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Vocal Sampling es el
único grupo cubano
nominado para el
importante Premio que
concede la Sociedad de
Música A Capella de
EE.UU. (en la categoría
de Mejor Grupo A Capella
de América del Sur y
Central), resultado que
se dará a conocer el
próximo 1ro. de junio.
La agrupación vocal —que
surgió hace 20 años y,
desde entonces, la
dirige
René Baños, graduado de
la especialidad de piano
del Instituto Superior
de Arte (ISA)—
ha desarrollado una
intensa carrera
(nacional e
internacional) y hasta
el momento ha grabado
cinco discos:
Una forma más
(1993), De vacaciones
(1997), Live in
Berlín (1999),
Cambio de tiempo
(2001) y Akapelleando
(2006).
Con René Baños
conversamos en exclusiva
para La Jiribilla,
intentando acercarnos al
quehacer de Sampling
desde su creación y con
la mirada apuntando al
futuro.
“Sampling nace en las
aulas de la Escuela
Nacional de Música del
ISA; éramos estudiantes
de ese centro y,
realmente, el
surgimiento de la
agrupación fue a manera
de divertimento. En los
tiempos libres empezamos
a jugar con las voces y
lo hacíamos solamente
para entretenernos. Como
se sabe, en las escuelas
de arte siempre se está
compitiendo a ver quién
hace el matutino más
gracioso o más original,
y a nosotros se nos
ocurrió esto.
“Ninguno cursábamos
carreras que tuvieran
que ver directamente con
el canto
—los
seis integrantes
iniciales estudiábamos
instrumentos musicales
(bajo, guitarra,
trompeta, piano y dos
percusión). Sin embargo,
todos pertenecíamos al
Coro de cámara de la
escuela,
que en ese momento lo
dirigía la profesora
Alina Orraca—
y eso sí nos acercó
mucho al mundo de la
música vocal y al arte
vocal, en general.
“La imbricación entre la
música instrumental, el
estudio de la
expresividad de los
instrumentos y el estar
inmersos en el mundo
vocal hizo que los
propios profesores de la
escuela y los compañeros
de aula comenzaran a
estimularnos y, casi, a
convencernos de que
teníamos que tomarlo en
serio y que no fuéramos
tan chistosos porque lo
que hacíamos tenía
potencialidad, sonaba
bien y era una buena
idea.
“Por esos días nos
sucedió algo muy
curioso: Roberto Chorens
tenía un programa de
radio en la emisora CMBF
que se llamaba Jóvenes
talentos y nos invitó
(fue nuestra primera
presentación en los
medios); nosotros no
teníamos nada grabado y
cuando salimos de la
cabina y nos escuchamos
todos nos miramos y
dijimos: ¡caramba,
verdad que suena bien!
Lo que sucedía es que
nunca habíamos estado en
la posición del
espectador, sino en el
lugar del que está
haciendo el chiste.
Recuerdo que fue una
reacción simultánea de
todos y ahí fue cuando,
de verdad, empezamos a
pensar en ampliar un
poco más el repertorio y
a trabajar duro.”
¿Con qué repertorio
arrancó Sampling?
Nos influyó muchísimo la
música coral sudafricana
que se acercaba al
pequeño formato. En Cuba
es muy importante y muy
conocida la tradición
coral, la tradición del
coro clásico, mixto y
grande. En nuestro país
hay coros maravillosos,
pero esta música
sudafricana es un poco
más de cámara, es decir,
de formato pequeño
—seis
o siete personas.
Montamos varios temas de
esta música y también
hicimos un calipso que
se lo “fusilamos” a un
grupo vocal sueco que
vino a La Habana; lo
hicimos con la intención
de imitarlos
humorísticamente porque,
como éramos amigos,
queríamos hacerles una
caricatura. También
montamos “El que siembra
su maíz”, de Miguel
Matamoros, y eso nos
acercó a lo que después
sería la línea
fundamental de Sampling,
que es la música cubana
popular con la sonoridad
de cada instrumento
hecha solamente con la
boca.
Lo que comenzó como un
juego devino estilo y,
en algún sentido, marcó
el inicio de un
movimiento porque muchas
agrupaciones han tratado
de acercarse
—cada
una con sus
características—
a
lo que inició Vocal
Sampling. ¿Había
antecedentes en Cuba?
Había antecedentes en el
mundo y también en Cuba,
pero lo interesante en
nuestro país es que no
había existido ninguna
agrupación que se
dedicara enteramente a
asumir la música de esta
manera. Existían
pinceladas esporádicas y
algunos artistas daban
elementos
—hasta
medio humorísticos—
dentro del repertorio.
Recuerdo a Reinaldo, uno
de los integrantes de
Los compadres, que
silbaba imitando la
flauta, pero a la luz
del tiempo lo veo como
la forma que tiene el
propio cubano de
expresarse.
