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Perfecto
Romero:
Conozco a Ernesto desde
los primeros años de
Revolución, siempre lo
he tenido como un
excelente fotógrafo y
una gran persona. Hemos
estado en muchas
ocasiones juntos y
siempre hemos cooperado
el uno con el otro.
Estuvimos en la Lucha
contra bandidos, él hizo
un excelente trabajo
para la revista Cuba.
Yo trabajaba para
Verde Olivo. En
Girón fue uno de los
fotógrafos que más se
destacó, porque
estuvieron frente al
enemigo, donde más
peligro había.
Hemos mantenido una gran
amistad e hicimos una
exposición en Brasil en
conjunto, en la ciudad
de Belén, con fotos de
la Revolución.
Mantenemos muy buenas
relaciones tanto
amistosas, como de
trabajo. Creo que fue
muy bien otorgado el
Premio Nacional de Artes
Plásticas.
Ernesto
Vera:
Ernesto Fernández está
presente en cada combate
revolucionario de los
años iniciales del
triunfo. Su cámara fue
un fusil especial para
reflejar los
acontecimientos principales
y de más riesgos en esa
época y posteriores.
Lo recuerdo en Playa
Girón en plena invasión
mercenaria. Sus fotos de
los ómnibus bombardeados
le dieron la vuelta al
mundo como denuncia del
carácter criminal de
aquellos que resistiera
apenas tres días ante el
empuje de los
combatientes nuestros.
Esa actitud le dio
relevancia especial a su
excelencia profesional,
siempre presente en su
obra.
Santiago
Cardosa:
No siempre tengo la
posibilidad de empatarme
con una edición de La
Jiribilla, aunque he
escuchado muchos
comentarios de elogio
sobre lo que publican.
Ahora alguien de la
redacción me ha puesto
en un apuro, me pidió
por teléfono que
sabiendo que Ernesto
Fernández y yo nos
iniciamos juntos en el
periodismo, hace más de
60 años en la revista Carteles,
deseaban que con motivo
de recibir recientemente
el Premio Nacional de
Artes Plásticas, querían
que escribiera dos
párrafos sobre el
honroso y merecido
galardón.
Voy a emplear menos de
dos párrafos: el jurado
y La Jiribilla
hablaron y estoy de
acuerdo porque sé quién
es el fotógrafo Ernesto,
como revolucionario y
como ser humano, para
quien no me alcanzan las
palabras para
felicitarlo.
Eduardo
Yasells:
El 17 de abril de 1961,
con la agresión a Girón,
Ernesto, Sergio Canales
(ya fallecido) y yo nos
internamos por la mañana
por la carretera que va
de Australia a Playa
Larga y nos sorprendió
un avión B-26 que volaba
con las insignias de la
fuerza aérea
revolucionaria, y
nosotros pensamos que
era avión nuestro, nos
dimos cuenta de lo
contrario cuando
sentimos las ráfagas de
sus ametralladoras, aún
la aviación enemiga era
dueña del espacio aéreo.
Estoy recordando los
momentos de más riesgo.
Horas más tarde
entraron las fuerzas de
los jóvenes que
llegaban, y cuando la
artillería había tomado
parte de la costa, nos
tratamos de acercar a la
boca de la playa, de ahí
nos dispararon con un
cañón sin retroceso,
gracias a una maniobra
del chofer, no fuimos
blanco de un obús que
cayó cerca y sentimos la
onda expansiva.
Recuerdo esos momentos
porque fue cuando más en
peligro estuve y a mi
lado estaba Ernesto.
Fuimos de los primeros
en llegar allí. Hay
fotos. Él siguió siendo
útil como corresponsal
de guerra en otros
episodios. Es uno de los
excelentes fotógrafos de
nuestro país, es muy
merecido ese premio que
hoy sus colegas
disfrutamos como cosa
nuestra.
Enrique González
Manet:
Ernesto Fernández fue
uno de los
corresponsales de guerra
que más se aproximó a
las líneas del enemigo
invasor en función de su
actividad de fotógrafo.
También era conocido por
su técnica o estilo que
consistía en subrayar el
realismo y los
contrastes de luz y
sombra. Los
corresponsales, sin
consultarse entre ellos,
tenían una inclinación
por los participantes
más serios esforzados y
arriesgados, entre todos
los que corrieron
peligros durante los
días del desembarco.
Después cada uno siguió
con su múltiple
actividad, pero nunca se
olvidó el sacrificio y
esfuerzo realizado en
aras de la Revolución y
de la Patria. Por eso,
sin subrayar o enfatizar
aspectos importantes de
la vida profesional, los
miembros de la UPEC
reconocen la
participación de Ernesto
en la labor realizada
durante este medio
siglo, en que un gran
número ha seguido
cumpliendo con modestia
el deber de continuar
activos en todo sentido. |