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Internet, el
ciberespacio, la red de
redes o como quiera
llamársele a esta nueva
dimensión a la que, de
una forma u otra, todos
hemos ido a parar, puede
ser enajenante, de
acuerdo; puede
reproducir mecanismos de
dominación que vemos en
la vida real, es cierto
también; en muchos casos
genera desigualdades,
inobjetable. Pero se ha
convertido, además, en
una herramienta
movilizadora, una
alternativa para
aquellos que, en lugar
de utilizarla como vía
de escape, han decidido
cambiar el mundo real. Y
es, más que cualquier
otra cosa, el futuro.
Criterios de la
naturaleza del anterior
fueron debatidos en la
II Jornada de la Cultura
Cubana en Medios
Digitales, convocado por
el portal Cubarte en su
décimo aniversario, en
el que, como colofón de
tres días de debate se
entregaron
reconocimientos
especiales al Centro
Pablo de la Torriente
Brau y la Revista de
Cultura Cubana La
Jiribilla.
Su director, Rafael de
la Osa, destacó en el
primer día del evento el
papel activo que juegan
las publicaciones
culturales cubanas al
dar a conocer en la
web las verdades
desde esta orilla. Algo
que se puede apreciar en
el incremento del
tráfico de visitas a
estas páginas, con
internautas que llegan
de todas partes del
globo. Cuba es hoy mucho
más visible gracias, en
parte, al trabajo de
estas publicaciones.
“Celebrar un aniversario
más de la creación de
Cubarte no puede tener
mejor confabulación que
una reunión de amigos
motivados por intereses
comunes. Es para
nosotros un orgullo y un
placer constatar el
interés que ha
despertado esta
convocatoria”, confesó.
Luego, se refirió a la
alianza que la
informática ha
demostrado mantener con
el mundo de la cultura,
probada no solo mediante
la solución de problemas
concretos en la
actividad cultural, sino
en el apoyo que ha
brindado en la defensa
del país y el
enfrentamiento, en el
plano ideológico, con
los enemigos de Cuba.
“Pero las tecnologías
por sí mismas no
representan ningún logro
si estas no son
debidamente utilizadas
por el hombre que las
genera y las pone en
funcionamiento. De ahí,
que la capacitación y
profesionalidad con que
trabajemos los que de
una forma u otra estamos
vinculados a la
aplicación de la
informática a la cultura
es primordial”, agregó.
Carlos Alberto Más
Zabala, primer director
de Cubarte, inició las
conferencias con un
recorrido por los diez
primeros años de la
presencia cubana en
Internet. Pues, aunque
Cuba accede a la red en
1996 y en 1998 se crea
el sitio de la cultura
cubana, es el 2001 el
año clave para su
participación en el
espacio virtual, ya que
en ese momento se crean
numerosas páginas
culturales como el
propio portal Cubarte,
Cubaliteraria, Cubacine
y la revista digital
La Jiribilla,
completando la cifra
sitios de diez
provincias y 40
municipios del país. La
web también se
convirtió en una
alternativa de
publicación para muchos
autores ante el cierre y
la reducción de tirada
de varios periódicos a
causa del período
especial.
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El recuento nos llevó al
2003, cuando todas las
provincias del país ya
tenían sitios web,
condición que se
extendió a cada uno de
los municipios durante
el 2004. Luego, ya en el
2005, hay 394
exposiciones en sitios
web, 67 revistas
y 120 boletines
digitales. El número de
visitantes a páginas
cubanas se incrementó de
729 mil visitas en el
año 2002 a más de 22
millones en el 2007,
registro que se mantuvo
en el 2009 y 2010 a
pesar de que hubo graves
problemas con los
servidores
internacionales.
Como principales
aspectos que se deben
mejorar, Más Zabala
señaló la necesidad de
desarrollar una web
más interpretativa,
hacer un periodismo con
el leguaje y dinamismo
propios de Internet,
fortalecer los enlaces
entre los sitios del
sistema de modo que se
aprecie toda la cultura
cubana como un conjunto
e incrementar en las
páginas las opciones de
comentarios sobre los
trabajos publicados,
descarga de archivos e
implementación de foros
de difusión.
“Sin embargo —agregó—, a
pesar de esas
limitaciones, en Cuba se
ha tejido una madeja
virtual en torno al
quehacer cultural en
nuestro país, al mostrar
los componentes
principales de la
cultura incluida la
creación, la formación
de artistas, la cultura
comunitaria, la
actividad de las
instituciones culturales
y la riqueza del
patrimonio nacional y
una amplia producción de
bibliografía pasiva
alrededor de ellas. Un
amplio escenario de
legitimación cultural,
de carácter polisémico y
democrático con la
activa participación de
miles de autores y
especialistas.”
Rafael de la Osa
complementó esta
exposición con la
sistematización de los
cambios recientes que ha
experimentado el portal
Cubarte, como destinar
una página específica
para un periódico
cultural o la creación
de páginas especiales
para determinados
eventos culturales, los
cuales se promocionan
antes, durante y después
del mismo. Se trata de
satisfacer las
necesidades que van
surgiendo con
equivalentes
modificaciones en el
campo tecnológico.
