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Investigadores y
participantes de Cuba, EE.UU. e
Italia, vivieron tres intensas
sesiones de trabajo inmersos en
los particulares de la vida y la
obra del gran escritor Ernest
Hemingway. La cita de
intercambio entre académicos,
estudiosos y especialistas del
recordado Nobel de Literatura,
correspondió al 12o Coloquio
Internacional Ernest Hemingway,
que tuvo lugar del 18 al 21 de
junio y contó con la asistencia
de cerca de 80 participantes.
El evento fue
organizado por la Casa Museo
Ernest Hemingway, ubicada en
Finca Vigía, y por la Cátedra
del mismo nombre del Instituto
Internacional de Periodismo José
Martí, y se distinguió por
conferencias y presentaciones de
investigaciones en curso que
reafirmaron el trabajo de
preservación, de promoción y de
estudio que se realiza en la
Isla del patrimonio y del legado
histórico que nos dejó la
larga estancia cubana del célebre
escritor. Este encuentro de
especialistas e instituciones
afines tuvo como pretexto la
conmemoración del 110mo.
aniversario de su natalicio, el aniversario
70 del
establecimiento de su residencia
en Cuba, el aniversario 80 de la
novela Adiós a las armas
y el aniversario 55 del
recibimiento del Premio Nobel.
Ada Rosa
Alfonso, directora del Museo, y
Gladys Rodríguez, su contraparte
en la Cátedra, formaron parte de
las autoridades en el tema que
disertaron sobre
particularidades de los años de
Hemingway en Cuba y la
influencia que tuvo esa
experiencia en su obra
posterior. De EE.UU.,
participaron Susan Wrynn de la
Biblioteca John F. Kennedy, el
arquitecto William Dupont de la
Universidad de Texas y el
académico Andrew Feldman. Se
presentaron cerca de 20 estudios
en los tres días de reflexión,
sobre temas como la relación del
escritor con intelectuales de la
época, las obras que escribió o
comenzó en Finca Vigía, la
historia de esta casa mítica así
como las obras de restauración
que le han devuelto su esplendor
original, y las complejidades de
traducir sus obras al español,
entre otros.
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El programa del
coloquio se completó con
actividades colaterales como la
proyección de audiovisuales,
recorridos por La Habana Vieja y
visitas a su habitación en el
Hotel Ambos Mundos, a Las
Terrazas, en Cojímar, y a la
Finca Vigía, donde vivió el
autor de
El viejo y el
mar
durante 21 años, refugio al que
regresaba una y otra vez para
escribir. Uno de los momentos
especiales de esta visita fue
encontrar el yate Pilar
completamente restaurado, con la
apariencia que tuvo en vida de
Hemingway, cuando lo utilizaba
para pescar e incluso persiguió
en él submarinos nazis durante
la Segunda Guerra Mundial.
En la clausura
se lanzó la invitación a la 13ra
edición del Coloquio
Internacional, un especio
propicio en el que el Museo y la
Cátedra Hemingway continuarán
presentando los resultados de
sus estudios y que rescata la
importancia del encuentro del
escritor norteamericano con la
cultura cubana, una influencia
que regularmente pasan por alto
en los estudiosos
internacionales del tema.
Mientras tanto, continúan en
estas instituciones los trabajos
de restauración y de
digitalización, que permitirán a
corto plazo, a los especialistas
cubanos y extranjeros, consultar
el abundante archivo de cartas,
manuscritos y otros documentos
que guardan las arcas cubanas y
que apenas han sido analizados
hasta ahora, con lo que se abren
nuevos caminos para descubrir
detalles desconocidos del que
fuera llamado el Dios de Bronce
de la literatura norteamericana.
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