La Habana. Año X.
20 al 26 de AGOSTO de 2011

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El circo es una actitud ante la vida
Nilda Collado • La Habana
Foto: Nancy Reyes

La cuarta edición del Concurso de Payasos Edwin Fernández In Memorian ha significado un salto cualitativo del evento. Su carácter internacional le ha hecho ganar en conocimiento y capacidad de confrontación, pues permite apreciar lo que lo que se hace en materia de circo en otras partes del mundo y visualizar tendencias contemporáneas.

Pudiera asegurar que la calidad se ha incrementado en casi un 90 porciento, pero también la cantidad de concursantes provenientes de México, Chile, Colombia y Cuba fundamentalmente.

El jurado también aportó visiones desde diferentes perspectivas. Estuvimos compartiendo este trabajo Julio Revolledo, historiador circense mexicano; Mario Ramón Aguirre, artista chileno; Joan Mompart, productor y manager español; Boris Maykhrovskiy, director de circo en Rusia, y yo como presidenta en representación de Cuba.

La diversidad de miradas hizo que fuera más justa la calificación y el veredicto final. Se valoraron elementos como la originalidad, el vestuario, el maquillaje, la dramaturgia de las rutinas, y si el acto transmitía un mensaje positivo y la comunicación con el público. Este último elemento es de los más importantes,  porque frente a los espectadores es donde se mide el resultado de un acto de payasos.

Desde Cuba se apreció una recuperación evidente del movimiento circense y en especial del arte del clown. Hace unos años tuvimos una especie de impasse en el desarrollo de esta manifestación. Faltaban resultados artísticos, al tiempo que existían muchos payasos de cumpleaños, algo que es válido, pero que no ofrece el mismo resultado en una pista de circo o en el escenario de un teatro. Hay que entender que son medios distintos, con formas diferentes para proyectarse.

El primer premio fue para Cantaleta y Metebulla (Joan Fernández y Eduardo Ceballos), muy buenos en la pista de circo y en el escenario teatral. Manejan acertadamente los dos espacios y públicos, además de que son ingeniosos y logran salvar situaciones increíbles, algo que debe dominar el payaso porque en una pista de circo deben evitar interrupciones en el espectáculo por cambios de aparatos, montaje, etc.

Tuvimos también a Pipelone, de Colombia, y Parrampín, de México, quienes alcanzaron el segundo premio. El tercer lugar fue Maraca, una payasa cubana que está rescatando el arte del excéntrico musical, que se había olvidado en el país.

El arte de sacrificio

Edwin Fernández siempre decía que el teatro le había dado la técnica, que la radio y la televisión la popularidad, pero la actitud ante la vida provino de la gente del circo. Se trata de un ambiente de camaradería, de amor por lo que se hace, a pesar de que no siempre sean reconocidos. Cuando estás en el circo, arriba de un trapecio o tras el maquillaje de los payasos, permaneces casi invisible. Por eso creo que la gente de circo ama lo que hace, porque lo sufre.

Por eso creo que se necesita más promoción para los trabajadores del circo. Muchos creen que se trata de un arte menor, pero es tan legítimo como cualquier otra de las manifestaciones escénicas.

En cuanto a la vulgaridad que a veces podemos ver en algunos payasos, recuerdo lo que pensaba Edwin: el mal gusto es el buen gusto de la gente de mal gusto. Entonces depende de la preparación de las personas, de los recursos que pueda ganar el artista, de la cultura; aunque no puede creerse una generalidad. La gente que es grosera, que se dedica a trabajar con temas vulgares, no tiene herramientas para más.

De ahí que sea tan necesario llamar a la ética, que en el caso del payaso, por trabajar con niños, es fundamental. Un payaso nunca debe fumar o beber delante del público, porque es ejemplo para los pequeños. También debe evitar la violencia, ya bastante la sufrimos en el mundo para motivarla. Evitar las bofetadas o los martillazos, porque aunque los instrumentos sean de juguete o musicales, el niño puede repetirlo y causarse daño.

Ser payaso no es pintarse la cara y ponerse una nariz roja, es algo mucho más complejo que tiene que ver con cómo entendemos el mundo. Es una verdadera y difícil labor artística.


Presidenta del 4to. Concurso de payasos Edwin Fernández
In Memorian

 
 
 
 


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CIRCUBA 2011

 

LA JIRIBILLA Nro. 486
El circo, siete letras que apasionan
(9no. Festival Circuba)

 

LA JIRIBILLA Nro. 327
Pasen, señores pasen
(Presentación del Circo Nacional de Cuba)
   
Lineamientos del VI Congreso del PCC
(.pdf, 736 Kb)
Información sobre el resultado del Debate
(.pdf, 394 Kb)
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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
ISSN 2218-0869. La Habana, Cuba. 2011.