La Habana. Año IX.
22 al 28 de ENERO
de 2011

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PARVATHY BAÚL
Luego de los aplausos, la vida
Marianela González • Santa Clara
Fotos: Carolina Vilches

Actriz, pintora, cantante, bailarina. Podríamos presentar así a Parvathy Baúl y, en buena lid, estaría correcto… en el más puro esquema de pensamiento occidental; pero esta joven de 26 años nació y vive en la India, la misma paradójica nación cuya mercantilización hoy le preocupa pero que sabe única en su esencia. Le hablamos de Bollywood; de aquella canción que en una popular serie española reza: “Hawai, Bombay… son dos paraísos”; de las castas que separan a las mujeres en cuanto a posibilidades y acceso a la instrucción; de los emplazamientos financieros más caros del mundo… nos escucha todo el tiempo, indaga, nos mira con indulgencia, sostiene en sus brazos el cabello en dreadlocks que les llega a los tobillos y se toma algunos minutos para hablar. Sabe que cada una de sus líneas es un mundo nuevo; sin embargo, le interesa compartirlo con el nuestro.

Primera vez en Cuba y en Latinoamérica...

Físicamente, sí. No obstante, ya había tenido contacto con estas tierras a través de la literatura: Borges, por ejemplo, me gusta mucho. Me es muy familiar también la cultura cubana, especialmente en lo que tiene que ver con su historia y su política. Es como si uno soñara con un mundo y luego puede visitarlo, constatar lo que has soñado. Siento emociones muy fuertes con respecto a este continente, especialmente por la celebración de vida y humanidad que se percibe en la gente.

¿Es eso una cercanía, de algún modo, con la filosofía de vida que conoces?

Encuentro muchas similitudes entre los procesos de pensamiento de la India y Latinoamérica. En el taller Cantar y Contar que impartí aquí en Santa Clara, fue mucho más fácil transmitir mis conocimientos que en otros países del mundo. Las personas que asistieron, captaron las ideas muy rápidamente. Cuando veo los espectáculos, las imágenes usadas en las expresiones —no entiendo el español, así que hablo por lo que veo— es fácil para mí asociar, comprender.

Entonces, ¿conoces por primera vez Latinoamérica en un ambiente de teatro?

Digamos que, por primera vez, tengo la oportunidad de ver teatro latinoamericano desde sus mismas raíces; pero estoy bastante familiarizada con el lenguaje teatral de esta región, precisamente gracias a otros Magdalenas donde he podido compartir con artistas latinoamericanos. No obstante, solo había sido un contacto en Europa, no es lo mismo.  

Hace un rato te escuché decir que intentas organizar un Magdalena en tu país. Después de haber estado en otras ediciones, en varios países y ahora aquí en Cuba, ¿encuentras alguna conexión entre lo que en estos espacios se relata sobre la mujer y, fundamentalmente, en la manera en que el teatro lo aborda?

La idea del Magdalena es traer diferentes expresiones de la feminidad. De alguna manera, es similar a lo que ocurre en la India. El sufrimiento de la mujer es similar; pero el contexto es muy diferente. Y la forma en que lo expresan aquí en el teatro, es un lenguaje muy diferente a como lo expresamos en el teatro en la India.

Las mujeres en la India tenemos problemas muy básicos. Allá  tenemos diferentes niveles sociales a los que la mujer pertenece, con sus respectivos problemas. Las mujeres nacidas en casta baja, de lugares pobres, serán silenciadas durante toda su vida, solo aceptarán órdenes; pero las de las clases altas tienen más oportunidades de tener una educación, aunque también son sujetas a la violencia. En cada región, las mujeres son tratadas de maneras diferentes. Y cuando el lenguaje del teatro viene, se pueden crear imágenes que nos asocian a unas y otras: es un lenguaje vital que nos conecta.

En Cuba y en el resto del mundo, me atrevo a decir, gran parte de la “cultura” de la India se está recibiendo, mayormente, por el cine que se produce en tu país y que tiene una fuerza creciente…

Pero no el buen cine, ¿verdad?

No, es el llamado cine de Bollywood. Y la imagen que transmite de la mujer de tu país es de mujer liberada, hermosa en su autonomía… ¿podemos confiar en esas imágenes?

No, es una imagen que les gusta y les interesa políticamente mostrar. En realidad, es muy difícil para la mujer hindú mostrarse como sujetos con criterios, con individualidad. Y es lo mismo en casi todas las sociedades, solo cambia el cómo.

¿El teatro nos puede dar una imagen más cercana?

El teatro es una vía de resistencia. Es humano, es encontrar un lenguaje con el que comunicar la verdad; pero uno trata de ser lo más real posible, sobre todo en el teatro comunitario. No tratamos de crear imágenes, sino de mostrar como la mujer es, cuáles son sus problemas. Es una pregunta difícil; pero al menos puedo decirte que el teatro va a presentarte muchas más esquinas de lo que el cine está haciendo, al menos en lo que respecta a la mujer.

¿Por qué el taller Cantar y Contar?

Trabajé con una tradición espiritual, conocida como baúl. Nosotros, a través de la música y la danza, encontramos el equilibrio. Es una forma de saber quién soy y por qué estoy aquí. También es una forma de trascender los límites que nos constriñen, es una forma de evolucionar. La verdadera revolución nace de dentro, en la que uno crece como humano.

El baúl es para nosotros cotidiano. Puedes llamarle música, puedes llamarle danza, puedes llamarle teatro o proceso espiritual… pero es solo ir más allá, por uno mismo. El ser humano conoce la forma de saltar los límites y la humanidad crece. Y si una sola persona, al menos, conoce la forma de transmitirlo, se extenderá a muchos más. Por eso hice este taller.

¿Y es arte o es vida? Cuando vemos a Parvathy sobre el escenario, ¿estamos viendo a una artista?

¿Ves?, esa pregunta es lógica; pero proviene de un sistema de pensamiento occidental donde tienden a clasificarlo todo. Mira: Asia, África… no separamos el espíritu del arte, vida, música, política, todo está junto, es completo. Y lo que ven sobre el escenario, sí, es arte; pero es también todo eso. Si solo eres un artista, no puedes completarte: el público aplaude y ahí termina todo. ¿Qué te queda entonces, qué eres luego de esos aplausos?

 
 
 
 


GALERÍA de IMÁGENEs
Magdalena sin fronteras

LA JIRIBILLA Nro. 433
Teatro de Las Estaciones
(Quince años celebrando la invisibilidad)

LA JIRIBILLA Nro. 444
(Trece Festival Internacional de Teatro de La Habana)

LA JIRIBILLA Nro. 454
Estudio Teatral de Santa Clara (Dos décadas soñando con remolinos)

LA JIRIBILLA Nro. 483
Actrices de la "nueva escena" cubana
(Hornada de talentos)
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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
ISSN 2218-0869. La Habana, Cuba. 2011.