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El trovador Ireno García
llegó (el pasado jueves
1ro. de abril) al teatro
del Museo Nacional de
Bellas Artes con su
siempre hermoso puñado
de canciones y con aires
de renovación que mucho
tienen que ver no con su
lírica (¡tan personal y
transparente!), sino con
la manera en que está
arropando sus canciones.
En el concierto
—titulado Entre
poemas y canciones y
que da continuidad a un
trabajo desarrollado en
los últimos años junto
con la actriz Coralia
Veloz y que se
caracteriza por ir
engarzando el verso y la
canción—, Ireno se
“estrenó” con su nueva
agrupación que, según
comentó, lo acompañará
“en lo adelante” y con
la que ha tomado nuevos
bríos en su larga e
intensa carrera de ir
por el mundo trovando.
“He encontrado a estos
músicos y estoy feliz
porque dentro de ellos
hay grandes condiciones
humanas y eso vale tanto
o más que si fueran,
solamente, excelentes
ejecutantes: para ellos
mi aplauso más sincero”,
dijo Ireno en el momento
en que presentó a su
nuevo grupo integrado
por Pedro Enrique Peña
(guitarra), Helen Puldón
(segunda guitarra),
Marvis Manzanet
(percusión) y Maillelys
Martínez (tres).
La delicadeza de los
textos y el altísimo
nivel de lírica de la
obra de Ireno fueron
constantes a lo largo
del concierto que
comenzó con el tema
“Querencias” y continúo
con “Peticiones”,
“Lejanía”, “A la
deriva”, “La rueda de la
suerte” y “Fábula de
mayo”, esta última
dedicada a un amigo que
se marchó de Cuba y al
retornar “con tanta
rareza se volvió muy
raro”, según se reitera
en la canción.
“Nadie sabe de mi
corazón” contó con la
inclusión del bailarín
Jorge Luis Begué, quien
con improvisados
movimientos se desplazó
por toda la sala,
mientras que para el
tema “Homenaje a Risa”
fue invitada la
compositora y arreglista
Lucía Huergo —una
autoridad en la materia—
quien con su saxo
soprano acompañó a Ireno
en un “homenaje a un
hombre que siempre se
estaba riendo” —de ahí
el apodo Risa y que está
incluido en el
inventario de los
recuerdos de la infancia
del trovador.
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Luego de “Soledad”,
Ireno agradeció a “los
muchos amigos que
colaboraron en la
realización del recital”
entre ellos a Alberto
Pujol quien dirigirá un
futuro audiovisual
dedicado a su quehacer e
igualmente al artista de
la plástica Clipton
Santamaría que aportó
parte de las imágenes
que, digitalmente,
fueron proyectadas
gracias al empleo de las
nuevas tecnologías. Y,
precisamente, haciendo
uso de esas herramientas
se exhibió un tierno
audiovisual —casi un
videoclip graficado a
partir de fotografías y
dibujos infantiles— que
acompañó el tema “María
Fernanda”: “nuestra
nieta que acaba de
cumplir años; para ella
todo nuestro corazón”,
dijo Ireno.
“Un buen bolero” fue
vocalizado por Marvis
Manzanet, tema que años
atrás lo popularizó la
inmensa Xiomara Laugart
y que según Ireno “es
una pequeñita canción
que ambas —en distintos
momentos— la han hecho
grande”.
Continuó el concierto
con “Poquito a poco” y
“La fuente”, tema que
surgió durante un viaje
a tierras mexicanas y
que años después se
convirtió en una canción
“tierna y que es como un
guiño a la vida y a la
esperanza”.
“Con tanto” es un tema
de esos que pueden
calificarse de “alerta”
porque —según comentó el
cantautor— “surge a
partir de un comentario
que le escuché a un
trovador joven y, creo,
que no se debe olvidar
¡jamás! de dónde se
viene y hacia dónde se
va”.
“Con tanto”
Tengo tanto de tanto
escuchado
que al lanzarme a
escribir ya no sé
si la treta que dictan
los hados
hace diana o me impone
un traspiés.
Y no sé dónde empieza lo
nuevo
o tal vez regresar
ya no sé.
Tengo tanto de Silvio y
de Pablo
de Garay,
de Miguel y de Pourcel
que regresan acordes
usados
y lo nuevo se pierde
otra vez.
Que no sé si comienzo o
termino
o tal vez regresar
ya no sé.
Todo, todo lo que
escribo
sale de mis miedos
viene del derecho
sale del revés.
Todas, todas mis
canciones
tienen el impulso de los
que empezaron
hace tanto tiempo
la primera vez.
Tengo tanto de Bola y su
Nieve
y de Rita, Cat Stevens,
Jack Brell
que regresan acordes
usados
y lo nuevo se pierde
otra vez.
Tengo tanto de mucho
soñado
que no puedo explicar el
por qué
se me enredan palabras
que fueron
esgrimidas desde alguna
vez.
Y no se si Corona o John
Lennon
Me imagino que fue
alguna vez
todo, todo lo que…
“Entre poemas y
canciones” continuó con
“Coralia”, “Ahora” y la
emblemática “Andar La
Habana” que fue seguida
—a petición reiterada
del nutrido público que
asistió al concierto—
con “Como la luz”,
canción que puso punto
final a este concierto
que constituyó un
disfrute mayor:
¡Enhorabuena, Ireno!,
sigue así que eres de
los necesarios. |