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Para Rufo Caballero, con
el primer dolor
Este sábado 8 comienza
el 2011 teatral en el
medio de Cuba. Lo hace
con Magdalena sin
fronteras, el más
importante evento
pedagógico que tiene
lugar en el país desde
su primera convocatoria
en el invierno de 2005,
luego repetida en 2008 y
en este enero por
tercera vez, siempre
coordinado por el
Estudio Teatral de Santa
Clara, con el apoyo de
numerosas instituciones
nacionales y
provinciales,
como parte de las
convocatorias del Centro
de Investigaciones
Teatrales Odiseo (CITO),
en su persistente y
fructífero objetivo de
crear espacios
permanentes de
investigación y
formación escénicas.
Muy a tono, como no me
canso de señalar, con la
importancia que el
aprendizaje reviste, en
cualquier sentido
verdadero, para el
futuro del arte, la
cultura y, en
definitiva, la nación
cubanas. Si las dos
ediciones anteriores
mostraron caminos
técnicos y estéticos
diferentes, al tiempo
que ricas discusiones
sobre la función del
teatro en Cuba, cuánto
más en todas estas
direcciones no
acontecerá ahora que la
sociedad cubana se
discute a sí misma por
los cuatro costados. Esa
inmersión en la
totalidad de un arte que
no se puede dividir
entre lo estético, lo
ético y lo político,
será otra vez la
referencia más duradera
para los participantes
en esta tercera edición
de Magdalena sin
fronteras en Santa
Clara.
Del 8 al 18 de enero,
con el auspicio del
Consejo Provincial de
las Artes Escénicas, la
Dirección Provincial de
Cultura y el Gobierno de
Villa Clara, así como el
Consejo Nacional de las
Artes Escénicas,
se producirá este
encuentro
asociado a la red
internacional Magdalena
Project, que promueve y
protege los trabajos
realizados por mujeres
en el teatro
contemporáneo.
Bajo el prisma de la
investigación y los
procesos de trabajo se
ha diseñado la curaduría
del evento por la actriz
y teatróloga Roxana
Pineda, desde los
espectáculos invitados
hasta las intervenciones
orales. Maestras de
diferentes partes del
mundo —de Dinamarca,
Suiza, Argentina,
Ecuador, Colombia,
República Dominicana,
México, Puerto Rico,
Reino Unido, Noruega,
Chile e India— y de Cuba
dialogarán sobre sus
experiencias en ese
ámbito y mostrarán
algunos resultados de
sus procesos. La
formación de actores, la
transmisión de la
experiencia, las
metodologías de montaje,
la composición y la
improvisación, las
biografías artísticas de
algunas, el
entrenamiento y el
personaje, el grupo y
sus estrategias de
sobrevivencia, la
autorreferencia y el
performance, el arte y
la realidad, la
conformación de un
lenguaje, entre otros
temas, serán el pan
diario de cien
participantes directos,
sin contar al público:
mujeres y hombres de
toda Cuba, actrices,
actores y directores de
todo el país; críticos,
editoras de revistas
especializadas,
investigadores,
estudiosas de género,
estudiantes del
Instituto Superior de
Arte y de la Escuela
Profesional de Arte de
Villa Clara.
Unos 20 espectáculos,
ocho demostraciones de
trabajo, diez talleres
de creación teatral, 20
intervenciones
especiales sobre el hilo
central del evento,
presentaciones de las
revistas Conjunto,
Tablas y La
Jiribilla, más
viejos y nuevos títulos
de Ediciones Alarcos, en
11 sedes dispersas por
la geografía de la
ciudad y entre visitas a
lugares de interés
social, convertirán a
Santa Clara durante más
de diez días en un
espacio de real
confrontación y debate
artístico. Asociado
también al trabajo de
grupo y al interés
investigativo y de
experimentación en el
oficio del teatro,
Magdalena Sin Fronteras
es —como apunta Roxana
Pineda en la información
que me ha servido para
actualizar los datos de
este texto— una
posibilidad para
encontrar estímulos
artísticos, confrontar
búsquedas y hacerse
preguntas sobre la
transmisión de
experiencias y la
importancia de inculcar
en los jóvenes el
espíritu de la inquietud
y el rigor artístico.
Qué mejor entonces para
este tempranero comienzo
de año que las manos y
la savia de mujeres de
todo el mundo
encontradas por el
teatro en el centro de
esta Isla.
Espectáculos
-
Apuntes sobre la
frontera,
con Violeta Luna,
México
-
Casandra,
con Gretzy Fuentes,
Estudio Teatral de
Santa Clara, Cuba
-
Contando a mi
abuelo,
con María Isabel
Bosh,
Tibai Teatro,
República Dominicana
-
Cordeles del tiempo,
con Susana Nicolalde,
Ecuador
-
Cuando Che era
Ernestico,
Teatro de Títeres
Nueva Línea, Cuba
-
Frágil,
con Deborah Hunt,
Maskhunt Motions,
Puerto Rico
-
Manuela no llega
esta noche,
Rapsoda Teatro,
dirigida por
Patricia Ariza,
Colombia
-
Náufragos, Teatro La
Fortaleza, Cuba
-
Matando el tiempo,
con Julia Varley,
Odin Teatret,
Dinamarca
-
Murmullos en el
páramo,
con Mercedes
Hernández, México
-
Piel de violetas,
con Roxana Pineda,
Estudio Teatral de
Santa Clara, Cuba
-
Track,
de Cristina
Castrillo, Teatro
delle Radici, Suiza
-
Un beso es un beso
es un beso,
con Andrea Lagos
dirigida por
Josefina Báez, Chile
-
Rhada Bhav,
con Parvathy Baúl,
India
-
Umbral,
con Cristina
Castrillo, Teatro de
las Raíces, Suiza
-
Narraciones
africanas,
con Fátima Patterson,
Estudio Macubá, Cuba
-
Cuánto me das
marinero,
Teatro de las Olas,
Cuba
-
Historia de una
muchacha que quería
ser como los pájaros,
Teatro Ojo de Agua,
Colombia
Talleres
-
Geddy Aniksdal,
Noruega: El
trabajo personal del
actor
-
Patricia Ariza,
Colombia:
Creación colectiva y
autorreferencia
-
Raquel Carrió,
Cuba: Escenarios
espacio-temporales:
taller de escritura
escénica
-
Cristina Castrillo,
Suiza: El
lenguaje de la
memoria
-
Jill Greenhalgh,
Gales: La amenaza
del silencio
-
Beatriz Camargo:
Biodrama
-
Mercedes
Hernández, México:
Iniciación a la
narración oral
-
Deborah Hunt,
Puerto Rico:
Jugando con los
muertos
-
Julia Varley,
Dinamarca: Llegar
al mar
-
Parvathy Baúl,
India: Cantar y
contar
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