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A Sindo Garay y Miguel
Matamoros, como
ineludible retorno a la
semilla, puso al frente
la reconocida trovadora
Heidi Igualada en su
concierto Aires de
noviembre, con el que
festejaba el
decimotercer aniversario
del espacio A guitarra
limpia, grababa
el primer concierto con
su grupo Trébol de
ciudad y celebraba el
cumpleaños de Sara
González a la que ella
calificara como
“hermanita del alma”.
“Mujer bayamesa”,
“Ternura”, “Retorno” y
“Juramento”
fueron las primeras
canciones interpretadas
por la fiel hija de la
trova tradicional, en
compañía de Pepe Ordaz
en voz y guitarra, así
como Dayron Ortega en la
guitarra.
Muy feliz fue la idea
de presentarnos su
fuente nutricia y la
interpretación de tan
emblemáticas canciones
en el inicio de este
concierto que estuvo
antecedido por las
palabras de Víctor
Casaus, director del
Centro Cultural Pablo de
la Torriente Brau,
creador junto con María
Santucho, coordinadora,
de uno de los espacios
más prestigiosos del
país, que es cuna,
impulsor al ascenso y
lugar de pleno disfrute
del quehacer de
trovadores de todas las
generaciones y estilos
de la mayor Isla del
Caribe.
En ese entorno fue la
intervención de Casaus,
quien igualmente destacó
la figura de Sara
González, que no pudo
estar presente ahora,
pero que sí lo ha estado
en otras ocasiones como
protagonista y también
como espectadora de un A guitarra limpia,
que también ella
—dijo—
ha ayudado a construir.
Felicitó a Augusto
Blanca por el premio
obtenido en el concurso
convocado por el Fondo
Ojalá sobre la
poesía de Rubén Martínez
Villena, un proyecto de
Silvio Rodríguez que le
propiciará la salida de
un disco que muy pronto
podremos disfrutar.
Reconoció y destacó
Casaus la presencia de
amigos de diferentes
instituciones
nacionales que tuvieron
a bien compartir en casa
los 13 años de A
guitarra limpia, así
como los que desde otras
latitudes se encontraban
presentes como los del
colectivo Cubainformación, que en
el País Vasco participan
en la lucha contra la
guerra mediática y el
bloqueo contra Cuba, al
tiempo que dan a conocer
las realizaciones y
verdades sobre la Isla.
No pasó por alto el
director del Centro
Pablo que el 26 de
noviembre es también el
cumpleaños de Jaime
Canfux, quien desde el
segundo concierto de A
guitarra limpia trabaja
como sonidista de la
institución,
inicialmente como
ayudante y ya como todo
un profesional que se ha
crecido en los tensos
avatares que impone la
grabación de un
concierto en vivo: “un
excelente trabajador y
gran técnico con una
sensibilidad artística
extraordinaria, precisó.
Sin duda, que llegaron
también las palabras
para Heidi Igualada y su
grupo Trébol de ciudad.
La Heidi a la que en
esta ocasión él entregó
un casete con la
grabación de su primer
concierto en solitario
en este espacio, cuando
aún no se contaba con el
soporte digital y dijo:
“una cosa hermosa de
este espacio es haber
visto crecer, hacerse,
engrandecerse a muchos
jóvenes trovadores y
este es el caso; y con
ellos también ha crecido
la cultura cubana”.
Así vimos a esta
trovadora habanera,
crecida sobre fuertes
raíces con sólida visión
de lo que quiere y por
qué camino tomar. De ahí
que llegara con su banda
en la que se unen tres
generaciones en un hacer
que va por diferentes
géneros de la música sin
perder la base
trovadoresca. Loable es
el fruto de voz,
melodía, inteligente
decir y armónico
engranaje de Heidi
Igualada y José Víctor
Gavilondo, en el piano y
arreglos; Ernesto Raymat,
en la batería; Claudia
Reynaldo, en el bajo y
la guitarra; Laura
Hernández, en la flauta
y Jorge Valtuille, en la
percusión latina y
misceláneas.
“Ahora que no hay luna”,
“Punto cubano”, “Flor de
luna”, “Dibujo de
fantasmas”, “El duende y
el camino”, dedicada a
Violeta Parra, fueron
entre otras las
canciones de su creación
que ella integrará a lo
que será el primer disco
acompañada por su grupo.
Hermosa coincidencia que
lo haya hecho justamente
en el Centro Pablo, en
el espacio A guitarra
limpia, que la ha visto
nacer y crecer como
trovadora.
Sus invitados Lilliana
Héctor, Ariel Díaz y
Marta Campos le dieron
un toque especial al
encuentro, que como
todos los que se
realizan en el patio de
las yagrumas acoge los
diversos haceres de la
canción pensante y de
convocatoria a la
reflexión.
Exquisito fue escuchar a
Heidi en dueto con Ariel
Díaz en la canción que
él dedicara a La Habana,
y no menos gratificante
lo fue la rumba que
trajo Marta Campos en
ese esfuerzo de tantos
de librar a la tierra de
los males que le han
llegado y de los que
tanta responsabilidad
han tenido y tienen los
seres humanos.
Así los Aires de
noviembre que a los 13
de A guitarra limpia
trajeron Heidi Igualada
su grupo e invitados
reafirmaron la necesidad
de seguir festejando
infinitos aniversarios.
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