La Habana. Año IX.
26 de MARZO
al 1 de ABRIL de 2011

Correo Canal RSS Canal en Twitter Facebook Flirck You Tube

 

BÚSQUEDA AVANZADA   . . .

ENLACES

SUSCRIPCIÓN
 
 

Miriam Talavera, editora de Boleto al paraíso
“Es inevitable comprometerse
con un tema tan sensible”
Salvador Salazar • La Habana
Fotos: Cortesía de Gerardo Chijona

Boleto al paraíso, el último largometraje de Gerardo Chijona, llega por estos días a los cines cubanos que celebran así el 52 aniversario de la fundación del ICAIC. De polémica y devastadora ha sido calificada la cinta, que narra las experiencias de un grupo de adolescentes cubanos que en 1993 —en los años más duros de la crisis— se contaminaron de SIDA para disfrutar de las comodidades de un sanatorio dedicado a pacientes aquejados de este mal. 

El cine, quizá como ninguna otra manifestación artística, se basa en el trabajo de equipo. Gran parte del éxito de un filme depende de la capacidad del realizador para articular a los diversos componentes de la producción, desde los actores hasta el equipo de sonido. En esta, su primera incursión en el género dramático, Chijona se hizo acompañar en la edición por Miriam Talavera, una de las grandes figuras del ICAIC en lo que a su actividad refiere, colaboradora de Santiago Álvarez en aquellos noticieros cinematográficos que décadas más tarde se han convertido en el mejor testimonio audiovisual de la obra revolucionaria.  

Talavera, quien a lo largo de su extensa carrera ha intercalado el trabajo de montaje junto a la dirección de documentales, tiene entre sus logros la edición en 1992 del largometraje Fresa y Chocolate, de Tomás Gutiérrez Alea. Pero cada obra tiene sus peculiaridades. En el caso de Boleto al paraíso, confiesa, “mi comunicación con el director fue muy buena, esta película se filmó de manera muy profesional, con mucho cuidado, con mucha protección, por tanto no me fue difícil editarla más allá de la preocupación de encontrar el balance justo para narrar una historia tan dramática”. 

Uno de los rasgos distintivos de la cinta es el modo en que se narra la historia: lo que comienza siendo una aventura de adolescentes en busca de la libertad que les niega un medio familiar hostil, termina en una tragedia con detalles que rayan en el naturalismo más desgarrador. Refiriéndose a la composición de la obra, Miriam comentó: “la estructura dramática del filme tiene dos tiempos: una primera parte de presentación de los personajes (de provincia) y las peripecias que ocurren hasta llegar a la ciudad. Y la segunda parte donde hay un punto de giro dramático que hace que el filme adquiera otro ritmo, más lento, más reflexivo”.

Boleto al paraíso tiene entre sus aciertos el hecho de no dejarnos indiferentes. Resulta imposible abstraernos al conflicto de estos jóvenes que han sido vencidos, al mejor estilo de una obra de Émile Zola, ante los rigores del medio social. Como de seguro harán los espectadores, Miriam asegura haberse involucrado en la trama. “Es una película que hice con mucho amor. Es un filme inspirado en hechos reales y por tanto es inevitable comprometerse con un tema tan sensible...”, asegura. “Es una tragedia que ocurre entre un grupo de jóvenes que además de su edad tienen en común tener familias disfuncionales y que los llevan, por su falta de madurez, a cometer acciones irracionales”. 

Aunque el filme se estrenó en el pasado Festival Internacional del Nuevo Cine de La Habana, por estos días tendrá su primer baño de multitudes en el circuito nacional de cines. Acerca de la recepción que pueda tener la cinta Miriam se muestra optimista: “Pienso que es una película que puede y debe interesar a cualquier público: el papel que juega la familia en la formación de las nuevas generaciones es un tema de carácter universal”.
 

 
 
 
 


galerÍa de fotogramas

Boleto al paraíso
 


galerÍa de imágenes

Rodaje
 

.
© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
ISSN 2218-0869. La Habana, Cuba. 2011.