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Compañero Esteban
Lazo, Vicepresidente del
Consejo de Estado
Compañeros Ministros de
Cultura y otros
dirigentes de países
participantes en la
Feria Internacional del
Libro
Intelectuales de Cuba y
del mundo aquí presentes
Amigos de Cuba y del
libro, del arte y la
cultura:
Lo primero que nos unió
fue el mar, azul regazo
que arropaba a las islas
como piedras preciosas
desgajadas de un collar.
Los Caribes, audaces
viajeros que surcaban
sus corrientes, iban de
una isla a otra, y más
allá, libres en un vasto
territorio de belleza
impresionante.
Sufrimos luego similares
procesos de invasión,
saqueo y genocidio. Nos
diezmaron
implacablemente, e
insatisfechos con el
rendimiento económico de
los habitantes de las
islas y la tierra firme
bañada por el mar,
nuestros colonizadores
contrataron la cacería
de africanos.
Finalmente, vino gente
de todas partes, los
más, a sufrir bárbara
esclavitud y oprobiosa
servidumbre, los menos,
a probar fortuna,
incrementar haciendas y
conquistar señoríos.
De todos ellos
descendemos. Frutos del
dolor y del amor, de la
unión de extremos y
contrarios, somos
pueblos diversos con
historias económicas,
sociales y culturales
firmemente entrelazadas.
Aunque hablamos lenguas
diferentes,
manifestaciones de la
vida cotidiana y de
expresiones del arte y
la literatura,
atestiguan nuestra
indisoluble hermandad.
Abortada su breve y
tumultuosa libertad, la
precursora Haití volvió
a ser encadenada. Ciento
cincuenta años después
Cuba, otra isla, hizo
posible la utopía de la
libertad; y la historia
ya no pudo ser la misma.
El 8 de diciembre de
1972, Jamaica, Trinidad
y Tobago, Guyana y
Barbados, le tendieron
sus manos a la hermana
acosada y el collar
comenzó a enhebrarse
nuevamente.
Esta Feria del libro
festeja el inicio, hace
40 años, del
restablecimiento de
nuestra unidad,
reforzada constantemente
por cercanías y
afinidades culturales.
Nuestra cultura nos
salvó del extrañamiento
mutuo incentivado por
los poderosos. Lo
reafirmará la calidad y
diversidad de la
literatura que se pondrá
al alcance de nuestro
pueblo y la autenticidad
de las exposiciones de
artes plásticas, las
presentaciones
artísticas y las
muestras de cine que
complementan el programa
literario de la Feria.
La 21ª edición de la
Feria del libro de Cuba
será recordada por su
amplia convocatoria, a
la que han respondido
más de 260 escritores,
artistas e intelectuales
y 600 profesionales de
41 países. Entre las
culturas invitadas la
más ampliamente
representada es nuestra
hermana Puerto Rico, a
cuyas seis decenas de
editores, escritores,
intelectuales y
artistas, agradecemos su
extraordinaria
contribución. Saludamos
a la delegación de
República Dominicana,
nación tan próxima en la
distancia y el amor; y a
los representantes de
México, Guatemala, Costa
Rica, Panamá, Venezuela,
Colombia, Belice y
Brasil, cuya identidad
—también
caribeña—
reconocerán las decenas
de miles de personas
asistentes a esta Feria.
Llegue a través de estas
palabras nuestro afecto
hacia Barbados, Trinidad
y Tobago, Bahamas,
Guyana, Jamaica, San
Vicente y las
Granadinas, y Santa
Lucía, de cuyas culturas
tanto disfrutaremos.
Bienvenidos Haití,
Martinica y Guadalupe,
que nos hablarán en la
lengua de Roumain y de
Glissant, inolvidables
amigos de Cuba. Hermanos
de Saint Martin y
Surinam, Cuba es también
su casa.
Nuestra Feria rendirá
homenaje a dos
importantes figuras de
las letras cubanas:
Zoila
Lapique
Becali
y
Ambrosio Fornet
Frutos.
Zoila es una sabia y
lúcida mujer que ha
logrado iluminar con
sorprendentes obras,
zonas poco conocidas de
nuestra historia social
y cultural. Ella ha
visto a Cuba en su
devenir, a través de la
música y los músicos, y
de las artes visuales.
Sus libros nos cuentan
quiénes y cómo somos, en
voz de protagonistas tan
insólitos como los
instrumentos musicales,
o las etiquetas de las
cajetillas de cigarros
que hemos diseñado desde
el período colonial. De
pausada y amena
conversación, que
escamotea con modestia
su copioso saber, Zoila
es una figura
imprescindible de las
Ciencias Sociales
cubanas.
Ambrosio es uno de los
más demandados lectores
de textos inéditos de
narradores de la Isla.
Principiantes o maduros,
poco conocidos o
laureados, acuden a él
buscando orientación.
Conocedor como pocos de
la evolución del libro y
la industria editorial
cubana, y de los
indisolubles y muchas
veces invisibles lazos
entre literatura e
historia, nos ha
persuadido de la
importancia de ambas
como argamasa en la
construcción de nuestra
identidad nacional.
Afable y discreto, agudo
observador de la
realidad que le rodea,
persistente indagador de
las relaciones y
circunstancias que
sustentan y alimentan la
literatura cubana de
todas las épocas,
Ambrosio ha realizado
trascendentes aportes a
nuestra cultura.
El esfuerzo conjunto de
las editoriales y la
industria poligráfica
cubana ha generado para
esta Feria 840 títulos y
más de cuatro millones y
medio de ejemplares de
libros y publicaciones
didácticas, producciones
de bajo costo y modesta
belleza, que harán las
delicias de lectores,
padres, maestros y
escolares. Si a ello se
suman los catálogos de
las casas editoras
nacionales, la oferta
editorial puesta al
alcance del público en
todo el país rebasa los
dos mil títulos y los
seis millones de
ejemplares pues, como se
sabe, nuestra Feria
comienza en este bello
Parque Histórico-Militar
y se extiende luego,
durante dos semanas más,
por cada una de las 15
provincias y el
Municipio Especial Isla
de la Juventud.
La cultura libera, el
conocimiento redime,
enseñanza martiana que
hemos materializado
durante más de medio
siglo y cuyo fruto
principal es un pueblo
instruido y solidario,
sin analfabetos,
olvidados ni excluidos.
Sin ciudadanos cuyo
valor radique en su
patrimonio material o su
apariencia física. Sin
la violencia cotidiana
de los pocos ricos
contra los muchos
pobres. Este es un
pueblo dueño de su
presente y su futuro que
recibe a sus hermanos
del Caribe con los
brazos abiertos. Los
mismos brazos que
esperan, hace ya más de
12 años, a Gerardo,
René, Ramón, Fernando y
Antonio, nuestros
hermanos injustamente
presos en cárceles del
imperio.
Con extraordinario
júbilo iniciamos este
histórico encuentro de
culturas caribeñas,
declarando inaugurada la
21ª edición de la Feria
Internacional del Libro
de Cuba.
Muchas gracias.
Palabras en el acto
inaugural de la 21a Feria
Internacional
del Libro de
La Habana.
Fortaleza de San Carlos
de la Cabaña,
9 de febrero de 2012. |