La Habana. Año IX.
22 al 28 de ENERO
de 2011

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Barbería es una orquesta

Jorge D. Villa • La Habana

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Sin lugar a duda, es uno de los músicos menos conocidos por el público cubano dentro de la formación del legendario colectivo llamado Habana Abierta. Por fortuna, iniciando la segunda década del siglo XXI, y luego de casi 17 años de ausencia en los escenarios nacionales, reapareció el pinareño Luis Barbería.

Tal vez catalogar a Barbería como trovador sería bastante desafortunado, ya que en su obra constantemente fusiona ritmos, géneros y estilos. Se respiran en su música el jazz, el sonido funky de Motown, el aire fusionado de Habana Abierta, los ritmos cubanos, la canción de autor, el flamenco,  Brasil.

Barbería es un showman, que diversifica sus presentaciones entre buena música, su excelente técnica de percusión vocal ―a partir de sus registros graves y su diapasón armónico―, su buena técnica guitarrística, su proyección escénica y su habitual buen humor.

Muchos pensaron que sería una presentación al estilo de otras que anteriormente realizaran varios miembros de Habana Abierta, pero nada más desconcertante para todos que ver solo tres banquetas sobre el escenario, tres guitarras y un bajo. Poco después de las 7:30 p.m., visiblemente emocionado ante un repleto teatro del Museo Nacional de Bellas Artes, Barbería inició su concierto de este sábado 15 de enero de 2011.

Subió en solitario al escenario para presentar credenciales en este concierto acústico ―digno del programa Unplugged de la cadena MTV―, realizando un acertado solo de percusión vocal como preámbulo al tema “Me encantas” ―grabado en su ópera prima en solitario (Luis Barbería, MUSIC Records, 2002) y recientemente versionado por el grupo flamenco Los Makarines). Combinar con fortuna elementos de percusión vocal, guitarra y diferentes tonalidades en su interpretación, le permitieron crear un ambiente exquisito para luego dar paso a un tema de corte trovadoresco como “Vaivén” y seguir a ritmo de conga con “A full” y una balada titulada “Georgia” (dedicada a su hija).

Sus músicos invitados de la noche han formado parte de Habana Abierta en diferentes momentos, el guitarrista Nam San Fong y el bajista Arián Suárez. Ambos le acompañaron inicialmente en su preciosa balada “Tatuaje” ―que cuenta con una hermosa versión del español Diego Cruz, producida y arreglada por Barbería. Luego, ejecutaron una magnífica recreación con aire de bolero de “Sorri” ―que no es más que la versión realizada por el brasileño Djavan del tema “Smile”, compuesto por Charles Chaplin.

Un momento mágico fue la interpretación a capella ―dando muestras de una exquisita afinación― del tema “Te quiero bien”, de Raúl Torres, a dúo con este, combinando los agudos de Torres con los graves de Barbería, y el acompañamiento de este último, al estilo de los arreglos vocales de Take 6, Manhattan Transfer o Naturally 7. Esta es una excelente muestra del trabajo que realizaran de conjunto ambos creadores en los largos años en que compartieron escenarios en España. Luego, otro tema de Raúl a dúo, “Hunde tu puñal”, pero con el autor ejecutando la guitarra.

Kelvis Ochoa, rememorando las antiguas presentaciones de Habana Abierta, se animó a acompañarlo a dúo en la difícil pieza “Rockotocompás” (del disco Habana Abierta, de 1997) y lo secundó en la conocida “Guaguancó para Daniela” (incluida en Habana Oculta, de 1995).

Volvió a sonar el funky, con la participación de Nam San y Kelvis en la conocida obra “Como soy cubano” (del disco Boomerang, 2005), dando paso a la ejecución en solitario de “Coisa Feita”, de Joao Bosco, y una hermosa y poco conocida obra de Barbería, “Balada para Lissette”.

A modo de cierre dos temas de Barbería, el bossa nova “Del cielo a mi vida” ―primer sencillo de la nueva producción discográfica de Habana Abierta― y otro conocido funky titulado “Échate esto” (del disco Habana Abierta, 1997), con destaque para Nam San y Arián, concluyendo con un espectacular solo de batería por parte de Barbería.

El público no quiso dejarlo escapar, y a modo de extra al concierto, siguiendo con el aire de Habana Abierta, Kelvis interpretó “Cuando salí de La Habana” (del disco 24 horas, 1999) con Barbería haciendo percusiones y coros junto con Raúl Torres y Lissette Ochoa. El final llegó hermosamente con el público cantando el tema “Una broma sería”, de su compañero de múltiples aventuras Andy Villalón (del disco Boomerang, 2005), mientras Barbería ejecutaba la guitarra.

Es la primera vez que el público cubano pudo saborear en concierto esos temas de Luis Barbería, grabados en Habana Oculta o en los discos de Habana Abierta, que por su complejidad armónica y rítmica, habían permanecido en letargo esperando que su autor las ejecutara.

Sin lugar a duda, fue un excelente y poco usual concierto que el público asistente recibió con mucho agrado. Quien hubiera permanecido todo el concierto con los ojos vendados ―soñando por la oreja, como diría mi buen amigo Joaquín Borges-Triana―, hubiera jurado, que sobre el escenario estuvo una banda con muchos músicos. Barbería es una orquesta, un show, una magnífica persona y un gran músico.

 
 
 
 


GALERÍA de IMÁGENEs
Concierto de Luis Barbería en Bellas Artes

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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
ISSN 2218-0869. La Habana, Cuba. 2011.