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Con la presentación de los
títulos Los sonidos de la
nación, de Alejandro Madrid,
Nocturno de Bujara, de
Sergio Pitol, El ejército
iluminado, de David Toscana,
y Literatura y globalización,
de Víctor Barrera Enderle,
se completó el programa de la
Casa de las Américas en la
jornada de este viernes de la
XVIII Feria Internacional del
Libro Cuba 2009.
A propósito de Los sonidos de
la nación, Premio de
Musicología de la Casa de las
Américas en el año 2007, Roberto
Zurbano, director del Fondo
Editorial de la institución,
apuntó que se trata de un libro
importante, en tanto recupera la
historiografía de la Revolución
mexicana a través del análisis
de los fuertes movimientos
musicales de la época, y elogió
su tono, cercano a la sociología
musicológica, lo que lo acerca a
un público más amplio que el que
accede a otros textos de esta
naturaleza.
Entretanto, sobre Nocturno de
Bujara, de Sergio Pitol,
recordó que fue presentado
durante la Semana de Autor que
se consagrara a este peculiar
narrador mexicano en noviembre
del año pasado en la Casa.
Pitol “es una especie de rareza
en el ámbito de las letras
mexicanas e hispanoamericanas”,
dijo Zurbano, y recordó que
durante su estancia en La Habana
el ganador del Premio Cervantes
se sintió tan a gusto que
compartió generosamente varias
lecturas con el público
asistente a aquellas jornadas,
en las que participaron también
estudiosos de su obra.
Acerca de El ejército
iluminado, novela de David
Toscana que resultó ganadora del
premio de narrativa José María
Arguedas, otorgado por la Casa
de las Américas en el contexto
del Premio Literario en el año
2008, el director del Fondo
Editorial dijo que se trata de
una historia “sobre los rostros
de la locura, de la utopía”.
El volumen trata sobre un hombre
dotado para la maratón que, ante
la imposibilidad de participar
en la Olimpiada de París en 1928
decide correr su propia carrera,
mientras la oficial se realiza
del otro lado del Atlántico.
Luego descubre que su crono es
mejor que el correspondiente al
tercer lugar, y dedica una buena
parte de su vida a reclamar “su”
medalla al “ganador”, un
norteamericano. En este punto se
suma la frustración por otro
despojo: el de las tierras del
norte de México invadidas y
ocupadas por los Estados Unidos.
Por último, el título
Literatura y globalización,
de Víctor Barrera Enderle,
recoge una serie de textos que
se caracterizan por la mirada
“indagadora, desenfadada” con
que el ensayista mexicano suele
acercarse a la literatura
latinoamericana.
A propósito de su publicación
dentro de la colección Cuadernos
Casa del Fondo Editorial Casa de
las Américas, el autor apuntó
que “es difícil encontrar
espacios para la reflexión” y
que estaba feliz de pertenecer
al catálogo de la institución.
Evocó las experiencias vividas
durante su participación como
jurado del Premio Casa de las
Américas hace dos años, las que
calificó como enriquecedoras, y
agradeció en particular el
trabajo de la editora, Ana María
Caballero, y del diseñador Pepe
Menéndez.
Dijo que estos ensayos, en su
mayoría surgidos de su
intervención en diversos
eventos, nacen de su “obsesión
por repensar lo que está pasando
en la literatura latinoamericana
actual” y en qué medida los
cambios político-sociales la
afectan. Asimismo, apuntó que
releyó los clásicos del ensayo
latinoamericano y buscó
articular esa tradición, que es
“el cimiento crítico que hay en
estos textos”.
El programa de la Casa de las
Américas en la XVIII Feria
Internacional del Libro Cuba
2009 continúa este sábado con el
Encuentro de bibliotecarios con
motivo de los 50 años de la
institución (Sala Carlos J.
Finlay, 10:00 a.m. a 1:00 p.m.),
las presentaciones del libro
Lumpérica, de Diamela Eltit
(Sala José Antonio Portuondo,
12:00 m.) y de los Premios Casa
de las Américas 2008 (Sala José
Antonio Portuondo, 4:00 p.m.),
así como con el
concierto-homenaje a Violeta
Parra y Víctor Jara, en la Plaza
San Francisco desde las 6:00
p.m. |