Año VII
La Habana

14-20 de FEBRERO
de 2009

SECCIONES

Página principal Enlaces Favoritos Enviar correo Suscripción RSS

EL GRAN ZOO

PUEBLO MOCHO

NOTAS AL FASCISMO

LA OPINIÓN

APRENDE

LA CRÓNICA

EN PROSCENIO

LA BUTACA

LETRA Y SOLFA

LA MIRADA

MEMORIA

LA OTRA CUERDA

FUENTE VIVA

REBELDES.CU

LA GALERÍA

EL CUENTO

POESÍA

EL LIBRO

EPÍSTOLAS ESPINELAS

EL PASQUÍN

EN FOCO

POR E-MAIL

ENREDOS

¿DÓNDE QUIERES QUE
TE PONGA EL PLATO?

 
presentación de Las razones de la democracia en América Latina,
de Marcos Roitman

Razones para otra democracia

Gilberto Valdés Gutiérrez • La Habana

 
En América Latina estamos entrando en un nuevo escenario y territorio políticos. Las luchas y resistencias de los excluidos, los campesinos, los indígenas, las mujeres, los afrodescendientes, trabajadores ocupados y no ocupados, integrantes hoy del movimiento social popular han producido el quiebre de la otrora hegemonía del neoliberalismo y del dominio absoluto de nuestras soberanías por el imperialismo norteamericano. Todo lo que parecía aplastado, acallado, luego de épocas de profundo malestar, de saqueo y humillación, se levanta desde el Sur.

¿Cómo llegamos hasta aquí? ¿De cuáles teorías y visiones sobre el desarrollo, la democracia y la gobernabilidad, la modernidad y el progreso nos estamos desembarazando? ¿Qué nuevos desafíos enfrentamos por haber subvertido las razones de una democracia que legitimaba el saqueo de nuestros recursos naturales por las transnacionales y de nuestra dignidad como pueblos? Hay que agradecer a la Editorial de Ciencias Sociales la publicación en Cuba de Las razones de la democracia en América Latina, texto fundamental del conocido sociólogo chileno Marcos Roitman Rosenmann. En este libro, el lector cubano podrá hallar pistas teóricas, políticas y humanas para construir las respuestas a estas interrogantes, tanto por el rigor académico e intelectual de los problemas tratados, como por la manifiesta intención de una escritura que alcanza esos niveles de reflexión porque parte de sistematizar los procesos de lucha de la segunda mitad del pasado siglo en los que el autor, de una u otra manera estuvo inserto. No es este, pues, un libro estrictamente académico, resultado de investigaciones librescas. Es un libro que hace aportes a la construcción teórica de la lucha emancipatoria y ese es, a nuestro juicio, su valor fundamental.

De los estudios de Roitman en este texto se desprende que en América Latina urge una revolución democrática completa, la que necesariamente debe adquirir contenidos liberadores particulares, en primer lugar dirigidos a restituir, afianzar y completar la independencia nacional y la soberanía política mediante proyectos populares y el rescate de los recursos naturales, económicos en manos de las transnacionales y sus socios locales, así como la conservación de las identidades. Transformaciones transicionales democráticas incompletas, mediatizadas, como las que caracterizaron a nuestra región luego de las dictaduras neofascistas, o son imposibles o son paliativos ante la dominación imperial transnacionalizada. 

En Las razones, Roitman no hace concesiones a la filosofía política convencional, no asume una modelística abstracta sobre los vericuetos de la gobernabilidad en los sistemas democráticos al margen de los componentes de clase, las tramas e instituciones y las lógicas de la dominación, sino que, al contrario, sustenta sus valoraciones sobre estos temas en los graves problemas históricos de nuestra región, su sometimiento, asimetría y dependencia en relación con los países centrales del sistema, la sucesión de propuestas neoliberales y neoestructurales a las que hemos sido sometidos, a su turno, según los intereses vigentes de los modelos de acumulación del capital imperialista y transnacional, y, en especial, a las luchas contrahegemónicas y por las emancipaciones que han enfrentado estas realidades de opresión.

En una reseña de 2006 Javier Galindo nos recuerda que el autor de Las razones de la democracia en América Latina fue torturado física y mentalmente a raíz del golpe fascista en su Chile natal. Este libro, nos dice Roitman, “es una maduración en lo personal y teórico, motivado por una preocupación del por qué los procesos altamente ricos en lo cultural y social, en su capacidad de otorgar derechos a una ciudadanía, de participación, de mediación, de conocimiento…terminan básicamente en la muerte, la tortura y la desaparición”. 

