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En tiempos donde las
utopías de fundación
teatral no se deshojan
en desvaríos de ingenuos
soñadores y en los que,
inevitablemente, deben
rebasar el filtro de la
institucionalidad
cultural, Versus Teatro,
bajo la dirección de
Osdaldo Rondón Pereira,
estrenó la obra
Monogamia, del
renombrado dramaturgo
chileno Marco Antonio de
la Parra.
La premièr tuvo lugar en
un espacio sui
generis, bastante
alejado de los circuitos
habituales de estreno
teatral. Si nuestra
cultura nacional
—entendida
como cultivo de las
artes—
peca muchas veces de
habanocentrista, me
aventuraría a sospechar
que el cenáculo
artístico es aún más
estrecho, y peca de
vedadocentrista, cuando
las personas levantan
una ceja en señal de
escepticismo, al saber
que una obra de teatro
se estrenará en El
Diezmero.
La Asociación Canaria
del municipio capitalino
de San Miguel del Padrón
fue acondicionada para
la llegada de monógamos,
aspirantes a serlo y
otros renuentes a la
práctica (pero todos
apasionados del arte de
la representación), y el
mismo local que ha
utilizado Versus Teatro
para realizar sus
ensayos durante los
últimos cinco años, de
pronto se transformó en
escenario; escenario que
pasa a la historia del
teatro cubano como el
primero que estrena en
la Isla, de manera
profesional, una obra de
Antonio de la Parra, el
autor de habla hispana
más representado en
América Latina.
Según Osdaldo Rondón,
director de Versus
Teatro, el grupo
comenzó su empeño
fundacional como un
estudio dentro de la
compañía Teatro Océano,
de donde nacieron los
espectáculos
Confesiones a Horacio
(2006), basado en el
Hamlet, de
William Shakespeare, y
El conuco de tío
conejo (2007), de
Fernando Ospina. La
agrupación se constituye
definitivamente como
proyecto independiente
en enero del año 2008,
con la puesta en escena
de la obra Sudario,
escrita por el
dramaturgo cubano
Roberto D. M. Yeras.
Y ahora emerge
Monogamia, con un
examen que transcurre
entre lo divertido y la
introspección reflexiva,
para auscultar el pulso
de las complejidades
conyugales en la
cotidianidad
contemporánea.
Monogamia diluye su
superobjetivo en el
enfrentamiento de dos
caracteres
diametralmente opuestos:
hermanos marcados por
crudas deudas
sentimentales, cuyas
vidas se sorprenden
entrecruzadas por
conflictos amorosos que
llevan al límite sus
tensiones personales.
¿Es la monogamia la
solución?, ¿acaso existe
esa monogamia? Son
cuestionamientos que
flechan al auditorio
para confirmar que en el
arte como en la
existencia misma, la
banalidad se disfraza de
trascendencia cuando la
razón desafía a las
emociones.
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Monogamia
traza bifurcaciones
sutiles que intentan
revelar las flechas
lanzadas con
anterioridad; y luego se
asienta en la maduración
de sus conflictos para,
finalmente, en una
exhalación de alivio,
tributar un mensaje de
gran humanidad; así como
dicta la voluntad de
Versus Teatro que
—según sostiene su
director— aunque es hoy
un grupo profesional
independiente, no
asalariado, se vuelca en
una constante búsqueda
de formas alternativas
de producción y
presentación, que
apuesta por el derecho a
la creación y por el
perenne diálogo escénico
con nuestra realidad. |