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Por segundo año consecutivo, el
Centro Cultural Pablo de
la Torriente Brau
participó en la Feria
del Libro de Sevilla,
del 6 al 16 de mayo,
donde en esta ocasión se
mostró, además de la
habitual labor de
rescate de la memoria y
de la posición a favor
de la belleza, el
homenaje organizado con
motivo del centenario
del nacimiento de Miguel
Hernández, poeta al que
estuvo dedicada la cita.
En el año 2008, antes incluso de que
comenzaran los actos en
España, el Centro
organizó el coloquio de
la I Jornada Hernandiana
en La Habana, e inició
un camino que tuvo un
momento importante en
febrero pasado en la
Feria del Libro de La
Habana, con el coloquio
de la segunda de estas
jornadas y la
presentación de libros y
discos; acciones que se
trasladaron a España
desde marzo y que se
incluyeron en la Feria
sevillana.
El director del Centro, Víctor
Casaus, destacó la
importancia de que esta
labor pudiera ser
mostrada en un escenario
tan importante como la
Feria en la capital
andaluza y se refirió en
especial a la amistad
que unió a Miguel
Hernández y al
periodista
cubano-puertorriqueño
Pablo de la Torriente
Brau; relación que está
en el centro de la obra
teatral Reino
dividido, que ha
sido presentada en
varias ciudades
españolas —incluida
Sevilla— y que tendrá su
última puesta en escena
en León, el próximo 22
de mayo.
En la hermosa plaza frente al
Ayuntamiento que sirvió
de escenario a la Feria,
y donde en cada esquina
se podían escuchar
poemas del autor de
“Nanas de la cebolla”,
la institución, con sede
en La Habana, presentó
libros del poeta
reeditados en Cuba por
el Centenario del poeta:
Poesía y Sino
sangriento y otros
poemas, ambos
de la Editorial Arte y
Literatura, y
Crónicas de la guerra,
de la Editorial José
Martí. También
participó en la
presentación de la obra
de José Luis Ferris, uno
de los mayores
estudiosos de Miguel
Hernández y, en
especial, de su
biografía: Pasiones,
cárcel y muerte de un
poeta, presentada
también en la Feria de
La Habana, editada por
Arte y Literatura.
En la cita sevillana el Centro Pablo
dio a conocer,
además, los discos
Una canción para Miguel,
conformado por las
obras de los trovadores
finalistas y ganadores
del concurso de igual
nombre convocado por la
institución, y el CD de
la colección Palabra
viva,
dedicado a Miguel
Hernández y que incluye
la única grabación que
existe con la voz del
poeta.
Integran la delegación del Centro
los trovadores Ariel
Barreiros y Nelson
Valdés, ganadores del
segundo lugar del
concurso Una canción
para Miguel,
quienes, además de
actuar en la Feria,
participaron en los
conciertos de las
jornadas Salvados por la
lírica, organizadas por
la Delegación de
Juventud y Deportes del
Ayuntamiento que les
permitió mostrar su arte
ante un amplio público
sevillano, en su mayoría
joven.
Los trovadores cubanos compartieron
canciones con el
cantautor argentino
Martín Rago —radicado en Granada—
quien ha participado en
La Habana en el espacio
A guitarra limpia,
que el Centro
organiza en su patio el
último sábado de cada
mes.
Otro momento de la participación del
Centro Pablo en la Feria
del Libro de Sevilla fue
la presentación de dos
de los últimos títulos
de su sello editorial
Ediciones La Memoria:
La primera piedra,
de Ariel Díaz y La
luz, bróder, la
luz, que
contó con la presencia
de su autor, Joaquín
Borges-Triana. El
periodista e
investigador destacó
cómo los dos textos se
complementan y
contribuyen al necesario
debate que debe existir
sobre la nueva trova o,
como prefiere decir, la
canción cubana
contemporánea.
Las intensa jornadas vividas en
Sevilla por la
delegación del Centro
Cultural Pablo de la
Torriente Brau
incluyó, además, un
intercambio en el
Ayuntamiento con el
grupo municipal de
Izquierda Unida, en el
que participaron los
Delegados de Juventud y
Deportes, José Manuel
García, y Economía y
Empleo, Carlos Vázquez.
Asimismo, los visitantes cubanos
fueron invitados a
asistir al V Congreso
del Partido Comunista de
Andalucía y sostuvieron
un intercambio con
miembros de la
Asociación de Amistad
con Cuba Bartolomé de
las Casas.
No faltó en esta visita a Sevilla un
encuentro con los
organizadores de la
aplicación en la capital
andaluza del programa
cubano de alfabetización
Yo sí puedo,
además de intercambiar
con los niños, en su
mayoría hijos de
inmigrantes, que
conforman La colmenita
sevillana, un
proyecto fruto del
intercambio con el grupo
teatral infantil de la
Isla, La colmenita,
y que constituye un
ejemplo de que, como
dijera el Héroe Nacional
de Cuba José Martí, “los
niños son la esperanza
del mundo”. |