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La sala Majadahonda del
Centro Cultural Pablo
de la Torriente Brau
fue sede el 6 de
abril del Festival de
fotografía de pequeño
formato 5 x 7.
A la convocatoria de la
institución respondieron
nada menos que 144
fotógrafos de casi todo
el país, de los que
fueron seleccionados
finalistas para exponer
37 artistas.
Sin duda, una vez más,
el Centro Pablo ha
abierto una vía de
desarrollo para una
manifestación que
demanda recursos de
financiación y que, no
obstante las
dificultades del país,
sostiene su ritmo de
producción. Lo demuestra
la actividad de
fotógrafos que están
intentando abrirse paso
y de aquellos que,
aunque no optan por la
fotografía de arte, sí
les interesa la
publicitaria o la
científica, más allá de
los que continúan en su
obra ya reconocidos en
el ámbito de la
fotografía de arte.
“¿Qué pasaría si de
repente los fotógrafos
no necesitáramos grandes
formatos para concursar
y mostrar lo que
hacemos? … ¿Qué, si de
repente la barrera
económica que muchas
veces frena el impulso
para presentarse a un
evento, deja de ser
dilema, pues la
impresión de las
imágenes es muy
económica?” inquiere
Alain Gutiérrez,
especialista y fotógrafo
(él también) del Centro
Cultural Pablo de la
Torriente en sus
palabras al catálogo de
la exhibición.
Esta se convierte, pues,
en una variante más que
legitimadora, funcional,
para dar a conocer a
aquellos fotógrafos que
están incursionando en
una manifestación que
demanda recursos de
financiación, impresión
y montaje.
El resultado es una
exposición que delinea
cual muestreo la
producción fotográfica
aún no tan conocida en
el país y que recibe,
por tanto, con este
concurso, un estímulo
necesario. Instituciones
como Casa de las
Américas, la Fototeca de
Cuba, el Centro de
Desarrollo de las Artes
Visuales, el Instituto
Cubano del Libro, el
Proyecto Cultural
Cubafoto, la Fundación
Antonio Núñez Jiménez de
la Naturaleza y el
Hombre, y el propio
Centro Cultural Pablo
otorgaron cada una
sus respectivos premios
y menciones que avalan
las obras de los
participantes.
Turno corrido,
de Carolina Vilches
Monzón obtuvo dos
primeros premios
otorgados por Cubafoto y
por el Centro Pablo. La
fotógrafa ha trabajado
el tema de género en la
arista de lo
doméstico-cotidiano,
para reflejar la
simultaneidad y, de
paso, la sensación de
multiplicidad de tareas
que debe enfrentar la
mujer; ralentiza la
velocidad de la
obturación, de modo que
logra una coexistencia y
reiteración de imágenes.
Mirada de ciudades,
un conjunto de fotos de
Gloria Margarita Fresco
fue merecedor de un
Tercer Premio (Cubafoto)
y Mención de Casa de las
Américas. Fotos donde
la artista logra una
visualidad poética y
global de ángulos
inesperados de la
temática urbana.
Maikel Rafael Domínguez
recibió el Premio de
Casa de las Américas y
del Centro de Desarrollo
de las Artes Visuales
por el reflejo recreado
de la violencia, un tema
de actualidad en la
fotografía
internacional.
Obras de artistas muy
jóvenes obtuvieron
reconocimientos como
Imitación de vida,
de Lisandra Isabel
García López, estudiante
del Instituto Superior
de Arte, quien obtuvo el
Segundo Premio (Cubafoto)
con una serie donde
manipula la dimensión de
su autorretrato rodeada
de los objetos
personales que adquieren
una trascendencia en su
recién finalizada
adolescencia.
Otros comentarios
pudieran señalarse, mas
lo meritorio es destacar
la importancia de, con
economía de recursos,
ofrecer la vía para
promocionar y encauzar
el trabajo que están
haciendo fotógrafos de
distintas generaciones
en la Cuba de hoy. |