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Queridos colegas:
Creo que una isla, rodeada por
el mar, es sobre todas las cosas
un misterio y la posibilidad
infinita de fabular. Las
paradojas sirven para iluminar
esencias y pareciera que creamos
los oxímoros. A veces, es tan
deslumbrante la luz que nos
quedamos ciegos, y, a pesar del
calor sofocante, preferimos el
abrazo apretado desde el alma.
Casi nunca es posible encontrar
las respuestas adecuadas a las
adivinanzas: el agua puede
quemar, la lluvia nunca apagará
el fuego. Nos cuesta mucho la
puntualidad, pero nunca hemos de
faltar a una cita. Fuimos la
última colonia que se liberó de
España, pero protagonizamos una
Revolución que nos hizo
independientes, diferentes,
¡tanto!, que muchas veces nos
hemos quedado solos, aquí, en
medio del mar. No voy a hacer la
historia, ningún espacio ha sido
mejor que la escena para
contarla, para develar los
conflictos, para conducir las
reflexiones, para relatar cada
momento y alumbrar su
profundidad.
Celebrar los 50 años del teatro
en Revolución asemeja un
estallido, para materializarlo
tendríamos que llenar la Isla de
teatros. Pero aún sin los
necesarios, vamos a celebrar el Trece Festival de Teatro de
La Habana con la
participación de 30 propuestas
cubanas y un número similar de
puestas en escena de los grupos
que viajarán desde América,
Europa y África. Es la mejor
oportunidad para conocernos,
para aprender los unos de los
otros, para compartir las
experiencias en la creación, una
festividad para crecer desde los
escenarios, desde los espacios
reservados a los talleres y a
las conferencias.
Serán jornadas inquietantes,
espléndidas para el aprendizaje,
y como el teatro de la Isla es
fértil para la evocación y los
misterios puede pasarnos como a Hamlet en la explanada de
Elsinor: en cualquier escenario,
acompañando a los actores, o tal
vez entre el público, podrán
estar Stanislavski, Craig,
Brecht, Meyerhold, Grotowski,
Strindberg, Chéjov, Pirandello,
O´Neill, Williams, Valle Inclán,
Artaud, Ionesco, Genet, Beckett,
Sartre, Lorca, Marsillach,
Sastre, Dragún, Buenaventura,
Boal. Además, como los espíritus
habitan un espacio sin
fronteras, estarán junto con ellos Piñera, Felipe, Ferrer, Alberto
Pedro, Roberto Blanco, Raquel
Revuelta, Raúl Oliva, Pepe
Santos, Bebo Ruíz. Puedo
anticipar que en los coloquios y
desmontajes de obras se hablará
de Santiago García, Eugenio
Barba, Peter Brook y que las
jornadas del Festival sumarán a
la relación de maestros nombres
de creadores del patio y de
otros países cuyas poéticas
constituyen referentes y
paradigmas del arte teatral.
A mis colegas del teatro cubano
les confieso que he sido feliz
como público de sus obras y
tengo la seguridad de que los
invitados van a compartir este
sentimiento. A los colegas que
desde la distancia de geografías
tan diferentes han defendido con
tanta pasión el deseo de
celebrar junto con nosotros el
Trece Festival de Teatro de La
Habana, mi gratitud y la de
los integrantes del Comité
Organizador. A todos los que en
Cuba y en el mundo han
colaborado para hacer realidad
la celebración de esta fiesta
del teatro: gracias. Ahora somos
más los que vamos a participar
de los misterios y de las
paradojas en esta Isla con tanto
mar y tanto azul, con tanta luz,
donde la lluvia nunca apagará el
fuego.
Un abrazo apretado desde el
alma.
*29 de octubre de 2009.
Palabras de inauguración del Trece
Festival de Teatro de La Habana |