La Habana. Año IX.
26 de MARZO
al 1 de ABRIL de 2011

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Leo Brouwer
Hasta el fondo de las esencias
Guille Vilar • La Habana
Foto: La Jiribilla

Durante la carrera universitaria, tuve la dicha de contar con relevantes maestros, entre ellos al inolvidable Harold Gramatges quien, lejos de guiarse por un  metódico y estricto cumplimiento del programa de estudios, convertía sus clases en agradables charlas, emplazadas para provocar entre sus alumnos la germinación de conceptos estéticos imprescindibles en nuestra futura proyección profesional.  

En tal sentido, todavía recuerdo aquella tarde de comienzos de los años 70, cuando en su propia casa, Harold nos habló sobre un pintor que por primera vez en la historia de las artes plásticas, acababa de exhibir en París un marco con el lienzo en blanco para que el espectador pudiera imaginar libremente lo que quisiera. Este atrevido planteamiento, manifiesta la síntesis de un concepto, posible solo en ese preciso y justo momento del siglo XX porque, obviamente, constituye una experiencia irrepetible en el terreno de las vanguardias de nuestro tiempo.  

A figuras del renacimiento como Miguel Ángel y Rafael, considerados mitos por el milagroso dominio de sus pinceles, jamás se les hubiera ocurrido incomparable nivel de abstracción. Sencillamente, sería pedirles una comprensión del tema salvando la distancia del momento que les tocó vivir. Sin embargo, la vida nos ha otorgado la dicha de tener entre nosotros a un músico al que, cual pintor de la anécdota de Gramatges, su sentido de independencia le ha permitido alcanzar una inusitada libertad como artista.  

En Leo Brouwer, virtuoso guitarrista e inagotable compositor, confluye la sempiterna tendencia de ignorar cualquier barrera estética que obstruya la sólida decisión de recrear con el hecho de ser dueño de un conocimiento enciclopédico de las manifestaciones fundamentales de la música en su conjunto. 

El concierto Leo Brouwer Esencial1 constituye, en principio, otra de esas revelaciones que distinguen a los grandes. La música de Brouwer, cual cuerpo de atractiva mujer, siempre resulta hermosa, independientemente de las ropas diversas que la vistan; pero lo puede ser todavía más, si su calidad está dada por la magnificencia del elenco seleccionado.  

Solo una música consustancialmente justificada desde el orden genético de su compositor, es capaz de maravillarnos de forma tan sorprendente, como si hubiera sido concebida desde sus inicios para cada formato presentado en dicho concierto. En el comienzo, con la versión para voces de “Paisaje cubano con rumba” (1985), a cargo de Vocal Sampling, se nos presenta el preludio de lo que será una concatenación de sucesos como “Beatlerianas para guitarra y cuarteto de cuerdas” (1986) por el guitarrista bosnio Edin Karamazov y el Cuarteto de Cuerdas Havana; también al cierre del espectáculo, con las “Glosas sobre un tema del Aranjuez (2011), interpretado por Javier Riva, un guitarrista flamenco como José Manuel Hierro, ambos españoles, además de  Erdwin Vichot en el laúd cubano y el Ernán López Nussa Trío, entre otras propuestas.

Tal fue el grado de renovadora vigencia alcanzado en semejantes obras que al abandonar el Gran Teatro de La Habana, me invade la misma sensación que cuando asistí a otro memorable evento de hace muchos años, además de estar relacionado con un acontecimiento deportivo. No obstante, el impacto causado en ambos casos, es idéntico. Les hablo del Torneo Internacional de Ajedrez José Raúl Capablanca, celebrado en nuestra capital en 1962, en el que el célebre ajedrecista norteamericano Bobby Fisher, venciera a  los diferentes contrincantes de forma espectacular, sin tomar aliento, como lo ha hecho el maestro en esta noche: cada una de las versiones ejecutadas2, no dejan margen de duda acerca del alto rango de creatividad desplegado. 

Para  ser capaces de romper con  la tradición, el fondo de las esencias del talento debe ser insondable al estilo de la impronta marcada por Leo Brouwer desde siempre. 

Notas:

1.    Leo Brouwer Esencial, concierto de bienvenida al XIII Festival del Habano que tuvo lugar en la Sala García Lorca del Gran Teatro de La Habana, el 21 de febrero de 2011. 

2. Programa: 

“Paisaje cubano con rumba” (1985) (Versión para voces) Vocal Sampling 

(Versión para cuatro guitarras) Guitarra eléctrica en vivo y en playback: Edin Karamazov 

Una idea. Passacaglia para Eli para guitarra” (1999) Laúd barroco: Edin Karamazov 

“Beatlerianas para guitarra y cuarteto de cuerdas (1986) (Lennon-McCartney-Brouwer) 

Cuarteto de Cuerdas Havana y Edin Karamazov

“Dos preludios para cuarteto de cuerdas” (1980) (George Gershwin-Leo Brouwer)

Cuarteto de Cuerdas Havana

“Cuarteto de Cuerdas No. 3” (1997) Cuarteto de Cuerdas Havana

“Boceto No. 1. Raúl Milián para piano” (2006) (Versión para trío de jazz)

Ernán López Nussa Trío 

“Elogio de la danza para guitarra” (1964) Guitarra: Javier Riba; Guitarra flamenca: José Manuel Hierro; Cajón: Ruy Adrian López Nussa; Tumbadora: Mauricio Gutiérrez.

Lizt Alfonso Dance Cuba. Coreografía: Lizt Alfonso; Bailarinas: Giselle Molina, Anika Baró, Bibiana Peláez. 

“Glosas sobre un tema del Aranjuez” (2011) Guitarra: Javier Riba; Guitarra flamenca: José Manuel Hierro; Ernán López Nussa Trío/ Laúd cubano: Erdwin  Vichot 

Producción y dirección musical: Isabelle Hernández.

 (Con información de la Oficina Leo Brouwer) 

 
 
 
 
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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
ISSN 2218-0869. La Habana, Cuba. 2011.