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El Instituto Cubano de
Investigación Cultural
Juan Marinello convocó
el
Seminario Cuba y los
pueblos afrodescendientes en
América, celebrado del
13 al 17 de junio
pasado. Concebido como
un encuentro académico y
cultural, aprovechó la
proclamación de Naciones
Unidas de 2011 como Año
de los Afrodescendientes. En la
convocatoria al evento,
se planteaba que la
colonización europea y
el desarrollo del
capitalismo
constituyeron un gran
crimen contra las
culturas y las vidas de
la población originaria
del continente y de
millones de africanos
traídos como esclavos.
Las grandes desventajas
sociales y el racismo
que padecen hasta hoy
los descendientes de
africanos, son
consecuencias de esa
gigantesca empresa de
opresión y explotación,
y han permanecido dentro
de las culturas de
nuestras naciones a
pesar de los
extraordinarios avances
aportados por las luchas
de liberación de los
pueblos y los procesos
modernizadores vividos
por la región.
Con la participación de
destacados académicos y
artistas de Brasil,
Cuba, EE.UU., Uruguay y
Puerto Rico, el
seminario analizó la
situación y los
problemas actuales de
los afrodescendientes,
sus contribuciones a las
sociedades americanas,
las realidades y
perspectivas de las
luchas por sus
identidades y sus
demandas, y la necesidad
de que ellas sigan
formando parte de los
procesos de liberación y
de transformaciones del
continente, que buscan
conquistar cada vez más
justicia social y
libertades y una
integración regional
latinoamericana y
caribeña. La agenda
abarcó entre otros
tópicos la producción de
conocimiento, sobre todo
su influencia en los
procesos
docente-educativos, el
papel de las identidades
en los medios masivos de
comunicación y cómo las
imágenes pudieran
contribuir a crear
espacios de equidad o
estereotipos de
exclusión.
Otras intervenciones y
debates se refirieron a
los estudios e
investigaciones que
puedan aportar
conocimientos
científicos sociales
acerca del amplio campo
de asuntos implicados
tanto los teóricos, como
los que emergen de las
prácticas, las
representaciones y los
valores. También se
debatió acerca de las
oportunidades y
dificultades relativas a
los procesos de
integración
latinoamericanos, y de
la necesidad de elaborar
un consenso regional
participativo en el
marco del ALBA, donde
estados y sociedades
mancomunadas se
esfuercen por construir
espacios de equidad y
justicia social.
La situación y los
problemas cubanos en
este campo recibieron
una atención
preferencial, como era
de esperar; la riqueza
de asuntos y de matices,
la pluralidad de
criterios y la
formulación de
propuestas y
recomendaciones fueron
logros destacados del
Seminario. El Seminario
contó con una amplia
asistencia de
estudiosos, interesados
e instituciones cubanas
y extranjeras, y una
notable cobertura de
medios de comunicación
nacionales y foráneos.
Concluyó con una
declaración aprobada por
los participantes, y se
acordó publicar una
relatoría del evento y
auspiciar la realización
de nuevos encuentros
análogos. |