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Nosotros, participantes
en el VI Foro de la
Sociedad Civil Cubana
contra el Bloqueo y la
Anexión, reunidos en La
Habana, a los 16 días
del mes de octubre de
2009, en representación
del amplio espectro de
organizaciones y
asociaciones civiles
cubanas activas en los
diversos sectores de
nuestra vida nacional:
-
Reafirmamos que el
bloqueo económico,
comercial y
financiero impuesto
por el gobierno de
los Estados Unidos
de América es el
principal obstáculo
para el desarrollo
económico y social
de Cuba. El daño
económico directo
ocasionado al pueblo
cubano por la
aplicación de dicha
política asciende a
una cifra que supera
los 96 mil millones
de dólares, hasta
diciembre de 2008,
lo que significaría
alrededor de 236 mil
221 millones de
dólares, a los
precios actuales del
dólar
norteamericano.
Estas cifras no
ilustran ni los
altos costos
intangibles ni los
daños emocionales
que causa el bloqueo
a nuestro pueblo.
-
Denunciamos que la
principal víctima
del bloqueo es el
pueblo cubano. Las
dos terceras partes
de nuestra población
nació y ha vivido
bajo los efectos de
esta criminal
política.
Todos los sectores
de la vida nacional
resultan afectados
por el impacto que
ocasiona a la
economía del país;
en particular, en lo
referido a los
sectores de
la salud, la
educación, la
seguridad
alimentaria, la
salud animal,
el deporte, la
cultura, el
transporte, la
vivienda, el medio
ambiente y las
instituciones
religiosas.
Las acciones del
bloqueo afectan
especialmente, a la
infancia, a las
mujeres, a los
adultos mayores y a
las personas con
discapacidad.
-
Reafirmamos que el
bloqueo contra Cuba
es el más
prolongado, cruel e
injusto que haya
conocido la historia
de la humanidad y
constituye una
verdadera guerra
económica que
califica como un
acto de genocidio.
Su objetivo
fundamental y
declarado ha sido la
destrucción del
orden constitucional
de Cuba, privando a
su pueblo de la
soberanía y del
ejercicio de su
derecho a la libre
determinación.
-
Subrayamos que la
política de bloqueo
no es un asunto
bilateral. Tiene un
marcado carácter
extraterritorial y
violatorio del
Derecho
Internacional y de
las regulaciones
internacionales de
comercio que se
intensificó a partir
de la aprobación de
las leyes Torricelli,
en 1992 y Helms
Burton, en 1996.
-
Resaltamos que desde
1992 hasta la fecha,
la aplastante
mayoría de los
Estados miembros de
las Naciones Unidas
ha apoyado una
resolución cubana
que pide el
levantamiento del
bloqueo económico,
comercial y
financiero de los
Estados Unidos de
América. A pesar de
que el bloqueo
concita un profundo
rechazo en la
comunidad
internacional, los
Estados Unidos de
América continúan
ignorando las 17
resoluciones
adoptadas por la
Asamblea General de
las Naciones Unidas.
6.
Reconocemos que algunas
de las medidas
implementadas por la
administración del
Presidente Barack Obama
constituyen un paso
positivo, sin embargo,
son extremadamente
discretas y limitadas y
en nada contribuyen a
desmontar la criminal
política de bloqueo.
Continúa en pie y en
plena aplicación el
complejo entramado de
leyes y disposiciones
administrativas que
conforman las bases
legales de la política
del bloqueo, incluido su
dimensión
extraterritorial y la
permanencia de la
restricción de la
libertad de movimiento
de los ciudadanos
norteamericanos.
7.
Denunciamos
que durante el año 2009,
la aplicación de las
medidas impuestas por el
bloqueo ha sido más
férrea por parte de la
Oficina de Control de
Activos Extranjeros del
Departamento del Tesoro
de los Estados Unidos de
América, mediante la
aplicación de un número
creciente de multas y
otras sanciones a los
presuntos violadores de
las leyes del bloqueo.
-
Reclamamos que se
respete plenamente
el derecho de las
organizaciones de la
sociedad civil
cubana a sostener y
desarrollar
relaciones e
intercambios de
cooperación con
otras de todos los
países, sin la
hostilidad e
injerencia del
gobierno de
Washington. Exigimos
que cesen las
negativas de visas y
otras restricciones
para el intercambio
cultural y académico
con el pueblo, los
científicos y los
representantes de
organizaciones de
mujeres, sindicales,
estudiantiles,
religiosas,
deportivas,
ambientales y
otras,
estadounidenses o de
cualquier otro país.
Las limitaciones
impuestas por el
gobierno de Estados
Unidos
de América
al desarrollo de
estas relaciones
expresan su temor a
que los ciudadanos
de ese país conozcan
la realidad de Cuba
y constituyen,
además, una
violación de sus
derechos
constitucionales.
-
Enfatizamos que la
aplicación de esta
política de bloqueo
y guerra económica
total, constituye
una evidente e
inadmisible
violación de los
derechos y
libertades
fundamentales del
pueblo cubano, y
perjudica de igual
modo los derechos y
libertades del
propio pueblo
norteamericano.
Incluso, afecta a
los ciudadanos de
terceros países a
causa del efecto
extraterritorial de
dicha política y las
“leyes” con las que
pretenden
sustentarla.
-
Reconocemos y
agradecemos la
amplia y efectiva
solidaridad hacia
nuestro país de
miles de
organizaciones de la
sociedad civil en
el mundo,
especialmente
aquellas que
representan los más
nobles sentimientos
del pueblo
norteamericano y
valoramos altamente
las posiciones
asumidas por éstas,
por los gobiernos y
organismos
internacionales que
no se han plegado a
las presiones del
gobierno de Estados
Unidos de América.
-
Exhortamos a las
organizaciones de la
sociedad civil de
los distintos países
a hacer público su
apoyo solidario, de
la manera que
consideren más
efectiva en sus
respectivos países,
al proyecto de
resolución que el
próximo 28 de
octubre considerará
la Asamblea General
de las Naciones
Unidas, por
decimoctava ocasión,
titulado “Necesidad
de poner fin al
bloqueo económico,
comercial y
financiero impuesto
por los Estados
Unidos de América
contra Cuba”.
-
Expresamos nuestra
confianza de que el
28 de octubre la
comunidad
internacional
expresará, una vez
más, su contundente
repudio a esta
política genocida.
-
Ratificamos nuestra
determinación de
profundizar la obra
de la Revolución, y
continuar la
construcción de una
Patria
independiente,
solidaria y justa;
que preserve las
conquistas
alcanzadas,
fortalezca nuestra
labor humanitaria
con otros pueblos
del mundo y defienda
hasta las últimas
consecuencias
nuestra revolución
socialista y la
unidad de nuestro
pueblo.
¡Hasta la victoria
siempre!
La
Habana, 16 de octubre de
2009 |