En un texto reciente en La Jornada, nuestro autor afirma:

el capitalismo ha sido incapaz de generar con o sin recesión un proyecto inclusivo para las grandes mayorías. Ese no es su objetivo. Por el contrario, se articula como un orden excluyente y concentrador cuyo fundamento es el cálculo racional de la explotación. Así, desde su perspectiva, una salida razonable será un mayor aumento de la pobreza y la explotación, generando un orden propio de la neo oligarquización totalitaria del poder político. En esta lógica, la crisis ha dejado al pairo las teorías del neoliberalismo, del capitalismo popular o del liberalismo social. Ninguna de las vertientes, sea vía militar o por vía electoral representativa, han dado una solución inclusiva. Más bien podemos constatar su fracaso. Ahora no es una tozudez mental: es una afirmación fundada en los hechos. Para que América Latina pueda realmente ser un continente con posibilidades debe construir un proyecto liberador, fundado en la justicia social, la libertad y la democracia, y debe apoyarse en una alternativa anticapitalista, por tanto socialista.

En América Latina se despliega lo que algunos autores definen como posneoliberalismo, caracterizado por el avance de gobiernos y proyectos de corte nacional-popular que, con mayor o menor consecuencia política y radicalidad, rescatan la soberanía y el control de sus recursos básicos, hasta ahora en manos de las transnacionales. El término alberga un conjunto de posiciones que oscilan entre la orientación anticapitalista de procesos como el de Venezuela y Bolivia, hasta las de gobiernos de mayor o menor giro a la izquierda que intentan restituir una variante de desarrollo endógeno sobre las ruinas dejadas por décadas de políticas neoliberales extremas en el Cono Sur.

El posneoliberalismo, de cualquier modo, expresa un nuevo escenario para la lucha de clases y la lucha por el pleno ejercicio de la soberanía de los países en la región, que ponga freno al saqueo imperialista transnacional. La propia noción de soberanía se amplía como resultado de las luchas plurales: al rescate y ejercicio de la soberanía política y jurídica se unen la soberanía alimentaria, energética, las soberanías cultural y educativa, en un nuevo escenario  en el que se van dejando atrás lo que Roitman llama la hegemonía monoétnica, al afirmarse el estado multiénico y la plurinacionalidad en países como Bolivia y Ecuador.

Marcos Roitman nos sigue hoy alertando sobre las tesis equivocadas sobre América Latina, epígrafe con que concluye este texto que hoy presentamos. Detrás de las especulaciones sobre la democracia encontramos una realidad bien antidemocrática, la llamada política-espectáculo neoliberal: contaminación visual y “pornografía” política, irrelevancia decisoria del voto ciudadano, vaciamiento de la democracia representativa, corrupción generalizada y clientelismo político, secuestro del estado por las élites de poder. Frente a estas realidades, el autor nos alerta ante las seudosoluciones procedimentales que no se sustenten en posturas radicales (radical en el espíritu martiano, de ir a las raíces de todos los problemas, no en el mero radicalismo verbal) Baste seguir su acompañamiento de los procesos revolucionarios en el hemisferio, su defensa de los movimientos antisistémicos, que apuntan no solo al cambio de gobierno, sino  a enfrentar nuevos desafíos políticos y teóricos que las fuerzas de izquierda tienen el deber de asumir y resolver: cómo subvertir el orden neoliberal y a la vez mantener una perspectiva antisistémica, anticapitalista que, desde la cotidianidad de las luchas, haga posible esa otra civilización que deje atrás la barbarie excluyente, patriarcal, discriminatoria y depredadora del capital. 

El Sub Comandante Marcos ha expresado: "el capitalismo agonizante ha puesto los ojos en nuestras selvas, desiertos, bosques, montañas, ríos, aguas, vientos, mares, playas, maíces, saberes que durante miles de años hemos aprendido, defendido, alimentado, cuidado”[1]. El ecocidio, etnocidio, feminicidio y genocidio son enfrentados hoy por trabajadores ocupados y no ocupados del campo y la ciudad, excluidos de las redes de reproducción del capital, mujeres, jóvenes e indígenas de nuestro continente que protagonizan las luchas más variadas y creativas contra la recolonización imperial. Unida a todas esas luchas plurales, “Cuba sigue en pie —recuerda Marcos Roitman—,  dignificando la persona humana (…) Las nuevas generaciones vivirán a su sombra. Cobijo necesario para seguir adelante, pese a quien le pese”. Gracias, querido amigo, por estos agudos y movilizadores textos, razones para esa otra democracia real que construiremos entre todos y todas en Nuestra América. 

Palabras en la presentación de Las razones de la democracia en América Latina, de Marcos Roitman, que tuvo lugar en la sala Fernando Ortiz de San Carlos de La Cabaña el 15 de febrero, en el contexto de la XVIII Feria Internacional del Libro de La Habana.

[1] “Con espíritu anticapitalista, se abre el encuentro indígena de América”, La Jornada, viernes 12 de octubre de 2007.

 

ARRIBA

Página principal Enlaces Favoritos Enviar correo Suscripción RSS
.

© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
La Habana, Cuba. 2009.
IE-Firefox, 800x600