Cerrar los ojos, cerrar la boca

Tras diez años de haber sido usado de excusa para todo —invadir Afganistán e Irak, aprobar el Acta Patriótica, montar el sistema de espionaje más grande y perverso del mundo, crear cárceles secretas y aplicar el secuestro y la tortura, ya Osama Bin Laden no sirve para nada y ha recibido un disparo en la cabeza.

A eso, el Premio Nobel de la Paz le llama justicia. Para Obama no existe una cosa llamada sistema legal, con jueces, abogados y tribunales. Bin Laden les fue útil vivo, era el Coco a azuzar en cada época de elecciones. Pero ahora lo necesitaban muerto. Y por eso lo mataron: para que tuviera la boca bien cerrada.
 

(c) LA JIRIBILLA. 2011