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La orquesta cubana de
flauta Camerata Cortés
tiene dos cerebros que
la guían: José Luis
Cortés, El Tosco, de
quien tomó su nombre, es
el visible, y Antonio
Pedroso, un profesor de
flauta, es el oculto.
Integrada por 17 mujeres
y un hombre, la Camerata
ha evolucionado de la
mano de ambos músicos
desde que la fundaron,
hace menos de diez años,
pero Pedroso ha
preferido casi el
anonimato, incluso fue
quien halló bien que el
apellido de su amigo y
colega identificara a la
orquesta, porque lo
encontró dotado de mejor
sonoridad y mayores
posibilidades
comerciales.
Luego de una década, es
Cortés a quien asocian
con la Camerata, a pesar
de que Pedroso haya
puesto la misma cuota de
dedicación tanto en el
inicio, como en la
evolución de la
orquesta. Y los dos han
conducido a los jóvenes
músicos.
Sin embargo, lo que
seduce a este hombre de
más de 50 años de edad y
lo entusiasma casi como
a un adolescente, es la
posibilidad de hablar de
la flauta, el
instrumento que mima
como a un gran amor. Una
pasión que lo acompaña
siempre, aun cuando no
tenga los dedos sobre
los agujeros del
instrumento, y lo
impulsa a conversar.
¿Por qué la flauta no es
un instrumento popular?
La flauta no puede
competir
en popularidad
con el piano y la
guitarra, pero la verdad
es que ninguno puede
hacerlo. Sin embargo,
entre los instrumentos
que no pueden competir
con el piano y la
guitarra, la flauta es
uno de los más
populares. Hay otros
mucho menos populares,
como el oboe, el
clarinete, la tuba. El
problema es que la
flauta se ha conocido
más como miembro de
conjuntos, formatos, que
ya no se usan tanto, por
eso creo que otros
instrumentos de viento
la han superado en
popularidad. ¿Estás
pensando en la música
popular cubana?
En determinados géneros
en los que la flauta era
imprescindible y ya
apenas se tocan, como el
danzón…
Yo estaba pensando ahora
en la flauta como
instrumento, y me
acordaba de los
franceses, entre quienes
es extremadamente
popular. Además de que
Francia ha tenido muy
grandes flautistas. Y de
todas partes del mundo
van al conservatorio de
París a alimentarse de
flauta. Y el flautista
más grande del siglo
pasado
ha sido francés,
Jean Pierre Rampal,
fallecido en 2002.
Cuando estudié en París,
en los años 80, músicos
de allí me aseguraban
que Rampal era más
popular que el
presidente de entonces,
Francoise Miterrand. Yo
no lo creía, por
supuesto. Una vez, me
llevaron hasta donde
estaba un negro de los
que recogían basura, que
generalmente son
africanos emigrados, y
le preguntaron cómo se
llamaba el presidente
francés. El hombre tuvo
que pensarlo un rato,
hasta que por fin
respondió que era
Miterrand. Y
seguidamente le
enseñaron una revista
con la foto de Rampal, y
le preguntaron quién
era, y no demoró un
segundo: ¡Ese es el
flautista! En la calle
donde él vivía, casi
todos los comercios
llevaban nombres que
hacían referencias a la
flauta, como por
ejemplo: La flauta de
pan, La flauta
encantada, etcétera.
¿La flauta pudiera
utilizarse más en la
música cubana, más allá
de los conjuntos
típicos?
La razón económica es
fundamental. Los grupos
grandes cuestan mucho.
Por ejemplo, pagarse los
pasajes de 15 músicos
para salir a tocar fuera
de Cuba es bastante
difícil. Lo que los
músicos puedan tocar
entre tres, lo hacen sin
emplear un cuarto. Así,
no es imprescindible
usar la flauta. Es
imprescindible un
instrumento armónico.
Hay algunos armónicos
que los secuencias y
obtienes el sonido de la
flauta o de cualquier
instrumento que quieras.