En el evento fue
proyectada también una
conferencia que dictó el
canadiense Hervé Fisher,
presidente de la
Federación Internacional
de Multimedia, en el
pasado Congreso
Informática 2011. El
también filósofo,
profesor, investigador,
pintor y cineasta
destacó el valor de
aquella famosa máxima de
Marshall McLuhan que
aseguraba que el medio
es el mensaje. Sin
embargo, aconsejó un
replanteamiento de la
misma en el contexto
actual, pues vivimos en
un mundo donde el hombre
es bombardeado con
información de todas
partes: los medios
audiovisuales, Internet,
su celular, por lo que
debemos darles mayor
importancia a los
contenidos y asumirlos
de manera crítica. Pues,
ahora, ante tal
diversidad de medios, el
mensaje adquiere mayor
connotación.
Fisher remarcó la
importancia de no perder
la conciencia de la vida
real que suele ocultarse
tras el espejismo del
mundo virtual, ese en el
que varios tienden a
refugiarse. Abogó por
asumir lo digital desde
una posición ética y no
convertir a las
tecnologías en un
fetiche, en un objeto de
culto cercano al
oscurantismo, pues el
oscurantismo es
antagónico del progreso.
Deben ser herramientas
que ayuden a mejorar la
condición humana, no a
alienarla.
Novedades y exigencias
del periodismo cultural
digital
El primer panel de esta
II Jornada, “Novedades y
exigencias del
periodismo cultural
digital”, de una forma u
otra, estuvo relacionado
con lo anterior. Su
moderador fue Ernesto
Escobar, subdirector de
Cubarte, y contó con la
participación de Rosa
Miriam Elizalde, de
Cubadebate;
Yurisander Guevara, de
Juventud Rebelde digital;
Isel Pérez, de
Cubarte; y
Pedro Caping, de la
Revista
En
Vivo
del ICRT.
Rosa Miriam Elizalde,
por su parte, se refirió
a las ventajas que
ofrecen las nuevas
tecnologías para la
movilización social y
defendió una visión
optimista del fenómeno.
Inició su ponencia sobre
la cultura colaborativa
en Internet explicando
lo que eran los flash
mog, una especie de
guerrilla con elementos
teatrales que son
convocadas a través de
las redes sociales y
personas que nunca antes
se habían visto se
encuentran en un lugar
acordado, hacen un
performance o un
acto específico, para
luego desaparecer.
En contraposición a este
ejemplo, mostró otro
sobre una cámara, creada
por una universidad en
Pittsburg junto con la
NASA, capaz de
identificar cualquier
rostro en una multitud y
que es utilizada por los
servicios de
inteligencia para
identificar
manifestantes u
objetivos similares. La
intencionalidad en su
exposición resultaba
evidente: mostrar las
dos aristas de un mismo
fenómeno.
De lo que se trata,
puntualizó Elizalde, es
que debemos aprender a
asumir las tecnologías
sin prejuicios,
conociendo sus peligros,
pero también sus muchas
ventajas. Defendió, en
fin, la necesidad de
participar dentro del
campo digital, pues en
la red los valores se
multiplican
exponencialmente, ya
sean hegemónicos o no.
Ahora mismo, coexisten
las dos situaciones
anteriores, pero de
nuestra capacidad de
explotar su vertiente
desestabilizadora
dependerá que podamos,
desde el mundo virtual,
cambiar la realidad.
De la preservación,
digitalización y
socialización de los
contenidos digitales
El segundo día de esta
Jornada de la Cultura
Cubana en Medios
Digitales estuvo
dedicado a la
Preservación y
digitalización de
contenidos culturales
así como a la
socialización de los
contenidos digitales en
función de la
masificación de la
cultura y los
repositorios para el
almacenamiento de la
información.
En los paneles de
discusión intervinieron
especialistas de varias
instituciones cubanas
como la Biblioteca
Nacional José Martí, el
Museo de la Música, el
Centro de Información de
la Prensa, el propio
Cubarte, el sello
Colibrí, el Portal de la
Cultura de Guantánamo y
su colega de Matanzas,
Atenas.
La especialista del
Laboratorio Digital de
la Biblioteca Nacional
José Martí, Silvana
Pérez, afirmó en el
panel que “un trabajo de
digitalización bien
logrado favorece el
acceso de los lectores a
la prensa patrimonial y
contribuye a la
preservación de la
información. En el caso
de la Biblioteca, la
selección se realiza a
partir del valor
patrimonial, el grado de
consulta y la cantidad
de ejemplares con que se
cuente”, explicó.
Para José Luis Prado, de
Ediciones Cubarte “Hay
que pensar en lo digital
no en detrimento de lo
impreso, sino como su
potenciador inmediato”.
Al decir de Rafael de la Osa, “la
preservación del
patrimonio cultural de
la nación cubana forma
parte esencial de la
política de reafirmación
de la identidad nacional
y un tema de vital
importancia para las
nuevas generaciones, la
historia de Cuba y la
universal”.
Redes Sociales, blogs y
revistas digitales en la
promoción del universo
cultural cubano
El tercer y último días
de Jornada de la Cultura
Cubana en Medios
Digitales fueron las
revistas digitales, los
blogs y las redes
sociales los
protagonistas. Las
revistas Temas,
Cubanow,
Lettres de Cuba,
La Letra del Escriba,
Esquife, La
Ventana, de Casa de
las Américas, la Red
Social Haciendo Almas,
integrantes de Cubarte y
la revista Cúpulas,
del Instituto Superior
de Arte expusieron sus
experiencias de
aventuras e incursiones
en la web, en un
día que terminó con la
entrega de los premios
Palma Digital al Centro
Dulce María Loynaz en la
categoría de portal
temático especializado;
la Revista
Arteamérica, de la
Casa de las Américas en
el apartado de
publicaciones y el Museo
Casa Natal de José Martí
en multimedia. |