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Santiago Vizcaíno
(Ecuador)
¿Qué importancia le concedes a
este encuentro de jóvenes
creadores en Casa Tomada en el
contexto latinoamericano actual?
Salvando la gran distancia
temporal que existe entre el
primer encuentro que se
desarrolló aquí en Cuba en 1983,
me parece muy importante, y digo
esto porque precisamente, es un
espacio de diálogo, de
intercambio, y es significativo
que estos encuentros se
desarrollen sobre la base de
nuevas voces y nuevas
perspectivas de los jóvenes
latinoamericanos.
¿Consideras que este encuentro
marcará un antes y un después en
el diálogo y la integración de
los jóvenes artistas
latinoamericanos?
Sí, esta es una oportunidad de
conocernos, y de re
conocernos. Gentes muy parecidas
pero a la vez muy disímiles, nos
permite mostrar esa gran
perspectiva que tenemos desde la
literatura y las artes. Nos da
la posibilidad de alcanzar el
mundo, de ser cosmopolita.
Alejandro
Madrid (México)
¿Qué lo motivó a participar en
Casa Tomada?
Pues mis amigos de Casa, del
departamento de música, me
invitaron. Con ellos tengo una
relación bastante larga, desde
que me otorgaron el Premio Casa
de las Américas de Musicología
en 2005. Y vine porque el simple
hecho de que fuera Casa de las
Américas me motivaba, por el
cariño que le tengo.
¿Qué importancia tiene a su ver
este encuentro que reúne a
jóvenes creadores
latinoamericanos?
Ahora mismo no sabría decir, hay
que esperar a ver qué sucede con
lo que acá se diga, con el
trabajo de la gente que haya
venido. Espero que las cosas que
se hablaron, los diálogos que se
establecieron, nos ayuden a
todos a nutrir nuestro trabajo.
¿Qué le ha aportado en lo
profesional y en lo personal
este espacio de diálogo e
intercambio?
Siempre es interesante
intercambiar con gentes que
están fuera de nuestras
disciplinas, creo que muchas
veces las ideas que se manejan
fuera de nuestras disciplinas
tienen resonancia con lo que
nosotros estamos haciendo. Yo
estaba trabajando ciertas
cuestiones teóricas de la música
que encontré que tienen muchos
puntos de encuentro con un
performance que se estaba
realizando aquí en Casa. Para mí
fue interesante ver las ligas,
los vasos comunicantes.
Alejandra
Sequeiro (Nicaragua)
¿Qué importancia crees que tenga
este encuentro de Casa Tomada?
La importancia de este tipo de
encuentros es obvia, es
fundamental que lo comprendamos
así. En el sentido de que, si
bien es cierto que disponemos de
herramientas como Internet y
todas las demás tecnologías de
las que podemos disponer, y uno
puede intercambiar mucha
información de forma
instantánea; el encuentro
personal tiene una riqueza
invaluable y es esencial.
Por esa cuerda lo que nos brinda
este encuentro es, más que todo,
la posibilidad de conocer
mutuamente nuestro trabajo,
intercambiar experiencias de
forma personal, y de saber por
dónde va la poesía joven
latinoamericana y el arte
contemporáneo en general, el
cual no es completamente
abarcable por Internet.
Me maravilla el ambiente
cultural cubano. En Nicaragua
las políticas culturales son
nulas, pocas, casi inexistentes.
Sin embargo, con el nuevo
gobierno se ha dado un realce a
la cultura, y, siempre y cuando
la experiencia que uno tiene la
pueda compartir con la gente que
puede mover piezas para agilizar
los cambios necesarios,
obviamente habrá una
consecuencia, un efecto.
Héctor Iván
Delgado (México)
¿Por qué llega a Casa Tomada?
Por una invitación que recibí
después de que algunos
especialitas vieran mi trabajo,
y me comentaron del foro y de lo
que se pretendía realizar en
Cuba, y fue entonces que envié
mi carpeta y participar en Casa
Tomada.
¿Qué importancia le otorga hoy a
este encuentro de jóvenes
creadores y artistas
latinoamericanos en Cuba?
Creo que este foro tiene grandes
posibilidades para fomentar y
desarrollar el diálogo entre
otros creadores para el
intercambio de ideas, para poder
conectarse unos y otros y a su
vez con el entramado social y
cultural, y las necesidades
sociales.
Puede generar y ha generado ese
diálogo e intercambio, por el
simple hecho de haber venido a
Cuba y ponernos en contacto con
distintos artistas y creadores
no solo de Cuba, sino de otros
lugares de Latinoamérica. Y ver,
además, cómo la gente responde a
lo que pasa en la sociedad. Esto
sirve de referencia educativa y
social para establecer una
relación con otro mundo, para
encontrar otro tipo de
respuestas a las necesidades y
problemas, que en algunos casos
son comunes, pero que se
diferencian también, y esas
diferencias nos permiten ver
otros caminos.
¿Cree que este diálogo marque un
antes y un después entre los
jóvenes latinoamericanos aquí
reunidos?
Creo que sí, y será fructífero
en la medida que sean posibles
reencuentros que permitan
retomar lo que se ha planteado
en estos días. Ya veremos.
Claudia Puente
(México)
Me encanta la idea de este
encuentro. La diferencia que veo
con respecto a otros encuentros
latinoamericanos a los que he
asistido, es que no ha habido la
misma familiaridad para platicar
de cualquier cosa como aquí.
Voltearte a verle los ojos al
que habla, en unos foros más y
en otros menos, pero que el
público en general se abra y
participe, que también haya
gente allí que escribe; todo eso
es muy importante.
¿Consideras que hay una
significación especial de que
este tipo de encuentro se
realice aquí en Cuba?
Cuba es un espacio muy rico para
estas discusiones. Se quiera o
no, este país es un referente
para todo el continente. Aquí
aprendimos que se podían hacer
ciertas cosas, de diversas
maneras, pero hacerlas al fin y
al cabo. Esa valentía abre
espacios en muchos otros lugares
no solamente culturales, sino de
convivencia, históricos y
políticos, etcétera.
Otra cosa que me llama mucho la
atención es que justamente se
hace en Cuba porque podemos
venir, los cubanos no siempre
pueden asistir a otros
encuentros. Por eso para mí es
un honor estar en estos foros.
Todas las personas que llegan de
otros países, con las que he
conversado tienen, en general,
la misma opinión que yo. Este
país nos ha enseñado a ser
creativos, a no rendirse y
seguir intentando llegar al
objetivo. Es un lugar donde cabe
la libertad, así es como lo
siento. |