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El
Septeto Nacional Ignacio
Piñeiro tiene una
historia que entronca
visceralmente con la de
la música cubana.
Fundado como Sexteto
Nacional el 13 de
diciembre de 1927 y
ampliado luego con la
introducción de la
trompeta, fue Piñeiro,
el Poeta del Son, el
autor de temas incluidos
hasta hoy en los
repertorios de muchas
agrupaciones soneras y
salseras como “Échale
salsita”.
Hace
apenas unos días el
Septeto Nacional regresó
a Cuba luego de una gira
por los EE.UU., 76 años
los separaban de su
anterior presentación en
la Feria Un siglo de
progreso en Chicago
donde obtuvieran el
Gallo de Oro. Aunque en
el 2003 la agrupación
estuvo nominada al
Grammy Anglosajón sus
músicos no pudieron
asistir al evento en Los
Ángeles por no recibir
visado en ese entonces.
Algunas
cosas han cambiado en
estos años, y el Septeto
Nacional integra, junto
con Omara Portuondo,
Carlos Varela y La
Charanga Habanera, la
lista de los músicos que
en los meses más
recientes han llevado su
música a Norteamérica.
Su primer concierto en
los EE.UU. este 2009 se
realizó el pasado 7 de
noviembre en el College
Hostos Center en Nueva
York. Una breve estancia
en Puerto Rico formó
parte de esta gira que
luego continuó con
actuaciones en Miami,
Chicago, San Francisco y
Los Ángeles.
Varias
reseñas en The New
York Times daban
cuenta de la presencia
de los músicos cubanos.
“Nuestra misión es
preservar las canciones
y el legado de Ignacio
Piñeiro” declaraba
Eugenio Rodríguez, líder
del grupo. La
publicación afirmaba que
para los amantes de la
música latina el retorno
del Septeto Nacional
había sido “un histórico
evento” y la
“extraordinaria
oportunidad” de
disfrutar en vivo de la
legendaria agrupación.
Los
integrantes del Septeto
compartieron el
escenario con músicos
como Cheo Feliciano,
Gilberto Santa Rosa, El
Gran Combo y Eddie
Palmieri quien luego de
la actuación en Nueva
York exclamó: “¡me
subieron el Congo!”.
Parejas de baile de la
Compañía Areito
Performen, del
prestigioso Colegio
participaron en la
presentación inaugurada
por Aurora Flores y
Wally Ebdemcon, director
del Hostos Center,
quienes destacaron el
significado de la música
de Piñeiro no solo para
Nueva York, sino también
para el mundo.
Los
integrantes del Septeto
fueron invitados además
a impartir clases en un
conservatorio en Puerto
Rico. Ricardo Oropesa,
representante de la
agrupación afirmaba: “es
bueno para ellos
conocernos y bueno para
nosotros conocerlos a
ellos… esperamos que
este tipo de intercambio
continúe porque si tú
quieres ser un buen
músico es importante
estar expuesto a la
mayor cantidad de
estilos y géneros
posible”.
La gira
estuvo organizada por
Leo Tizol, un promotor
dominicano que durante
la administración de
Clinton viabilizó la
presencia en los EE.UU.
de músicos cubanos como
Los Van Van, la Orquesta
Aragón y Los Papines,
pero tuvo que detener su
gestión durante el
período de gobierno de
Bush. “La puerta se
cerró completamente y
cualquier esfuerzo para
abrirlo fue frustrado.
Entonces paré de
intentarlo. Pero cuando
escuchamos los rumores
de que otra vez era
posible, decidimos
tratar nuevamente y aquí
estamos”, declaró Tizol
a The New York Times.
Aunque
la presencia de músicos
cubanos en EE.UU
comienza a ser un hecho
cierto, en el sentido
inverso, es decir, el
viaje de músicos
norteamericanos a la
Isla no se han
constatado los mismos
avances. Hace apenas
unos meses a la Orquesta
Filarmónica de Nueva
York le fue negado el
permiso para las
actuaciones previstas en
La Habana y otro tanto
sucedió días atrás
cuando los
puertorriqueños
integrantes de Calle 13
no pudieron asistir al
31 Festival del Nuevo
Cine Latinoamericano
para presentar su
documental Sin mapa
y ofrecer un concierto.
La gira
de la agrupación cubana
tiene como objetivo
promover su más reciente
disco, Septeto
Nacional Ignacio Piñeiro
con grandes estrellas
del son. Desafiando al
destino, del sello
discográfico cubano Bis
Music. En el disco
participan entre otros
soneros Félix Baloy,
Ernesto Oliva y Pedro
Lugo "El Nene", la
cantante Beatriz
Márquez, Enrique Iriarte
"Culebra" en el piano y
Tomás Ramos Ortiz "El
Panga" en las
tumbadoras.
“Nosotros somos
representantes de unas
personas y un estilo de
música —declara Eugenio
Rodríguez—. Hemos
representado la cultura
cubana en el mundo
durante 82 años y hemos
tocado la música cubana
en cualquier lugar donde
haya cubanos u otras
personas que disfrutan
nuestro sonido”. Las
actuaciones en más de 35
países validan las
palabras del director de
la agrupación. EE.UU.,
México, Argelia, Canadá,
Colombia, Dinamarca,
Venezuela, Inglaterra,
Panamá, Noruega, Suiza,
Suecia, Francia,
Irlanda, España,
Escocia, Italia,
Eslovenia, Alemania,
Turquía, Austria,
Bélgica, Holanda,
Finlandia, Lituania,
Letonia, República
Checa, Eslovaquia,
Emiratos Árabes,
Portugal, Polonia,
Rumania, Hungría,
Croacia y Rusia se
encuentran entre los
sitios donde se han
presentado. Su larga
vida y versatilidad
interpretativa
convierten, sin duda, al
Septeto Nacional Ignacio
Piñeiro en unos
auténticos embajadores
de la cultura cubana. |