Una de las áreas de expresión de
la cultura cubana con mayor
vitalidad en el 2009 fue la
literatura. Aunque desde inicios
de año las editoriales de la
Isla comenzaron a entregarle al
lector títulos de muchísima
importancia para comprender el
devenir histórico y cultural de
nuestro país, fue la XVIII Feria
Internacional del Libro, el
acontecimiento cultural más
importante del país, quien
verdaderamente dio la señal de
arrancada para la carrera de
largo aliento desarrollada por
las letras del país durante todo
el año.
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Inaugurada
con la presencia de Raúl y la
presidenta de Chile, Michelle
Bachelet, pues la feria tuvo
como invitado de honor al país
austral, 43 naciones y cerca de
700 invitados extranjeros
estuvieron presentes en la
edición del magno evento.
Dedicado a la poeta y ensayista
Fina García Marruz, Premio
Nacional de Literatura; al
investigador, ensayista y
profesor Jorge Ibarra Cuesta,
Premio Nacional de Ciencias
Sociales, y a la Casa de las
Américas en su aniversario 50,
el evento abrió sus puertas en
el complejo Morro-Cabaña el 12
de febrero y hasta marzo realizó
un periplo por todas las
provincias del país.
Presentaciones y ventas de
libros, lecturas de poesías,
actuaciones de grupos de teatros
para niños, descargas de trova y
conciertos antes del cañonazo,
fueron algunas de las
actividades de mayor
convocatoria. Mil
títulos fruto del trabajo de las
editoriales cubanas estuvieron
disponibles para el público en
esa ocasión. Solamente en su
etapa habanera visitaron la
Feria medio millón de personas y
se vendieron más de 1 100 000 de
libros, entre editoriales
cubanas y expositores
extranjeros.
Entre los
autores de otros países
invitados para la ocasión
estuvieron el teólogo brasileño
Frei Betto, unos meses más tarde
Premio ALBA de las Letras, el
ensayista venezolano Luis Britto
García, el escritor italiano
residente en España Carlo
Frabetti, el escritor mexicano
Paco Ignacio Taibo II, quien
presentó su biografía de Antonio
Guiteras, Tony Guiteras. Un
hombre guapo; el escritor
noruego Jostein Gaarder, y los
escritores chilenos Pedro
Lemebel, Poli Délano, Carmen
Berenguer, Reynaldo Lacámara y
Faride Zerán.
Una de las
presentaciones más esperadas de
la Feria fue la de la Colección
50 Aniversario de la
Revolución que se había
anunciado desde el 2008.
Habla Fidel. 25 discursos en la
Revolución, Como el
primer día, Documentos de
la Revolución Cubana,
Medio Siglo de Revolución,
Revolución Cubana: hechos más
que palabras, Espacios en
la Isla, El juicio del
Moncada, 50 canciones en
años de Revolución, Los
años 50, Con las bases
llenas. Béisbol, historia y
Revolución, Crónicas del
mañana, Se cuenta que…,
La ínsula fabulante,
Por siempre Vilma, son,
algunos de los títulos que
conforman esta colección con
tiradas de más de diez mil
ejemplares.
Marzo llegó
con la celebración de los 200
años del natalicio del poeta
Gabriel de la Concepción Valdés,
Plácido. Coloquios, encuentros,
publicaciones y debates en torno
a la obra de este creador
marcaron también todo el 2009.
El Festival
del Libro en la Montaña llevó en
abril diversas actividades
vinculadas con el mundo de la
literatura a las serranías de
las nueve provincias que
integran el Plan Turquino.
Presentaciones y ventas de
libros, intercambio con los
autores, actuaciones de grupos
teatrales y premiaciones de
concursos como el de décimas El
Clarín de la montaña realizado
en Sancti Spíritus acercaron a
los pobladores de los más
recónditos poblados al mundo
literario nacional.
En junio el
14 Festival de Poesía de La
Habana dedicado a los países
árabes nos permitió acercarnos a
una cultura que aunque
aparentemente está distante de
la nuestra comparte con la
cubana matrices comunes en
aquellos moros que, conversos,
llegaron a nuestras costas en
las sucesivas expediciones
españolas. La poesía sirvió
entonces de vínculo a la
memoria, pero también al
entendimiento de unos seres
humanos cuyas costumbres y
tradiciones son atacadas cada
día no solo por las bombas y
balas que intentan sojuzgarlos,
sino también por los grandes
medios de comunicación mundial
que intentan con su acción
justificar y hacer parecer
natural la barbarie cotidiana.
La Noche de
los libros se adueñó en julio de
la principal arteria capitalina
como viene ocurriendo desde hace
tres años con puntos de ventas
de libros, actuaciones de La
Colmenita y concursos de
disfraces de personajes de la
literatura infantil. El Festival
Universitario del Libro y la
Lectura (FULL) retomó en
septiembre el céntrico espacio
del Vedado y sumó las
universidades y las sedes
municipales como espacio para la
presentación de los más diversos
títulos salidos de las
editoriales cubanas. Foros
interactivos y conciertos se
agregaron a la lista de las
actividades de promoción que de
manera conjunta realizaron el
Instituto Cubano del Libro y la
Unión de Jóvenes Comunistas en
aras de alcanzar una mayor
cultura general en el
estudiantado del país.