Y un solo hombre puede
hacerlo. Pero la flauta
puede ser utilizada en
cualquier género y
cualquier estructura
musical. Y ocurre con
cualquier instrumento.
Todo depende de lo que
tenga en la cabeza quien
haga las orquestaciones,
quien estructure. No sé
en qué estás pensando
ahora, pero no veo que
la flauta sea tan poco
utilizada, como
sugieres.
En la música bailable sí
abunda, pero no en el
rock, ni en el pop,
ni en la trova. Hay
mucha música que pudiera
llevar flauta, como
otros instrumentos de
viento, y no la usan.
Noto que muchísimos
músicos funcionan con
esquemas, apegados a
conceptos tradicionales
que los frenan.
En las casi extinguidas
orquestas típicas aún
funciona la flauta. NG
La Banda tiene flauta,
Maraca también, Manolito
Simonet, Los Van Van.
Quizá valga la pena en
este asunto hablar de la
estructura de Conjunto.
Adalberto Álvarez tiene
un Conjunto. No lleva
flauta. Como la orquesta
jazz band no
llevaba flauta.
¿La ausencia de flauta
es la única diferencia?
No, tampoco lleva
saxofones. Llevan
trompetas. Estaban los
conjuntos de sones, como
el de Arsenio Rodríguez,
Félix Chapotín, y
estaban los conjuntos
como el de Roberto Faz y
los conjuntos de tipo
Sonora como la Sonora
Matancera y la Gloria
Matancera, etc. El
bailador negro prefería
a los del tipo de
Arsenio y Chapotín,
puesto que la cadencia
de estos era más soneada,
sincopada. Hay que tener
en cuenta que el negro
bailaba a contratiempo.
También preferían las
orquestas típicas o
charangas a las
orquestas jazz band.
Ya hoy en día, casi
todos los bailadores
bailan a tiempo.
Adalberto Álvarez, por
ejemplo, sigue la
corriente de Arsenio
Rodríguez y Chapotín, la
del son puro,
la estructura
tradicional de su
agrupación no lleva
flauta, no es su
sonoridad.
Una polémica que se
mantiene encendida entre
músicos es la de que si
es conveniente que no se
enseñe a tocar géneros
cubanos en las escuelas
cubanas de música
Ya se enseña. Hay unos
talleres en la Escuela
Nacional de Arte, hay
profesores de música
popular cubana. Enrique
Lazaga, exdirector de la
orquesta Ritmo Oriental,
imparte un taller con
una orquesta típica que
dirige.
Y hay otros
profesores de música
popular cubana.
Horacio El Negro afirma
que si eres músico
cubano aprendes solo los
géneros musicales de tu
país, que no hace falta
que te enseñen. Gema
Corredera, en cambio,
afirma lo contrario:
para dominar los géneros
cubanos hay que
aprenderlos, alguien
tiene que enseñarlos.
Creo que se trata de dos
caras del mismo asunto.
Puede ser que seas muy
cubano, que lleves la
música popular en tu
alma, pero no domines
los patrones del danzón
y no sabes tocarlo. Es
otra cosa. Quizá a eso
se refería Gema. La
opinión de Horacio es
otra, con la que estoy
de acuerdo también. Cada
quien toma su camino. La
gente se inclina hacia
donde el talento los
llama. De la Escuela
Nacional de Arte han
salido músicos
extraordinarios de
música popular
sin que haya
habido programas de
enseñanza de este
género.
¿Es importante que los
músicos cubanos dominen
los géneros cubanos?
Creo que es importante.
Es lo que se hace hoy,
al menos en la ENA.
Hablemos ahora de una
orquesta de flauta que
usted dirige.
La dirijo junto con José
Luis Cortés.
Pero públicamente, El
Tosco es el creador y
director, usted apenas
se menciona.
Pues la fundamos los
dos, y la llevamos los
dos. Incluso el nombre
lo ideé yo: “Camerata
Cortés”, pues me sonaba
bien y creo que es un
nombre que camina sonora
y comercialmente, además
de que lo creo bien
merecido por ser el
gestor del proyecto. La
orquesta inicialmente se
hizo por una
convocatoria en la que
participaron decenas de
alumnos de flauta. Y
tras examinarlos,
dejamos a los mejores.
