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Estamos próximos a una
nueva celebración del
festival Jo-Jazz, sin
lugar a dudas uno de los
eventos más importantes
entre los que se
realizan en la esfera de
la música en Cuba. Desde
que el certamen surgió a
fines de la década de
los 90 del pasado siglo
XX hemos conocido,
gracias a él, a
numerosas figuras que
tuvieron en el encuentro
jazzístico su plataforma
inicial de lanzamiento y
que hoy resultan nombres
imprescindibles en
nuestro quehacer sonoro.
Recuerdo que en la
edición del 2000, para
muchos fue sorpresa la
actuación en el concurso
de un par de muchachas
procedentes de Holguín y
que se hacían llamar Dúo
Angelisa. Ellas tenían
la virtud de poseer una
tremenda versatilidad al
cantar por lo que, lo
mismo interpretaban una
composición en los
códigos clásicos del
jazz latino que una
canción, algo con aires
de pop o de blues,
hasta cortes de clara
orientación hacia lo
híbrido.
Por mis frecuentes
visitas a la llamada
Ciudad de los parques, a
propósito de las
Romerías de Mayo y la
Fiesta Iberoamericana,
ya sabía del trabajo del
dueto conformado por las
mellizas Angélica María
y Annelis Elisa, dos
chicas por entonces
estudiantes de canto en
la filial holguinera del
ISA, así que al ser
testigo de su premiación
en el Jo-Jazz del 2000,
no resultó algo que me
sorprendiese pues era
consciente del alto
rigor artístico de la
propuesta del dúo.
En la actualidad, tengo
que decir que no sé nada
de lo que ha sucedido
con Angelisa. Quiero
creer que todavía siguen
cantando juntas y que en
algún momento futuro
podré asistir a una
presentación suya acá en
La Habana. Por lo
pronto, al menos
dispongo de una copia
quemada del que fue su
primer disco, el álbum
titulado En alma
misma, producción
que vio la luz en el
2003 a través de la
disquera española Placer
de caños y que a ocho
años de su puesta en
circulación, continúa
siéndome muy grata su
escucha.
Este CD sobresale
por estar concebido,
básicamente, con un
repertorio en el que se
apela a versionar temas
muy conocidos por los
melómanos. Así
encontramos piezas como
“Mambo influenciado”, de
Chucho Valdés, “Mona
Lisa”, de Livingston &
Evans, “Samurai”, de
D'Javan, “Aquellas
pequeñas cosas”, de Joan
Manuel Serrat, “Te
conozco”, de Silvio
Rodríguez, y “Shade of
pale” (difundida en
español como “Con su
blanca palidez”), de
Broker & Reid.
No faltaron en el
fonograma piezas
concebidas justo para
las voces de Angélica
María y Annelis Elisa
como “Angelisa”, del
pianista holguinero
Alejandro Vargas, “Tal
para cual”, de René
Baños (director de
Sampling y productor
musical de En alma
misma), “Creía en el
amor”, con música de
Chucho Valdés y texto de
Silvia González Guerra,
“Estás” y “Delirios”,
composiciones
acreditadas a las
propias mellizas.
Entre los muy destacados
instrumentistas que
intervienen en el álbum,
pueden mencionarse los
pianistas Andrés Alén,
Ernán López-Nussa y
Joshua Edelman, el
guitarrista Rey Guerra,
el contrabajista Yelsy
Heredia y el
percusionista Moisés
Porro, además del ya
aludido Chucho Valdés.
Todos ellos aportan lo
suyo para que este disco
de Angelisa sea un
trabajo que,
transcurrido el tiempo
desde el instante de su
aparición, al escucharlo
en el presente siga
generando el placer que
nos brinda oír buena
música. |