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Mi amor,
el más enamorado
es el más olvidado
en su antiguo dolor
SILVIO RODRÍGUEZ
Una revolución en otra
Hace tres años
conocimos
a Víctor Hugo Robles (Santiago
de Chile, 1969). Él es el
personaje principal, real, de
El Che de los gays
(35
min., 2004, Arturo
Álvarez),
y había viajado a Cuba
con ocasión del estreno del
documental en el 27 Festival
Internacional del Nuevo Cine
Latinoamericano de La Habana.
Las opiniones que vertió en
nuestra primera entrevista este
luchador contra la exclusión,
fueron difundidas por La
Jiribilla en ¿Una lección
de humanidad?
1 Hoy, en vísperas de
la presentación en la sala
Finlay de la fortaleza de San
Carlos de la Cabaña, de
Bandera Hueca ―Historia del
Movimiento Homosexual de Chile―,
el “líder autónomo de la
resistencia cultural”, viene a
esta segunda cita con los mismos
crespos, rizados y largos, y las
mismas gafas, lentes traslúcidos
y montura negra, pero vistiendo
ya no una camisa-blusa de seda
roja, sino un pulóver
negro, regalo de la conocida
antropóloga mexicana Roxana
Reguillo, cuyo frente remeda una
estampa guadalupana: “Estoy más
devota, más religiosa y más
respetuosa”, jaraneó.
Con todo, lo más sugestivo de su
atuendo sigue siendo la estrella
de la boina, diferente de la que
portaba el Che y de la que traía
el propio Víctor Hugo en su
anterior visita. La del
Guerrillero Heroico era una
insignia
“macha”,
pero
esta es una estrella de mar,
menos mariquita que la del 2005,
si bien más pop, con
incrustaciones de fantasía: «Si
Madona resolviera usar alguna,
seguro que sería así”, soltó
otra. La metamorfosis no es solo
externa. Sin perder la
jocosidad, Víctor Hugo parece
ser,
al presente, una persona más
recta, más íntegra.
“El personaje y yo, somos más
maduros; al extremo de que ahora
siento más conexión con la
realidad cubana”, reflexionó el
también periodista. “Eso igual
se relaciona con la apertura que
tiene lugar en la Isla. La
mayoría ya no se espanta con que
me autodenomine el
‘Che
Guevara de los gays’,
sino que siente
curiosidad y, unido a que la
figura ya transitó por aquí, y a
que lo explico mejor, es más
receptiva. Antes había una
especie de negación. Hoy percibo
una actitud tendiente a la
aceptación de la homosexualidad.
Ahí está la impronta del Centro
Nacional de Educación Sexual (Cenesex),
líder del proceso cubano de
aceptación de la diversidad.
Lo que está ocurriendo en Cuba
con este tema es una revolución
en la misma Revolución.”
Interferencias
Tampoco volvió Víctor Hugo con
las manos vacías. Habría sido
uno de los miles de peregrinos
que en el 2005 visitaron la
tumba de Amelia Goire en el
cementerio habanero de Cristóbal
Colón. Dócil al rito y la
representación popular, allí le
ofreció una “manda”
(promesa) a La Milagrosa si lo
ayudaba a tener su “niño”,
Bandera Hueca, la obra que
hoy presenta en la XVIII Feria
Internacional del Libro Cuba´09.
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El título hace referencia al
performance perpetrado por el
autor, en tanto activista
homosexual, cuando el 4 de mayo
de 1994, en medio de un congreso
del Partido Socialista de Chile,
y en presencia de Danielle
Mitterrand, pidió el apoyo de la
ex primera dama de Francia a la
lucha por la enmienda del
artículo 365 del Código Penal,
que castigaba con cárcel la
sodomía consentida entre
hombres. Ante el asombro de los
políticos presentes, el
‘Che
de los gays’
desplegó una insignia chilena
con un hueco en el centro,
símbolo del espacio vacío que en
aquel país llenarían las
lesbianas, trans y homosexuales,
y que restaba así, vacío,
deshabitado, debido a fobias de
todo color.
“El libro, su concreción, el
hallazgo de los editores, el
modo
y el lugar
políticos, me costaron
mucho”, entró en detalles.
“Luego me enteré de que Cuba´09
se dedicaría a Chile; me lo dijo
el poeta cubano Roberto Zurbano,
director del Fondo Editorial de
la Casa de las Américas, que
visitó la Editorial ARCIS, de la
Universidad de Arte y Ciencias
Sociales ARCIS, de Santiago de
Chile, y se reunió con la
ensayista
Nelly Richard,
mi jefa: ahí
supe,
‘al
tiro’
(enseguida), que Bandera
Hueca estaría en La Habana…
El pasado 13 de febrero, día de
mi cumpleaños 40, fui adonde La
Milagrosa, a recordarle y a
cumplir nuestro pacto; ¡esa es
la historia mística de este
viaje!”