Para cualquiera de
nosotros es normal
caminar por la acera e
ir silbando o tarareando
una canción y no nos
percatamos del valor
cultural que tiene esa
manera de expresarse,
esa forma de ser. “Los
papines” hacían la
llamada rumba de boca
como un elemento dentro
de un espectáculo a
manera de puente o algo
así; montaban un tema e
incluían un detalle,
pero la rumba de boca es
un género que surgió
cuando no se tenían
todos los instrumentos
necesarios o, incluso,
habiéndolos pero como
apoyo, quizá. Esos son
ejemplos localizados,
pero si te pones a
buscar profundamente
seguro que se
encontrarán muchísimos
modos de haber utilizado
la voz como sonoridad
instrumental.
En otros países también
ha habido una gran
tradición de música
vocal
—sobre
todo en EE.UU. y Europa—;
recuerdo la época de Los
Platers y teníamos una
referencia del solo de
guitarra de Rubén Blades
cuando dijo: “que el
guitarrista no vino, así
que voy a tener que
hacer un solo de boca” y
ahí él
—como
latinoamericano al fin y
con esa diáfana cultura
de la expresividad—
hizo con su voz,
onomatopéyicamente, el
solo de guitarra: eso
marcó el tarareo, el
silbar, el utilizar la
voz como instrumento.
¿Cuál es la
característica que hay
que tener para poder
asumir este tipo de
trabajo?
Algo que no puede faltar
es la energía de querer
hacerlo, que uno
disfrute el trabajo de
desdoblamiento del uso
de la voz y también
tiene que gustarte mucho
la música; interesarte
por los géneros
musicales, por la manera
en que la música
transmite cosas, ya sea
deseos de bailar, ideas,
poesía, melodías o
estados de ánimos.
Vocalmente mientras
mejor sea el dominio de
la técnica, mientras más
versátil seas, tendrás
más herramientas y
diapasón de recursos
para llevar a cabo una
idea u otra.
La Sociedad de Música A
Capella de EE.UU. premió
a
Vocal Sampling en
1996 en las categorías
de Artista del Año y
Mejor Canción en Lengua
no Inglesa y en 1998
Mejor Álbum Pop-Rock y
Mejor Canción Pop-Rock.
¿Acaso una sorpresa?
Los primeros
sorprendidos fuimos
nosotros (el mejor Álbum
Pop-Rock y la Mejor
Canción Pop-Rock que fue
para “La fiesta ya
empezó”). Si tengo que
ser totalmente sincero
diría que no estamos de
acuerdo con esos
premios.
No quiere decir que no
nos gusten, o que no los
agradezcamos o que no
los aceptemos, pero
nosotros conocemos a
muchos de los artistas
que forman parte de la
Sociedad A Capella de
los EE.UU. y ellos
cultivan ese género de
manera mucho más
original porque —súmale—
son los ritmos de ellos,
la música que tienen en
el aire todo el tiempo y
que constituye un
segmento inseparable de
su historia. Pero,
tampoco podemos decir
que lo que nosotros
hicimos fue un mal
Pop-Rock.
Simplemente, muy alegres
y muy sorprendidos por
aquella premiación y
aquel estímulo, pero lo
más importante que tiene
cualquier reconocimiento
es que te impulsa a
continuar tratando de
hacer mejor las cosas.
Como grupo vocal tenemos
una gran ventaja porque
si fuéramos una orquesta
charanga tendríamos un
límite de géneros para
abordar; si fuéramos un
conjunto de son
tendríamos también un
término; si fuéramos una
orquesta sinfónica un
límite, pero un grupo a
capella puede darse el
lujo y la libertad de
proponerse abordar el
Pop-Rock, la música
sinfónica, la música
folclórica de cualquier
región y eso es una
ventaja potencial. De
ahí a que lo logres
hacer bien y que sea con
buenas ideas y con
adecuada realización ya
es otra cosa, pero es
una ventaja que nosotros
valoramos y siempre
estamos intentando abrir
el diapasón.
Después de 20 años de
trabajo, ¿por dónde se
va a mover en lo
adelante el repertorio
de Vocal Sampling?
Durante dos décadas
hemos cultivado la
música popular cubana,
pero no hemos dejado de
experimentar con otros
géneros; nos hemos
acercado al calipso, a
la música venezolana y
norteamericana, a la
sinfónica. Con esta
última hemos hecho
experimentos pilotos y
creo que, forzosamente,
tenemos delante la
opción o el camino de
ampliar cada vez más el
repertorio genérico del
grupo. Incluso hemos
estado valorando la
posibilidad de hacer
diferentes repertorios
cada uno de un género,
es decir, dedicar un
disco o un espectáculo o
un repertorio a la trova
tradicional cubana o al
filin; otro a la música
clásica, otro de música
andina…
¿Vocal Sampling no había
trabajado de esta
manera?
