|
“Es un honor recibir una
vez más en nuestra casa
a tantos amigos
puertorriqueños y en
especial a Rafael Cancel
Miranda, un veterano
luchador
independentista”,
aseguró María Santucho,
coordinadora general del
Centro Cultural Pablo de
la Torriente Brau de La
Habana, al
presentar el concierto
especial A guitarra
limpia el pasado
viernes 22.
Con este recital
—protagonizado por Roy
Brown y como invitados
los también boricuas
Tito Auger y el grupo
Así somos— el Centro
Pablo se incorporó a la
13 edición de la Feria
Internacional Cubadisco
2009, que se desarrolló
en la capital cubana y
que estuvo dedicada a
los niños y tuvo a
Puerto Rico como país
invitado de honor.
El periodista Pedro de
la Hoz, en nombre del
comité organizador del
certamen, pronunció las
palabras de elogio que
antecedieron a la
entrega del Premio de
Honor del Cubadisco a
Roy Brown quien “desde
los ya lejanos 70 y
hasta la actualidad ha
mantenido un discurso
firme y coherente”.
“Creemos en la canción
como fuerza y saeta
retadora”, dijo De la
Hoz, quien aseguró que
este 22 de mayo se ha
dado el azar concurrente
del que hablaba José
Lezama Lima: “en la Casa
de las Américas, y
dedicado a Haydée
Santamaría, acaba de
concluir un memorable
mano a mano entre el
poeta Roberto Fernández
Retamar y el trovador
Silvio Rodríguez y
ahora, en el Centro
Pablo, se ha dado
un abrazo de hermanos,
de pueblos que se
quieren y que nunca han
dejado de estar
juntos”.
Roy Brown recibió el
premio de manos de la
trovadora Sara González
e inmediatamente María
Santucho leyó unas
palabras que fueron
enviadas desde Sevilla
por Víctor Casaus,
director de la
institución, quien
encabeza una delegación
del Centro que participa
en la Feria del Libro
desarrollada en esa
ciudad española.
En su mensaje asegura
Casaus que “nos alegra
que el Festival
Cubadisco haya propuesto
este patio, que ya
pertenece a la historia
querida de la Nueva
Trova cubana, para
entregar a Roy ese alto
reconocimiento” al
tiempo que recordó que
Brown es miembro del
Círculo de Amigos desde
que se creó la
institución en 1996.
“En estos años, junto a
Roy, nos han acompañado
desde ese Círculo, entre
otros, los boricuas don
Ricardo Alegría y la
gente querida del Centro
Cultural Ramón Aboy
Miranda de San Juan;
poetas hermanos como
Juan Gelman, Ernesto
Cardenal y Roberto
Fernández Retamar,
trovadores como Luis
Eduardo Aute, Isabel
Parra y Silvio
Rodríguez, hermanitos de
ese Sur que también
existe, como Eduardo
Galeano y Mario
Benedetti, a cuya
memoria querida
dedicamos esta noche de
fiesta, compromiso y
libertad en el Centro
Pablo.”
El concierto se
estructuró a partir de
dos momentos: el primero
a cargo del grupo Así
somos integrado por
Ismar Colón (voz,
guitarra y director
musical), Duamed Colón
(violín), Orlando Colón
(cajón flamenco), Saviel
Cartagena (saxo y
flauta), José Rivera
(bajo), Etienne Rivera
(percusión), Mariela
Ramos (segunda voz) y
Cecilio Colón
(compositor y
representante) y el
segundo bajo la
responsabilidad de Roy y
Tito.
El grupo Así somos
interpretó “Inabón Yunes”
(de Juan Antonio
Corretjer),
“Descendiente” y
“Palabras locas” (de
Cecilio Colón), “Ojalá”
(de Silvio Rodríguez),
“Árboles” (de Clemente
Soto); cinco temas que
pusieron al público al
tanto del trabajo de
estos jóvenes que se
sienten “muy felices de
estar en Cuba por
primera vez”.
Según Ismar Colón, la
estancia en la Isla “ha
estado llena de
sorpresas: hemos
escuchado mucha música y
compartido con un pueblo
maravilloso. No nos
esperamos tanto cariño y
ha sido un verdadero
privilegio formar parte
de la delegación
puertorriqueña al
Cubadisco”.
Seguidamente Roy Brown
subió al escenario y
anunció: “vamos a hacer
una especia de bohemia;
intercambiaremos
canciones y diremos lo
que se nos ocurra” y
presentó a Tito Auger,
“uno de los cantantes
más importantes de
Puerto Rico y un
compositor destacado con
quien tengo una amistad
de muchos años”.
Compartieron “Boricua en
la luna” (poema de
Juan Antonio Corretjer,
musicalizado por Roy),
“Monón” y “Canción para
Ceiba”, tema que evoca
el momento en que
“sacamos a los marines
de la Isla de Vieques
que estuvo antecedido de
una batalla a nivel de
pueblo y se ganó luego
de 50 años de lucha”,
dijo Roy.
Continuaron con
“Árboles” (poema de
Clemente Soto),
“Memorias”, “Sal a
caminar” (inspirada en
una costumbre de los
aborígenes
australianos), “La luna
de los pobres” (dedicada
a la memoria de Mario
Benedetti: “una gran
pérdida, pero una
celebración a una gran
vida”, enfatizó Brown) y
siguieron con “La
prosperidad”, “Canción
para Vieques” y “Obau-moin”.
Como dije, este
concierto tuvo dos
momentos: el primero
para conocer a Así somos
que nos dejó con
ganas de continuidad y
el segundo para
disfrutar de un Roy
maduro que continúa
apostando por la llamada
canción de autor. Lo más
significativo es que
volvió a estrecharse el
lazo entre las dos
islas: Puerto Rico —cuna
de Pablo de la Torriente
Brau— y Cuba donde
creció y se formó el
cronista de
Majadahonda.
Nuevamente, ¡boricuas y
cubanos en el Centro! |