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Han pasado muchos años,
pero los aplausos
continúan siendo los
mismos. Alicia Alonso
volvió a poner el Teatro
Bolshói de Moscú a sus
pies. Su público ruso
festejaba sus 90 años.
“Es una maravilla. Soy
Alicia en el país de las
maravillas —dijo
encantada durante el
homenaje. Unos días
antes la directora del
Ballet Nacional de Cuba
(BNC) en una conferencia
de prensa había
afirmado: “Es como
volver al corazón de una
flor”.
Para la prima
ballerina assoluta
del BNC, referirse al
Bolshói significa
referirse a su propia
vida, empezó a estudiar
ballet a los nueve años
con la artista de esa
compañía Sofía Fedorova
y fue invitada por
primera vez para bailar
en Moscú en 1958. Desde
entonces se presentó en
la antigua URSS casi una
veintena de veces en los
años 60, 70 y 80.
En la rueda de prensa
previa, Alicia señaló
que
la impronta del ballet
ruso, sobre todo en la
técnica de los
bailarines, “ha sido de
mucha influencia en el
baile de Cuba, en el
baile de EE.UU. y en el
baile del mundo entero”.
Ante su comentario
elogioso, Vladímir
Vasíliev, exprimer
bailarín y exdirector
del Bolshói, afirmó que
tenía “la impresión de
que ahora somos nosotros
los que tenemos que
aprender de la escuela
cubana”.
El concierto en el
Bolshoi comprendió las
mejores obras dirigidas
por la propia artista e
incluyó la participación
de
los bailarines cubanos
Viengsay Valdés, Sadaise
Arencibia, Anette
Delgado, Yanela Piñera,
Dani Hernández,
Alejandro Virelles,
Osiel Gounod y Arián
Molina
y una pareja del Bolshói,
Svetlana Zajárova y
Andréi Uvárov. “Espero
que en un futuro venga
el Ballet Nacional de
Cuba completo y el
Bolshói completo vaya a
Cuba”, comentó la
prima ballerina assoluta.
En las palabras del
programa del homenaje,
Vasíliev escribió: “La
influencia de su
creación en el
desarrollo de la danza
clásica y en el
perfeccionamiento de la
técnica de
interpretación de los
artistas de ballet de
diversos países es
enorme”.
En la gala, la
reconocida bailarina fue
acompañada también por
su antiguo partenaire,
Azari Plisetsky, quien
junto con Vasíliev
trabajó con ella por
varias décadas.
Al finalizar el
programa, la directora
del BNC prometió que
este no sería el último
encuentro con el público
ruso, diciendo un “hasta
la próxima”. El título
del homenaje sirvió como
respuesta: “¡Viva
Alicia!”. |