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La Asociación Hermanos
Saíz, vanguardia
artística de la juventud
cubana, ha elegido una
excelente manera de
cumplir con aquella idea
que uno de sus Maestros
de Juventudes, Alfredo
Guevara, trasmite una y otra
vez en sus
diálogos con las
nuevas generaciones: “la
tarea del intelectual es
inundar el mundo de
belleza". Desde hace
algún tiempo, la
organización se ha
puesto en el centro de
las acciones con las
cuales el país celebra
la Jornada de la Cultura
nacional cada octubre.
Este año, como en la
pasada edición, los
jóvenes han tomado el
Pabellón Cuba y lo han
convertido en sitio de
encuentro con las artes.
El espacio, que se
refuncionaliza según las
demandas de la
organización, puede
compararse, si se
quiere, con una inmensa
galería o centro
cultural, en el que los
despertares en un Patio
de Conciertos vienen con
risa de infante y las
voces de
Rita del Prado y el dúo
Karma con el proyecto La
Guarandinga y o el Coro
Infantil Principito,
como ocurrió este fin de
semana.
Cuando levanta el día,
una vorágine de
torbellino que se forma
con películas, discos y
libros, va moviendo
aquel recinto, mientras
llegan los curiosos en
busca de novedades
editoriales lanzadas en
las presentaciones
especiales, la música de
alguno de sus ídolos
grabada por las
disqueras Bis Music,
Egrem y Colibrí o los
materiales de la
transgresora
Muestra de
Nuevos Realizadores.
Entre el sábado 16 y el
domingo 18 pudieron
verse, por ejemplo, los
últimos capítulos de la
serie Pubertad y
El capitán Plin,
en la misma sala donde
más tarde se expuso la
muestra de videoarte
El
extremo de la bala.
Bajo este sugestivo
título, se han reunido
las piezas de alrededor
de 90 artistas de la
plástica cuya obra ha
marcado el palpitar del
último decenio. Con la
curaduría de Rewell
Altunaga, esta
exposición colosal que
abarca todos los
géneros, ha dado la
posibilidad de exhibir
su obra a muchos
creadores para los
cuales, por su juventud,
el acceso a las galerías
se ha dificultado. “Reunidas
en el particular entorno
que ofrece el Pabellón
Cuba, estas piezas
conversan entre sí y
conforman, configuran,
un nuevo rostro de la
Isla, una faz que emerge
y que invita a seguir
con total atención, pues
más allá de la
exposición habrá que
atender al gesto que
ella entraña: un disparo
al porvenir”, apuntó
el presidente de la AHS,
Luis Morlote,
durante la inauguración de la
muestra.
Ese mismo día, el primer
Encuentro con…, una
iniciativa ya
consolidada como parte
de las actividades que
promueve cada año la
Asociación, tuvo como
protagonista al sonero
Adalberto Álvarez.
Entrevistado por la
periodista Magda Resik,
compartió algunas de sus
vivencias infantiles,
relató sus experiencias
como alfabetizador, y su
llegada desde Camagüey a
La Habana para estudiar
música. Mencionó,
además, la importancia
del baile para el pueblo
de Cuba y la necesidad
de crear salones de
bailes para el disfrute
de la juventud.
Otro momento para el
acercamiento a los
creadores cubanos, en
particular con los
literatos, ha sido
Confluencias,
al que se han convocado
escritores de diferentes
generaciones. El sábado,
con la conducción de
Laydi Fernández, el
espacio invitó a Mirtha
Yáñez y Evelyn Pérez y
el domingo, de la mano
de Denia García Ronda,
el diálogo se entabló
con Enrique Pérez Díaz y
Eldis Baratote.
Uno de los momentos
culminantes de esta
Jornada será la entrega
del
Premio Maestro de
Juventudes
este lunes 18 de
octubre, en el que serán
reconocidos la cantante
Omara Portuondo, el
historiador de la Ciudad
de La Habana, Eusebio
Leal; el pianista Frank
Fernández, el Premio
Nacional de Edición
Ambrosio Fornet, la
actriz Verónica Lynn, el
promotor cultural
santaclareño Ramón
Silverio y el guionista
Alfredo Luberta.
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