2010, muestra los
avatares de Julien
Monnier (interpretado
por el actor
François-Xavier Demaison)
un consejero matrimonial
que, a pesar de su
suerte en el trabajo, no
consigue retener a su
lado a ninguna mujer,
por una supuesta
“maldición” que le
persigue de pequeño. La
vida de Monier cambia,
sin embargo, cuando
conoce a la bella Joanna
(representada por la
actriz Virginie Efira).
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La cinta, galardonada
con el premio a la Mejor
película y a la Mejor
actriz (Virginie Efira)
en el Monte-Carlo Comedy
Film Festival, fue
estrenada por sus
protagonistas en el cine
Charles Chaplin de la
capital cubana, ante un
auditorio desbordado por
el público capitalino
que se divirtió a lo
grande con esta entrega
francesa. “Esta película
propone un humor sutil
pero universal, que
recrea situaciones y
consigue llegar a mayor
cantidad de públicos”,
explicó a La
Jiribilla
François-Xavier Demaison.
“La chance de ma vie
es una historia que
puede provocar muchas
reacciones por los
tópicos a los que se
acerca y la manera en
que se desarrolla la
historia entre los
personajes; eso lo
pudimos constatar
durante las
presentaciones en Cuba”,
aseguró Virginie Efira,
entusiasta ante la
respuesta de los
espectadores ante la
cinta.
Ambos tuvieron la
oportunidad de
intercambiar con el
público cubano durante
la première de La
oportunidad de mi vida.
“Fue muy emocionante ver
la sala llena de
personas interesadas en
ver tu película, atentos
siempre mientras
François y yo la
presentábamos y cuando
se proyectó”, opinó la
actriz, al tiempo que su
pareja en el filme
aseguró: “Los
cubanos son muy
entusiastas y se
acercaban a felicitarnos
una vez finalizada la
proyección de la cinta
con mucho cariño y
respeto”.
Para estos actores el
cine llegó como un nuevo
horizonte por descubrir.
Demaison, ya consagrado
en el teatro cómico
galo, llegó a la
pantalla grande tras
haber obtenido éxitos
sobre las tablas con su
espectáculo Obra para
un actor y 20
personajes,
representada durante
cuatro años en varios
teatros franceses. Hasta
la fecha ya posee más de
20 largometrajes
rodados.
Virginie Efira, belga de
nacimiento, despegó
profesionalmente como
presentadora de
televisión de canales
locales y nacionales en
su país, hasta que a
principios de siglo
se convierte en una
figura central del canal
francés de
entretenimiento M6. Sin
embargo, en 2010 puso
fin a su carrera como
presentadora para
dedicarse a lo que dice
es su “verdadera
pasión”: el cine. Ha
trabajado ya en ocho
películas y ha
compartido algunas de
ellas con leyendas del
séptimo arte francés,
como Isabelle Hupert.
En tiempos donde la
cinematografía gala
exhibe una envidiable
cifra de 232 filmes
producidos el pasado
año, esta dupla de
jóvenes actores
considera que se están
dando pasos importantes
en la renovación de las
formas y matices de
hacer películas,
con una apertura
importante a la comedia
y al financiamiento a
nuevos creadores. Según
la Efira, “la comedia es
un género muy noble que
en Francia actualmente
está funcionando y se
financia muy bien”.
Por su parte,
François-Xavier Demaison
opina que “el
cine en nuestro país ha
alcanzado grandes logros
este último año. Hubo
grandes cintas y entre
ellas comedias que
recordaron patrones
universales con grandes
arranques de
creatividad. Esto ha
abierto la posibilidad a
nuevos actores para
hacerse notar y se ha
visto recompensada la
audacia de algunos”. |