No. Todo lo que hemos
hecho hasta el momento
ha sido mezclar en el
repertorio diferentes
géneros y siempre se ha
mantenido como columna
central la música
popular cubana y la
nueva trova, también, ha
estado presente casi
siempre.
Hemos trabajado así por
una razón que pesa mucho
y que tiene que ver con
la puesta en escena del
espectáculo en vivo, que
exige variedad. Hasta
ahora no hemos sentido
la necesidad de concebir
un espectáculo de arriba
abajo de un solo género
o tipo de música, pero
este criterio puede que
varíe.
Eres el director, la
cabeza visible, pero
Vocal Sampling no sería
nada sin tus otros
músicos…
¡Claro que no! Está Abel
Sanabria, percusión y la
clave; Oscar Porro
(bajo), Reinaldo Sanler
(voz de tenor) y los
otros hacemos lo mismo
—solistas, coros y demás
instrumentos que llenan
el espacio sonoro, sean
vientos, cuerdas, piano,
alguna que otra
percusión, y para apoyar
en ese rol están Osnel
Rodríguez, Héctor Crespo
y yo.
“Hotel California” es un
tema emblemático dentro
del repertorio de Vocal
Sampling…
Además de ser un clásico
con un referente muy
fuerte que impregnó y
que marcó la música en
su momento, es uno de
los números más
escuchados y conocidos
de todos los tiempos y
eso es un arma de doble
filo. El hecho de que el
público lo conozca
tiende a ser bien
recibido, pero eso
entraña un compromiso
porque hay que hacerlo
bien y a la vez que
respetar el objetivo que
se propuso el
compositor, tienes que
llevarlo a tu terreno.
Al terreno Sampling…
Exacto, ahí es donde
estaba el reto. Al
abordar cualquier tema
siempre hay elementos de
reto y constantemente
nos hacemos la pregunta,
¿como hacerlo a la
manera nuestra?
Sampling ha tenido una
intensa carrera en Cuba
y también
internacionalmente,
¿llevan en paralelo dos
repertorios?
No. Cuando vamos de gira
o participamos en
festivales u ofrecemos
conciertos, el
repertorio es el mismo
que hacemos aquí.
¿Lo prueban primero en
Cuba?
A veces sí y otras no,
depende de la coyuntura.
Hay ocasiones en que
aparece una gira y no
tenemos tiempo para
organizar un concierto
aunque siempre es una
garantía hacerlo primero
en la Isla.
Vocal Sampling tiene
cinco discos,
¿satisfecho?, ¿algo
nuevo en el tintero?
Estamos en proceso de
montaje de música nueva.
En el nuevo disco que
prepararemos queremos
hacer hincapié en
composiciones nuestras,
además de incluir
algunas versiones de
temas más conocidos.
Buscamos el balance,
pero que el peso se
incline hacia
composiciones nuestras.
¿Sueñas con alguna
disquera?
No. El mundo del disco
está tan “aguao” como el
dominó, que nunca se
sabe. Lo importante es
hacer y, después,
buscaremos el
acercamiento a las
disqueras y a los
productores.
De tus temas, ¿cuál es
el más agradecido?
“Apretadito, pero
relaja’o” Me parece que
ha logrado aceptación y
que prendió en el
público, incluso, la
frase ha quedado entre
la gente.
Vocal Sampling se ha
presentado en más de 30
países algunos en los
que —como Japón,
Holanda, Israel, Turquía
o Estonia— no se habla
español, ¿cómo enfrentan
esos públicos?
La comunicación es
esencial y hay que
tratar de que el público
se ponga de tu parte,
que se involucre. Luego
de las dos primeras
canciones les decimos
que, al final, todos van
a ser miembros de
Sampling; los ponemos a
cantar, a bailar si lo
desean e, incluso,
dividimos en público en
dos bandos y les
proponemos competir a
partir de sonidos y
melodías diferentes.
¿Próximas giras?
La semana que viene nos
vamos para Venezuela
donde haremos dos
conciertos (Caracas y
Mérida) y en junio
tenemos compromisos en
Europa.
El verano es la
temporada de los
festivales y asistiremos
a algunos que se
realizarán en Alemania,
Inglaterra, Francia,
España y Suiza. Para el
otoño tenemos la
propuesta de otra gira
por España y luego
México.
A fines de este año o
quizá para el 2011 está
la idea de ir a EE.UU.,
país que no visitamos
desde el año 2002. En
estos momentos existen
mejores condiciones
reales y nos encantaría
retomar nuestra relación
con el público
norteamericano que es
excelente y de mucha
cultura. Ojalá tengamos
esa oportunidad
nuevamente. |