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Cubanía, convite a la
reflexión, y humor son
entre otros, los
distintivos del trovador
Ray Fernández, quien
mostró su capacidad de
convocatoria en su
primer concierto
Soltando el lastre
en el bien llamado
templo de la trova.
En las palabras de
presentación de A
guitarra limpia,
Víctor Casaus, director
del Centro Pablo,
calificó a este como un
espacio de amistad, que
en esta ocasión y las
siguientes será de
homenaje a la
recientemente
fallecida:” hermanita
del alma”, Sara
González. Igualmente
saludó a amigos que,
desde diferentes países,
llegan al Centro para
compartir experiencias y
contribuir con sus
proyectos al desarrollo
de esa institución
devenida espacio
múltiple y diverso,
inclusivo y
participativo.
A Ray Fernández se
refirió Casaus a partir
de las palabras que
aparecen en el catálogo
y que fueron escritas
por Bladimir Zamora,
quien califica al
cantautor de “juglar
sencillo”, cuyas
“canciones más conocidas
son aquellas de
reflexión o de crítica y
también aquellas
preñadas de humorismo…”
Sin más preámbulos llegó
Fernández guitarra en
mano y acompañado por
Eulicer Velázquez en el
bajo, Jorge Luis Pérez
en el tres, Dariel Díaz
en la percusión y
Lorenzo Molina en la
trompeta.
La primera de las
interpretaciones fue
“Tango a la conga”, una
suerte de bolero con
conga, de singular
sonoridad que anunció el
encuentro con un creador
auténtico y original; le
siguieron poemas
musicalizados de autores
contemporáneos, la
presentación de su
invitado Juan Carlos
Pérez y más tarde un
despliegue de sus
canciones que abordan
diversas temáticas con
una mirada crítica y de
convocatoria al análisis
y el pensamiento
responsable ante
problemas que tienen que
ver con la cotidianidad.
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“Declaración de
principio”, “La
calamidad, “Locura
momificada” y “El
repaso” integran la
lista de las canciones
que estarán en el nuevo
disco que propicia el
Centro Pablo a partir de
este concierto
Soltando el lastre,
expresión que aparece en
su canción “Bucanero” y
que constituye un
llamado a la unidad en
tiempos convulsos: El
barco está haciendo
agua/ La línea de
flotación está llena de
agujeros/y roto el palo
mayor… Busca a un
bucanero viejo/ y dile
que te lo explique/ si
no remamos parejo/ el
navío se va a pique.
Para Ray Fernández,
Soltar el lastre
también es cambiar de
escenario para sus
presentaciones, pues,
según dijo, lleva varios
años presentándose solo
en centros nocturnos,
los que si bien le
propician ese disfrute
que da el contacto
directo, algo informal,
con la gente, ya está
sintiendo la necesidad
de la relación con un
público que quiere
sentarse a escuchar en
otro ambiente el mensaje
que llevan sus
canciones. Tremendamente
nervioso confesó
sentirse en este
concierto que le
propició lo que calificó
de “respetabilísimo
Centro Cultural Pablo de
la Torriente Brau y su
espacio A guitarra
limpia, que es una
añoranza de todos los
jóvenes trovadores.
Junto con la
originalidad en los
textos de sus canciones,
su excelente voz e
interpretación,
Fernández también dio la
posibilidad de conocer a
jóvenes músicos que
despuntan por el dominio
de cada uno de sus
instrumentos y la
capacidad de
acoplamiento, pese a no
ser mucho el tiempo que
llevan trabajando en
conjunto. Muy aplaudidos
fueron Lorenzo Medinas,
trompeta y Dariel Díaz,
percusión, en los
particulares momentos en
que resultaron ellos los
dueños del escenario;
sin embargo, durante
toda la presentación se
escuchó con singular
maestría la presencia de
Jorge Luis Pérez con su
tres.
Se destaca el estímulo
por el orgullo de la
música tradicional
cubana que propician las
composiciones de Ray
Fernández, su capacidad
para alegrar y poner a
pensar, el particular
timbre de su voz y la
excelente manera en que
la sabe aprovechar.
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