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Estimados dirigentes del
Gobierno de Cuba
Queridos lectores
Compañeras y compañeros cubanos
y vietnamitas,
Vietnam es una nación no tan
extensa ni populosa, pero que se
encuentra en una posición
geopolítica sumamente importante
en la península de Indochina y
el sudeste de Asia. Por esa
razón, a lo largo de su
historia, ha sido motivo de
agresión y dominación foráneas.
El pueblo vietnamita se ha visto
obligado a desatar casi veinte
guerras patrióticas de diferente
envergadura, en defensa de su
soberanía. Especialmente en los
tiempos contemporáneos, obtuvo
dos victorias grandiosas: la
culminación de dos grandes
guerras patrias: contra el
colonialismo francés y después
contra el colonialismo
norteamericano.
Como saben ustedes, bajo la
talentosa dirección del Partido
Comunista de Vietnam y de Ho Chi
Minh, la revolución de agosto de
1945 puso fin a la dominación
del colonialismo francés durante
casi 80 años, proclamando la
fundación de la República
Democrática de Vietnam. No
obstante, de inmediato, ese
estado aún en pañales tuvo que
librar una guerra de resistencia
durante nueve años, de 1946 a
1954, para hacer añicos el
intento de reocupación del
colonialismo francés.
La victoria de Dien Bien Phu, en
1954, obligó a los franceses a
sentarse a la mesa de las
negociaciones, que se cumplieron
con la firma de los acuerdos de
Ginebra. Estos acuerdos
establecían la paz en la
península de Indochina y
reconocían la independencia, la
soberanía de los tres países:
Vietnam, Laos y Camboya.
Desafortunadamente, esa paz no
duró mucho tiempo, a
consecuencia de la intervención
yanqui. Vietnam fue dividida en
dos partes: el Norte liberado,
emprendió la reconstrucción; y
el Sur, donde los
norteamericanos sustituyeron a
los franceses para implantar el
régimen lacayo que perpetuaría
la división, para practicar la
política hostil a las ideas
progresistas de la humanidad.
Así, el pueblo tuvo que
levantarse en una lucha de más
de dos décadas, de 1954 a 1975.
Durante esos años, surgió una
pregunta que hacía romper la
cabeza a muchos eruditos
occidentales y del mundo en
general: por qué Vietnam pudo
vencer a esas dos potencias tan
poderosas, que lo superaban en
recursos y número de militares.
La mayoría de la opinión pública
señaló los siguientes factores
fundamentales que contribuyeron
a la victoria de Vietnam: su
causa justa, la certeza de sus
lineamientos, estrategia y
tácticas, su partido con una
dirección clarividente, fundado
y forjado por el líder Ho Chi
Minh. Sin embargo, otro factor
importante es que el país posee
un arte militar tradicional,
cuajado a través de muchos
períodos de la historia,
desarrollado hasta alcanzar su
cúspide en la época Ho Chi Minh,
con la creación de las Fuerzas
Armadas del pueblo y la
realización de la guerra del
pueblo.
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Aquí, ante ustedes, el libro
Guerra de pueblo. Ejército de
pueblo, cobra entonces más
destacada importancia.
El autor del libro, el General
Giap, es un personaje conocido
entre los lectores del mundo,
uno de los mejores discípulos
del presidente Ho Chi Minh,
quien dirigió la creación del
Ejército Popular de Vietnam
desde 1944, y al mismo tiempo
estuvo en la dirección suprema
del Partido, para trazar
lineamientos y tácticas para las
dos guerras. Además, como
Comandante Jefe de las Fuerzas
Armadas de Vietnam, comandó las
tropas hacia Dien Bien Phu en
1954, batalla que estremeció a
todo el globo terráqueo.
Según el concepto de Vietnam, el
ejército del pueblo es aquel
formado por el propio pueblo.
Sus integrantes son los mismos
campesinos, obreros,
estudiantes, que en tiempo de
paz participan en la producción
y a la vez entrenan
militarmente; en tiempo de
guerra, son combatientes en el
campo de batalla. El concepto de
guerra de pueblo abarca todas
las esferas del país.
Durante los cuatro mil años de
su historia, el pueblo
vietnamita tiene más de dos mil
luchas contra agresiones
diferentes. Cada familia tiene
en su altar algún ser querido
caído en combate, por el derecho
a la vida. Por eso, más que
nadie, el pueblo vietnamita
aspira vehementemente a la paz,
la libertad. El presidente Ho
Chi Minh dijo: “nada es más
precioso que la independencia y
la libertad. A la independencia
vietnamita le encanta la rosa,
pero el enemigo nos obligó a
empuñar el fusil”.
La guerra del pueblo nuestra
nació de estas palabras tan
sentidas y tan sagradas. Hoy
día, la tendencia de la paz,
cooperación y amistad está
rigiendo la relación de buena
parte del mundo; no obstante
queda el peligro de algunos
conflictos armados.
Las experiencias valiosas de
Vietnam, el arte de la guerra y
sobre todo el concepto de guerra
de pueblo, aún sirve de utilidad
para países con coyunturas
semejantes. Para que sean
sostenidas nuestra seguridad y
defensa nacionales, debemos
construir nuestra seguridad y
defensa nacional con la
participación de todo el pueblo.
Con mi respeto al general Giap,
quisiéramos presentarles hoy
este libro modesto, pero lleno
de información valiosa.
Palabras
pronunciadas por el señor Le
Doan Hop, en la presentación del
libro Guerra del pueblo.
Ejército del pueblo, del
general Vo Nguyen Giap |