La estadía de Víctor Hugo en La
Habana de 2005 es apenas una
nota en Bandera Hueca. La
referencia indica que el
‘Che
de los gays’
provocó controversia al
citar abiertamente en el debut
del filme al escritor homosexual
cubano Reinaldo Arenas.
2
“Desde entonces he estudiado y
evolucionado mucho”, expuso
quien a inicios de los 90
integró el Movimiento de
Liberación Homosexual (MOVILH),
“y dimensioné mi osadía; pero no
me retracto; a fin de cuentas
solo dije que agradecía estar en
la tierra de J. Martí y de R.
Arenas, lo cual no es una
falsedad. La temeridad, la
connotación política de mi
gesto, estuvo en mi perversa
intención de ubicar en un mismo
plano al Héroe Nacional de Cuba
y a la
‘hija
pródiga’.
Por suerte no debí pagar por
ello ningún costo político, pero
veo que siguen habiendo
interferencias, que Reinaldo y
su obra han sido manipulados por
el imperialismo, y que leída
desde ahí la Revolución es una
dictadura que arremete contra el
homosexual.”
Mucho, demasiado
Cenesex lidera
el proceso de aceptación de la
diversidad. ¿Y el
‘Che
de los gays’,
cuál es la dimensión de su
liderazgo?
Es un liderazgo autónomo; no
respondo a ninguna organización
o jerarquía, sino a mis propias
vocaciones, convicciones e
impulsos. Me declaro líder de la
resistencia cultural y corporal.
También mi cuerpo ha debido
librar muchas batallas.
Contagiado con el VIH, soy
coordinador de Vivopositivo, la
revista de la Coordinadora
Nacional de Personas Viviendo
con VIH/Sida, y pude asistir a
AIDS 2008, la 18 Conferencia
Internacional sobre el Sida.
Celebrada en México en agosto,
esta tenía la visión de suscitar
una excelencia científica y una
investigación que alentaran las
acciones individuales y
colectivas, así como un diálogo
que fomentara la
responsabilidad.
En esa noción de resistencia
cultural y corporal, ¿dónde
queda el homosexual?
¡En el centro! Hablo de un
homosexual crítico al sistema
neoliberal; por eso es que
presento aquí Bandera Hueca,
en el único Estado socialista
que ha resistido años
de bloqueo y lleva cinco décadas
de Revolución. Frente a un grupo
de homosexuales, tendríamos que
preguntarle a cada uno,
‘¿eres un homosexual político,
de derecha, fascista,
comprometido, al margen?’ El ‘Che
de los gays’
tiene varios apellidos: es de
izquierda, libertario, crítico
con la sociedad y consigo mismo.
Nunca me importó si resulté
homosexual por nacimiento o por
el camino; siempre lo percibí
como una misión. Aún no sé a
quién debo dirigir
preferentemente mi mensaje; si a
mis congéneres o a los de la
otra acera; creo que debo
orientarlo hacia estos últimos,
y trabajar porque mi comunidad
sea aceptada. Mis grandes
censores son homosexuales, por
razones que van desde la
homofobia interna hasta la
envidia y las luchas de poder.
También el
‘Che
de los gays’
es un personaje atrevido, y
buena parte de los homosexuales
es conservadora; la mayoría vive
en el closet, esconde su
condición, no politiza su vida
pública. Andar con las banderas
desplegadas las 24 horas es como
‘too much’ (demasiado) para un
homosexual.
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Ríos y pasos
La escritura de Bandera Hueca,
le ayudaría a concienciar la
dimensión de ese, su liderazgo
político.
Los hijos siempre hacen crecer a
los padres. Hoy soy más sensato
para mí y para los demás. La
mirada de los otros también es
distinta, si bien el libro no
tuvo la repercusión esperada en
la prensa. Es comprensible. Los
medios están dominados por la
derecha y en modo alguno
difundirían un tomo que en
esencia es político. Esta no es
una obra sobre chismes de
homosexuales, me cuidé mucho de
hacerlo, de hecho quité algunos
capítulos y nombres de
personajes públicos homosexuales
que estaban en el borrador so
pena de que provocaran pequeños
“escandalillos”
y se perdiera de vista lo más
importante: la Historia
del Movimiento Homosexual de
Chile.
Repasemos
Bandera Hueca.
Toda obra literaria tiene
principio, nudo y desenlace…
Y también tiene hoyos. Al
performance al que alude el
título, realizada por mí frente
a Danielle Mitterrand, algunos
críticos han llamado la atención
sobre otros vacíos susceptibles
de ser rellenados. Tal es el
comentario de la militante de
Izquierda Unida (IU) y
transexual española Kim Pérez,
publicado en la Web de Carla
Antonelli, coordinadora del área
transexual del Grupo de Gays y
Lesbianas del Partido Socialista
Obrero Español (PSOE). Según Kim,
muchos momentos de Bandera
Hueca podrían seguir
creciendo, tanto hacia delante
como hacia atrás; son agujeros
negros cuyas honduras
cautivarían a nuevos estudiosos
y serían rellenadas con
menciones a circunstancias y
hechos que aún no han sido
precisados. Es bueno que, en
calidad de comunicadores,
nuestros textos devengan pasos
por donde los lectores crucen
los ríos de la información.
