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Con Alter ego en sublime
diálogo entre guitarra,
laúd y tres; la
presencia de Sonia
Silvestre, ministra
consejera de la Embajada
dominicana en Cuba; de
Eduardo Valtierra, autor
del libro Silvio,
aprendiz de brujo,
y de numerosos
trovadictos, celebró A
guitarra limpia el
duodécimo aniversario de
su aparición en el
escenario cultural
cubano.
Presentes también
estuvieron los que,
desde territorios
geográficamente
distantes, hicieron
llegar sus mensajes de
felicitación, como el
que desde España envió
Silvio Rodríguez; de
Chile, Edelys Loyola; y
de Argentina, Raly
Barrionuevo, Fernando
Pellegrini, Jorge y
Susana, integrantes del
dúo Cadencia y de
Cuatro de Trova, quienes
afirmaron haber tenido
un antes y un después
luego de su presentación
en enero último en A
guitarra limpia.
Sebastián Echarry,
Marita Mayano, Juan
Sardi y Sabrina
Striebeck coincidieron
con el resto de los que
enviaron su felicitación
al expresar gratitud
hacia el Centro Pablo
por estos años que
califican de
transparencia y entrega
indispensable para
fundar.
La tarde del pasado 27
incluyó muchos sucesos,
todos armoniosamente
enriquecidos por el
primer concierto en A
guitarra limpia del
trío Alter ego, que en
su 5to. aniversario vino
a celebrar los 12 años
de un espacio, que desde
siempre los acogió y al
que antes habían llegado
por invitación de
trovadores coterráneos
de la provincia de Villa
Clara, en la región
central de Cuba.
Y, precisamente, el
Centro Cultural Pablo de
la Torriente Brau otorgó
su máxima distinción, el
Premio Pablo, al
proyecto La
trovuntivitis, de la
institución El mejunje,
de la citada zona del
país, “por confiar en
la guitarra y sus
misterios. Por la
amistad compartida y la
pasión con que sueñan,
realizan y defienden la
canción”, según consta
en el diploma que
acredita el
reconocimiento.
El premio fue entregado
por Víctor Casaus,
director del Centro, a
Alain Garrido, uno de
los fundadores de La
trovuntivitis, quien
expresó gratitud y
ratificó el compromiso
de seguir defendiendo
ese proyecto y la
canción que promueve.
La ocasión también fue
oportuna para dar a
conocer por Casaus el
otorgamiento de la Beca
de Creación Sindo Garay
al joven trovador Yasser
López Pis, del dúo
espirituano Aire y
Madera, que también este
año fue protagonista de
uno de los espacios de A
guitarra limpia.
En medio de tantas
novedades se desarrolló
el concierto Buscando
rutas de Alter ego, cuyo
director, el laudista
Diego Santiago, dijo
sentirse muy estimulado
y feliz por la
fraternal recepción que
han tenido siempre en la
institución, así como
por la concurrencia y
acogida del público
asistente, ante el que
llegaron con gran
nerviosismo, pero frente
al que rápidamente
adquirieron seguridad
por la comunicación se
logró establecer.
Llevar la música
popular cubana al plano
de concierto, incluida
la de fuerte arraigo
africano, es la línea de
trabajo que desarrolla
esta agrupación que
admirablemente demostró
las potencialidades del
laúd y el tres para
transitar caminos
diversos y confluir con
la guitarra y con la
percusión en la
recreación de obras
esencialmente populares,
con plena constancia de
su Alter ego o El otro
yo, que también
protagonizan Esther
Martínez, en la guitarra
y Edel Hernández, en el
tres.
Encantada expresó
sentirse la trovadora y
diplomática dominicana
Sonia Silvestre con la
presentación de la
citada agrupación, así
como por este primer
contacto con A guitarra
limpia, donde piensa
concurrir el próximo año
como intérprete por
invitación del director
del Centro Pablo,
institución sede y
promotora de estas
citas del último sábado
de cada mes.
La celebración del
duodécimo aniversario
del espacio, fue también
escogida para la
presentación del libro
del mexicano Eduardo
Valtierra, Silvio,
aprendiz de brujo,
del cuaderno Memoria
dedicado al espacio
A guitarra limpia, y los
CDs Antología 9 y 10;
Paso a paso, de
Etién Fresquet;
Anhelos de cofradía,
del dúo Cofradía;
Contracorriente,
de Yamira Díaz;
Sensible, de Alain
Garrido; Conciertos
muchachos, de Edelys
Loyola y Labios en
cruz, de Nelson
Valdés.
La tarde-noche del 27 de
noviembre fue de
reconocimientos,
recuentos y
proyecciones, a la luz
de un aniversario que al
decir de Víctor Casaus
marca el inicio de la
adolescencia, y yo
añadiría: ¡qué bien que
ese tránsito hacia la
adultez se haya
festejado con sublime
diálogo entre guitarra,
laúd y tres! |