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Graduado de la Escuela
Nacional de Bellas Artes
en 1993, Darío Rivera es
maestro de Artes
plásticas en Tegucigalpa
y un aficionado a la
escultura. Con más de 50
exposiciones y
reconocimientos en su
haber, este joven
hondureño llega a la
ciudad de Holguín y
específicamente a las
Romerías para dar a
conocer su obra, y a su
vez poder intercambiar y
dialogar con los cientos
de jóvenes de diversos
países y culturas que
asisten a esta gran
fiesta del arte joven.
La escultura es un
proceso de
representación
tridimensional a través
del cual cada artista
expresa en un espacio
determinado su visión
del mundo que le rodea.
Para Darío Rivera es
solo trazar una figura
sin restricción alguna,
es una constante
búsqueda de símbolos e
ideas superpuestas en
todas las piezas que
realiza apoyándose en
las facilidades que le
brindan los diversos
materiales con los que
trabaja: terracota,
mármol, piedra y ónix.
Así llegó a nuestra Isla
Politiqueros,
“una colección de
máscaras que refleja el
sistema social y
político de mi país, que
atraviesa por un momento
bastante difícil. No soy
alguien que provoca de
un lado o del otro, el
objetivo de mi obra es
informar, y hasta cierto
punto ridiculizar el
sistema en que vive hoy
Honduras. Estas máscaras
permiten representar
ciertos personajes
políticos y llevar a la
gente, gracias al arte,
los argumentos
necesarios para que
construyan su realidad”.
Esta es la primera vez
que Rivera visita Cuba y
sobre su experiencia
conversó con La
Jiribilla: “El
festival de las artes
Romerías de Mayo y la
ciudad holguinera,
tienen muchos espacios
donde los más jóvenes se
pueden manifestar de
acuerdo con sus
preferencias culturales.
En esta gran fiesta
pueden confluir la
pintura, la escultura,
el teatro, la literatura
y la música. Existe
mucha diversidad
artística en este lugar,
y eso ha sido muy rico
para mi profesión”.
“Ahora mismo estoy muy
motivado y pretendo
regresar con muchos
amigos que también
aprecian este tipo de
intercambio —dijo—, eso
es primordial para todo
lo que se mueve
alrededor del arte. En
algunos países nuestros
[Latinoamérica], no
tenemos oportunidades de
diálogo por una u otra
razón, y aquí en Cuba sí
las hay. En cada sesión,
presentación y mesa de
debate, se logró
intercambiar y no
precisamente por manejar
una tendencia específica
de las artes. Se te
despiertan nuevas ideas
que entrelazan las
manifestaciones
artísticas: un pintor
puede hacer música,
escultura o puede
actuar, y ese es uno de
los objetivos, unir las
artes y aprender más de
cada una de ellas”.
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"Caballo" |
Al conversar sobre la
situación de Honduras y
el viaje que realizaron
a nuestro país en medio
de un contexto político
y social tan difícil,
expresó: “venir a Cuba
resultó muy complicado
por todo lo que ha
estado viviendo mi país
en muchos aspectos, por
ejemplo, la cuestión
económica, pues estamos
pasando por una crisis
muy grande. Nosotros los
artistas entonces no
contamos con el apoyo de
nadie, nos toca
autofinanciarnos y eso
es algo que se puede
tornar un tanto difícil,
pero creo que cuando se
quiere se puede y mira,
aquí estamos”.
La creación de este
artista latinoamericano
forma parte de esa
referencia de
cotidianidad de nuestros
pueblos que describe la
contemporaneidad. El
arte se convierte en un
medio de comunicación
que integra tanto
elementos literarios,
como algunos de carácter
político, siempre
buscando esa integración
que asegura haber
encontrado también en
cada una de las plazas y
parques donde tuvo lugar
uno de los encuentros
del arte joven más
importante de Cuba. |