La Habana. Año X.
14 al 20 de ENERO
de 2012

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Palabras de agradecimiento
Un reconocimiento a la fotografía cubana
Ernesto Fernández • La Habana
Fotos: Archivo y Kaloian (La Jiribilla)

A mis nietas Camila y María Carla

A Félix Arencibia, el maestro más conocido de los desconocidos

A Marucha, quien dio a conocer a los fotógrafos cubanos, pues las fotografías se conocían, pero no sus autores.

Cuando recibí la noticia del premio, no sabía qué decir y, por supuesto, no dije nada.

Ahora, dos semanas después, me doy cuenta de lo que recibí y por qué.

Nunca trabajé para premios ni galardones, pues lo único interesante para mí fue mi trabajo y siempre pensé que me quedaba algo por hacer, y mientras me faltara algo, no debía aspirar a nada. Además, ya hace unos 20 años trabajo como artista independiente y nadie, aquí en Cuba, se había fijado en mí. Sin embargo, he ganado buenos premios y he hecho grandes exposiciones fuera de Cuba, gracias a mi hijo Ernesto Javier, aquí presente. Nunca me ocupé de esas cosas. Repito, lo mío es la fotografía. Así que cómo iba a esperar un premio como este.

Ahora descubro esta nueva realidad y tomo conciencia de que se trata de un premio donde han participado como jurado un selecto grupo de lo mejor de la plástica cubana,  que valoró mi trabajo y que casi fue unánime. Por lo tanto, puedo decir ahora: me gusta ser Premio Nacional de Artes Plásticas y me siento muy feliz.

Quisiera recordar a algunas personas para hacer completa mi felicidad. Es un deber de gratitud. A la directora de la Revista Carteles, Josefina Mosquera, quien me llevó allí con 12 años y me impuso aprender un oficio, además de ocuparse de mis estudios.

Tres años después, cuando Bohemia compró Carteles, Carlos Fernández, director artístico, fue quien me puso una cámara en la mano, me envió al laboratorio y me sentenció a aprender este oficio de la imagen y a llevarlo de por vida. A todos los periodistas y a todos los fotógrafos, esos grandes maestros que me enseñaron todos sus trucos, en particular José Agraz y Generoso Funcasta.

Después del triunfo de la Revolución, a todos los compañeros del periódico Revolución, en particular Carlos Franqui, Pablo Armando Fernández, Guillermo Cabrera Infante, Lisandro Otero, Santiago Cardosa Arias y, en especial, todos los gráficos de Lunes de Revolución: Mayito, Jessy Fernández, Alberto Korda y Raúl Corrales. 

Después un abrazo especial a la Casa de las Américas, donde en mis malos momentos encontré un hogar y además conocí lo mejor de nuestra América, incluyendo varios Premios Nobel. Por eso tengo que decir: gracias Haydée, gracias Marcia, gracias Chiqui, gracias Mariano, gracias Roberto, gracias Lesbia, gracias Ada, Gracias Beba y tantos otros de aquel momento.

Todas estas personas fueron las que me enseñaron a ver y vamos a decir, me criaron. Y estos fueron los grupos de intelectuales que Dios me puso en el camino, prácticamente lo mejor.

A la Revolución le debo el haberme puesto en la mano, a golpe de cámara, toda su lucha. A conocer personalmente a Fidel, al Che, a Camilo, a Raúl.

De la Revista Cuba diré que tuve muy buenos compañeros tanto periodistas, como fotógrafos, a todos los cuales les deseo lo mejor, pero creo que yo les aporté mucho del caudal que venía conmigo. Ahí llegué a ser jefe de Información, y esto me obligó a nombrar a tres personas que me ayudaron mucho y compartimos buenos y malos momentos: Eliseo Alberto Diego, Norberto Fuentes quien hizo conmigo tres campañas militares y veníamos trabajando juntos desde la revista Mella, y al maestro Ciro Bianchi, quien fue con el que terminé mis últimos días en esa revista y con el que hice más reportajes.

Por último, este premio me confirmó por qué creo en Dios, porque me tenía esto guardado. Y saben por qué lo digo, porque cada vez que pienso en las barbaridades que he hecho para tomar fotografías, como subirme en una torre de 300 metros, tres veces el Habana Libre, escalarlo por fuera y sin mallas. Ser atrapado por un puma allá por el Río San Juan y sentir que mis huesos chirriaban mientras me apretaba y rugía… Bueno, ¿cómo salí ileso?, que lo cuenten los que estaban allí. Yo, no lo sé. Lo demás que me ha pasado en estos 52 años, de cuantos líos me metí y salí sin problemas, no se los voy a contar, pues no quiero convertirlos. Así que en otro momento.

Quise dejar para el final a Nicolás Guillén, fue la única persona que ya siendo un adulto mayor me enseñó las últimas cosas y que tuve el placer y el privilegio de compartir horas y horas sus Páginas vueltas, ya que yo como Jefe de información, tenía la responsabilidad de que se entregaran a tiempo aquellos textos. Y puedo decir que nunca me falló. La entrega estaba pactada para los días 23 de cada mes. Nicolás me llamaba el 15 y ahí me decía: Yo escribo rápido, pero reviso lento. Ya lo viste, ahora te lo entrego el 23 y lo leemos. Sé que se habría alegrado mucho con este premio.

Este premio, en mi caso particular, significa mucho más. Es un reconocimiento a la fotografía cubana. Es un reconocimiento a un arte visual, que aun en los tiempos en que no pensábamos en término de arte y su importancia, tuvo la suerte de universalizar la moda de la Revolución Cubana a través de sus imágenes.

Y  ahora, lo más importante, mi familia, quien en honor a la verdad es la que va a recibir este premio de parte mía, pues todo este trabajo fue colectivo. Memo Bacallao, mi suegra; Ernesto Javier y Javier Ignacio; Sonia, quedándose sola cada vez que yo desaparecía, a Ernesto Javier que ha hecho de mí un fotógrafo conocido y ha elaborado mis exposiciones, ahora unido a Sandra Contreras. Ignacio y Marilis que se han encargado de que me conozcan por todas las redes de Internet.

Sinceramente Sonia, este premio te lo entregaré a ti, pues te pertenece por entero.

Gracias al Ministerio de Cultura, gracias al Consejo de las Artes Plásticas, gracias a la UNEAC, gracias a la Fototeca de Cuba, gracias a Luisa Campuzano, de Revolución y Cultura, que se empeñó y empeñó hasta que llegamos aquí.

Gracias.

 

Palabras en la entrega del Premio Nacional de Artes Plásticas.
La Habana,
23 de noviembre de 2011.
 
 
 
 


GALERÍA de IMÁGENEs
Fotografías de Ernesto Fernández (1957 - 1968)


GALERÍA de IMÁGENEs
Fotografías de Ernesto Fernández (1974 - 2006)

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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
ISSN 2218-0869. La Habana, Cuba. 2012.