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Los Sábados
del libro, actividad habitual en
los portales del Palacio del
Segundo Cabo, también sirvieron
como puente para acercar a los
lectores cubanos títulos de
diferentes editoriales que
durante el transcurso de 2009
vieron la luz. Entre los títulos
presentados estuvieron el
Diccionario de pensamientos de
Fidel Castro, del
investigador y profesor de
oratoria Salomón Susi Sarfati;
En
el mayor silencio. La
inteligencia mambisa,
de René González Barrios, el
10mo. número de la colección
Letra y Solfa, de
Alejo Carpentier, compartido en
dos volúmenes:
Música (1951-1955) y
Música (1956-1959),
Campos de amor y de batalla,
poemario del narrador, ensayista
y Premio Nacional de Literatura
Pablo Armando Fernández, ¡Aquí
estamos! El negro en la obra de
Nicolás Guillén,
una compilación de Denia García
Ronda y el libro en dos tomos
titulado
Poesía anónima africana,
con prólogo, selección,
traducción y notas de Rogelio
Martínez Furé.
También en
este espacio se presentaron
textos como
Amalia Simoni. Una vida oculta,
de los autores Roberto Méndez
Martínez y Ana María Pérez Pino,
biografía que intenta dar a
conocer en toda su integridad la
vida de esta singular mujer que
hoy más que una esposa romántica
o una cantante virtuosa, es la
encarnación de algunos de los
valores permanentes del ser
cubano. Lecturas sucesivas,
del ensayista y crítico
literario Rogelio Rodríguez
Coronel, fue otro de los textos
presentados. Los 14 ensayos de
este libro abordan a través del
análisis minucioso del
pensamiento y la obra de figuras
como Alejo Carpentier, Dulce
María Loynaz, Nicolás Guillén y
Lisandro Otero, entre otros,
importantes cuestiones de la
literatura y la cultura
modernas, en Cuba y en el
contexto latinoamericano.
Obras
de autores extranjeros llegaron
también a manos del público
cubano en este espacio. Tal fue
el caso de La rama dorada,
libro en dos tomos del
antropólogo e investigador
inglés James George Frazer
(1854-1941), considerada un
texto de cabecera en los
estudios tempranos sobre magia y
religión comparados y Patas
arriba. La escuela del mundo al
revés, del reconocido
periodista, ensayista y narrador
uruguayo Eduardo Galeano,
retrato agudo de la sociedad
contemporánea, que penetra en
sus lacras y en sus fantasmas
cotidianos, denuncia que no
edulcora el presente ni rehuye
de sus sombras, y constituye un
recorrido profundo, crítico,
agudo e irónico, por el camino
de un mundo que el autor nos
revela “patas arriba”.
Casi
finalizando el año se dio a
conocer que el Premio Nacional
de Literatura recayó en el
ensayista, editor, crítico
literario e investigador
Ambrosio Fornet, autor de textos
imprescindibles para la cultura
nacional como la historia de
El libro en Cuba, los textos
de crítica literaria
En
tres y dos,
En blanco y negro, Las
máscaras del tiempo y
Signos y el volumen de
cuentos A un paso del
diluvio.
También en el último mes del año
se anunciaron los Premios Alejo
Carpentier de Novela, Cuento y
Ensayo y Nicolás Guillén de
Poesía, los cuales recayeron
respectivamente Ernesto Peña por
La Biblia perdida, Rafael
de Águila por “Del otro lado”,
David Leyva por “Virgilio Piñera
o la libertad de lo grotesco” y
Omar Pérez, por el cuaderno
Crítica de la razón puta.
En el 2009
se creó además una Comisión
Cubana por el Centenario de José
Lezama Lima. Nacida con Fina
García Marruz y Cintio Vitier
—recientemente fallecido— como
presidentes de Honor, la misma
está integrada por Roberto
Fernández Retamar, César López,
Reynaldo González, Antón Arrufat,
Pablo Armando Fernández, Miguel
Barnet, Nancy Morejón, Monseñor
Carlos Manuel de Céspedes,
Eusebio Leal, Eduardo Torres
Cuevas, Pedro Simón, Margarita
Mateo, Enrique Saínz, Roberto
Méndez, Sigfredo Ariel, entre
otros reconocidos escritores,
artistas, editores,
investigadores y amigos de
Lezama, junto con instituciones
culturales de toda la Isla
relacionadas por su labor con la
vida y obra del autor de
Paradiso.
La comisión
ha formado varios grupos
temáticos para el trabajo en los
distintos campos de la cultura,
promovido la realización de
discos y conciertos,
representaciones escénicas,
documentales, exposiciones
patrimoniales y artísticas, la
edición de textos diversos en
libros y publicaciones
periódicas de todo el país, y
organizará en diciembre de 2010
un Congreso Internacional sobre
la obra de José Lezama Lima de
conjunto con la Casa de las
Américas y el Instituto de
Literatura y Lingüística.
Además se
publicarán las Obras
Completas, de José Lezama
Lima; cuyo primer volumen, la
reedición de Paradiso ya
fue presentado en el espacio del
Pabellón Cuba, sede de la
Asociación Hermanos Saíz, lo que
constituye un acontecimiento de
singular importancia para el
conocimiento, estudio y difusión
de su pródigo legado a la
cultura cubana y universal.
Nacimientos de revistas como la
de más reciente aparición
dedicada a la poesía, Amnios,
concursos literarios, lecturas
de poemas, peñas y talleres de
escritura diseminados por todo
el país, el anuncio de las
celebraciones en el 2010 por el
décimo aniversario de las
Ediciones Territoriales y los
preparativos para la próxima
edición de la Feria del Libro
dedicada a Rusia ilustran un
panorama cultural que tuvo este
año, como de costumbre, en el
campo de las letras y el
pensamiento uno de sus bastiones
más fuertes. |