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Silvio, aprendiz de
brujo,
del escritor mexicano
Eduardo Valtierra, fue
el título presentado
este 27 de noviembre en
el ya conocido espacio
Sábado del libro, en una
mañana en que, como
dijera el poeta y
cineasta Víctor Casaus,
“se unieron la canción y
la poesía”.
Ese mismo día,
coincidiendo con en el
duodécimo aniversario
del espacio A guitarra
limpia, el
volumen fue presentado
también en el Centro
Cultural Pablo de la
Torriente Brau,
donde se celebró
un concierto del trío
Alter Ego, junto a la
presentación de varios
discos de jóvenes
trovadores cubanos como
Alain Garrido, el dúo
Cofradía y Nelson
Valdés.
La presentación estuvo a
cargo del propio autor
de la obra, Eduardo
Valtierra, quien viajó
desde México hasta La
Habana expresamente para
dedicarle su libro al
público cubano. También
estuvieron presentes
Marta Durán, socióloga y
prologuista de la obra;
Víctor Casaus, director
del Centro Pablo; y
Vivian Núñez, editora
jefa del sello editorial
de la institución,
Ediciones La Memoria,
responsable del
volumen.
Valtierra, periodista,
profesor y escritor
nacido en el mismo año
del triunfo de la
Revolución Cubana, es un
importante promotor de
la obra de Silvio en
México, donde ha
contribuido a difundir
sus canciones en
espacios de radio y ha
estado presente en el
lanzamiento de varios de
sus discos en ese país.
“Silvio no tiene en
México acceso a la
televisión, mucho menos
a la televisión
comercial”, afirmó Marta
Durán, prologuista del
libro, quien añadió que,
sin embargo, tres o
cuatro meses antes de
que llegue a ese país se
agotan los boletos para
sus conciertos.
Agradeció además la
oportunidad de estar
aquí junto a Valtierra y
al pueblo de Cuba.
“Venir a Cuba a hablar
de Silvio es un poco
raro; es como traer
azúcar a la Isla”,
expresó.
Una interesante anécdota
afloró en medio de la
presentación. Valtierra
recordó que durante la
batida que dio el
Ejército Federal
mexicano contra los
zapatistas en los años
90, estaba un
guerrillero
atrincherado, sintiendo
pasar a los soldados
federales a pocos metros
de distancia, cuando
escuchó un ruido como de
papel celofán; un niño
cerca de él pretendía
comerse un dulce y hacía
ruidos peligrosos que
podían delatarlos. No
había forma de que
desistiera el pequeño de
abrir la envoltura de
celofán hasta que el
zapatista recordó una
canción de Silvio, una
canción que habla sobre
las tentaciones, sobre
las veces que uno
encuentra una silla que
lo invita a detenerse en
el camino, y dejar de
luchar: “Historia de la
silla” .
Eduardo Valtierra
trabajó durante casi 15
años en su libro, desde
1996 hasta 2008. El año
pasado lo dedicó a la
dura y a veces dolorosa
labor de seleccionar los
textos e imágenes que lo
conformarían, trabajo en
el que recibió el apoyo
del equipo editorial del
Centro Pablo.
Finalmente, este año
2010 vio la luz su “bebé
cubano-mexicano”, como
lo llama.
Silvio aparece en él,
más humano, más cerca,
más alejado de esa
visión mítica que
ofrecen muchas veces los
medios. Entrevistas con
diferentes
personalidades de la
cultura cubana como
Carlos Varela, Víctor
Casaus, Noel Nicola,
amigos de años de
juventud, y con el
propio Silvio, nos
permiten acercarnos a
los inicios del trovador
cuando era un
“muchachito talentoso
que cantaba canciones
raras”, con su guitarra
y su uniforme del
servicio militar. Una
interesante lectura para
los amantes de sus
canciones y seguidores
de su obra.
La presentación estuvo
además amenizada por los
trovadores cubanos
Silvio Alejandro
Rodríguez, Diego Cano, y
el dúo que conforman
Ariel Díaz y Lilliana
Héctor, quienes
interpretaron canciones
de Silvio Rodríguez.
Estos trovadores
participaron con sus
interpretaciones en los
dos CDs que elaborara el
Centro Pablo por el
cumpleaños 60 de Silvio,
quien envió desde
España, vía electrónica,
un saludo a Valtierra y
al público asistente al
lanzamiento.
Silvio, aprendiz de
brujo
será presentado en la
próxima Feria del Libro,
en febrero del 2011, en
la sala Nicolás Guillén. |