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Emilio
Ballagas
“Dulce María Loynaz
ocupará sitio de honor
entre los poetas que no
hacen escaramuza del
concepto de generaciones
y no esgrimen el
almanaque a modo de
espada de caramelo. Se
verá en ella al poeta
constante que da fe de
su existencia como tal;
al poeta que no
claudica, que sabe que
su oficio es digno y
sirve ese oficio con
dignidad. Para nosotros,
ella ocupa ya ese sitio
privilegiado por la
entraña y por el acento
de su admirable poesía.”
Max Henríquez
Ureña
“Dulce María Loynaz trae
consigo una nueva
sensibilidad. En sus
versos la realidad y la
fantasía suelen
entrelazarse y
confundirse a tal grado,
que a veces resulta
imposible marcar una
línea divisoria entre
las dos...”
Gabriela
Mistral
“Para mí, leer Jardín
ha sido el mejor
‘repaso’ de idioma
Español que he hecho en
mucho tiempo (...) los
‘Poemas sin nombre’ son
puras condensaciones de
poesía, el puro hueso
del asunto.”
Cintio
Vitier
“La cubanía de la autora
de Jardín no se
acerca menos al azul que
a su diálogo con el
verde, tiene el ‘mucho
azul y mucho verde’ de
nuestro Milanés, los dos
muy transparentes. Dulce
María es todas estas
cosas: ella y su ámbito,
natural y espiritual,
Dulce María y la llegada
de Juan Ramón a La
Habana en el 36, Dulce
María y su conocimiento
directo de Lorca o la
gentil hospitalidad que
dio en su casa a
Gabriela Mistral. Aunque
en verdad —y aun mucho
antes del triunfo de la
Revolución— siempre fue
una figura distante,
distante de su propio
entorno, de las mismas
fiestas que a partir de
su matrimonio se daban
en su casa. Dulce María
estuvo presente en todo
gran momento de nuestra
cultura en estos
encuentros con los
grandes poetas que nos
trajo la Guerra Civil
Española, lo que nos
mueve a indagar por lo
distante de su propia
sonrisa, difícil
sonrisa, que, de
descifrarse, nos daría
quizá el secreto de su
poesía, que, como el de
todo misterio verdadero,
no reside en lo que
oculta sino en lo que
revela.
“Juegos de agua,
de Dulce María y
Entre los lirios, de
Enrique Loynaz, son las
más altas muestras de
nuestro impresionismo
poético.”
Eugenio
Florit
“Autenticidad expresiva,
sentido humanista,
esencias nacionales son
categorías firmemente
vinculadas a una obra
que, por objetividad y
fuerza de sus valores,
está llamada a crecer
inexorablemente en su
irradiación presente y
futura.”
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