No son los mismos ya,
han cambiado algunos.
¿Por qué es una orquesta
de mujeres?
Porque la flauta hoy es
más de las muchachas en
las escuelas en Cuba y
en el mundo. La
matrícula en toda Cuba
ahora es mayormente de
muchachas. Nunca fue un
plan nuestro armar una
orquesta femenina de
flauta.
¿La flauta atrae más a
las mujeres?
Ahora sí. En mi época
era al revés. Y además,
la cátedra de flauta en
la ENA es la de más
alumnos. Y en el
Instituto Superior de
Arte es uno de los
instrumentos más
populares, junto con el
trombón.
¿Cuántas muchachas tiene
la orquesta?
Son 17 mujeres y un
hombre.
¿La orquesta tiene un
nivel alto?
Ya suena bien. Ha sido
un trabajo arduo. Lograr
afinar dos flautas es
difícil, imagina 18. Y
se ha logrado con
entrenamiento. Mozart
dijo que la flauta es el
instrumento más
desafinado de una
orquesta. ¿Y el otro más
desafinado?, le
preguntaron. La segunda
flauta, respondió.
Claro, la flauta de la
época de Mozart no es lo
que tengo yo hoy.
Aquella era bastante
primitiva y como
consecuencia deficiente
en sentido general. La
flauta es uno de los
instrumentos más viejos
de la humanidad.
¿Qué repertorio explota
la Camerata?
Música escrita para la
orquesta. La escribimos
los dos, aunque El Tosco
es más prolífico,
escribe más. Y versiones
de obras. Tenemos una
contradanza de Paquito
D’ Rivera magistral,
escrita para clarinete.
Tenemos una suite
de Darío Morgan, un
cornista de la Sinfónica
nacional
que actualmente
trabaja en Colombia e
hizo una suite de
danzas cubanas, de la
que tomé el cha cha cha
y el danzón y los
adapté. Hay un homenaje
a Richard Egües, que
hicimos con la unión de
ese cha cha cha de
Morgan, “El Bodeguero”,
de Egües, y una parte de
un concierto de flauta
de Mozart.
¿Qué música consumes en
casa?
Depende de la hora. Por
la mañana el cuerpo me
pide música barroca. Es
con lo que amanezco.
Händel, Bach. Por las
tardes, antes de bañarme
mientras me tomo un
trago, escucho música
popular bailable. Y
brasileña a veces.
¿No escuchas rock?
No, no me gusta. El
Tosco sí escucha rock.
En sus inicios era
rockero incluso.
Nadie imagina eso
Pero lo es desde que
estudiábamos en la ENA,
en los años 70.
Menciona a cinco
flautistas cubanos
excelsos.
Roberto Ondina, que fue
primer flauta de la
Filarmónica de La Habana
antes de la Revolución,
y con quien quedaban
encantados los grandes
directores que venían a
dirigir esa orquesta,
como Stravinski. El
director de la Sinfónica
de Filadelfia quería
llevárselo para que
alternara con su primer
flauta. Y no estudió en
París, sino en Cuba.
Richard Egües, un poeta
de la flauta. Todas sus
improvisaciones rimaban.
Ahora lo disfruto más
que antes. El Tosco,
Maraca, Niurka González.
¿Volvemos a Richard
Egües?
Te aseguro que, en la
flauta, en su
participación en la
charanga, se trata de
antes de Richard Egües y
después de Richard Egües.
Marcó pautas. Contribuyó
al éxito y al prestigio
de la Aragón. Cuando
apareció Richard Egües,
los flautitas querían
tocar a su manera. Con
El Tosco ocurre lo
mismo. A partir de que
toca con Los Van Van,
los flautistas
comenzaron a tocar de
manera diferente. El
Tosco cambió la forma de
improvisar de los
flautistas cubanos, que
lo hacían al estilo de
Richard Egües, y rompió
con los moldes
anteriores.
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