Periodismo, no literatura
¿Cuáles
‘huecos’ de Bandera Hueca
le gustaría ‘rematar’?
El libro es una cronología y
habrá que actualizarlo. Hay
muchos cabos sueltos. No se
sabe, por ejemplo, qué fue lo
que ocurrió el 4 de septiembre
de 1993 para que la discoteca
Divine, de Valparaíso, terminara
incendiada, con el aciago saldo
de 16 víctimas fatales; el caso
fue reabierto en 2003 y aún se
investiga.
3 Otro proceso
inconcluso es el de la jueza
Karen Atala, a quien la justicia
chilena, porque Karen convivía
con su pareja
lesbiana, le retiró la tuición
de sus hijas en favor del padre;
la decisión final la tomará la
Comisión Interamericana de
Derechos Humanos, adonde la
chilena presentó una denuncia y
compareció por vez primera en
2006.
4 Así agregaría un
capítulo con perfiles de
personajes paradigmáticos, a
saber: la propia Karen, primera
magistrada latinoamericana que
haya salido del closet para
enfrentarse a sus pares; el guía
de la Confederación de
Trabajadores del Cobre, el
comunista Cristian Cuevas; la
trans Alejandra González,
concejal de Lampa,
comuna de una zona rural de
Santiago de Chile; y Alejandro
Salvador Fernández Allende,
nacido en Cuba, hijo de Beatriz
‘Tati’ Allende y, en
consecuencia, nieto del
presidente que murió en La
Moneda.
En el centro físico de
Bandera Hueca aparece el
capítulo “Te molesta mi amor: La
carta pública a Silvio
Rodríguez”…
Los sucesos acaecieron en Chile
en 1995, mas cobraron otro matiz
a principios de
2009, a raíz de la protesta del
cantautor cubano
Silvio Rodríguez por un artículo
del periodista argentino Bruno
Bimbi que, a su vez, cita una
anécdota del escritor chileno
Pedro Lemebel donde lo acusa
(Pedro a Silvio) de homofobia.
Silvio se vio en la necesidad de
desmentirlo.
5 Confieso que
Bandera Hueca se llamaba, en
un inicio, Te molesta mi amor;
que tan pronto como conocí el
incidente no quise intervenir,
habría parecido oportunista; y
que lo único que sé (sobre las
posturas del trovador) son los
hechos reales que cuento en el
capítulo. Ahora me crucé con
Silvio en la Feria del Libro
Cuba´09; se acordaba de cuando
irrumpí en la conferencia de
prensa que él ofrecía en la
Fundación Violeta Parra para
entregarle aquella carta. La
misiva buscaba su solidaridad
con nuestra demanda por derogar
el artículo 365
del Código Penal.
Silvio hizo público su apoyo.
6 Siempre sentí que
debía saldar esa deuda con él, y
hoy, sin proponérmelo de
antemano, también podría reparar
en alguna medida un daño que
seguramente Pedro no planeó
infligirle. Bandera Hueca
no es un libro de crónicas que
use licencias literarias; todos
los hechos que relato son
fidedignos; esto es Periodismo,
no Literatura. El libro cuenta
la Historia del Movimiento
Homosexual de Chile. La gran
preocupación es que se instale
entre nosotros una homofobia de
estado. Que en otra época
tildaran a alguien de homofóbico
quizás no tendría mucha
importancia, pero ahora sí.
Victoria cantada
En otras entrevistas le han
preguntado que con cuál momento
de esa Historia le gustaría
quedarse.
Y he respondido que con mi
trabajo en
Triángulo Abierto. Por primera
vez hubo en Chile una voz radial
homosexual. En nombre de ese
programa fue que le entregué la
carta a Silvio, sin pensar
adonde llegaríamos. “Si están
luchando por sus derechos, que
los comparto y los respeto”,
dijo, “tienen todo mi apoyo, por
supuesto, siempre que no se
pongan en contra de Cuba.”
7 Después, en los dos
conciertos que ofreció en el
Teatro Monumental, cantó, entre
otras muchas piezas, Te
molesta mi amor. Por cierto,
se la dedicó al
‘movimiento
Triángulo Abierto’,
pensó que nuestro MOVILH se
llamaba así, y ese era el nombre
del programa radial.
¿Qué fue del artículo 365 del
Código Penal
chileno?
“Siendo Eduardo Frei presidente
de Chile y María Alvear ministra
de Justicia, fue promulgada la
ley 19607 a 2 de julio de 1999.
El texto modificado del artículo
quedó del siguiente modo:
‘El
que accediere carnalmente a un
menor de dieciocho años de su
mismo sexo, sin que medien las
circunstancias de los delitos de
violación o estupro, será
penalizado con reclusión menor
en sus grados mínimo a medio’.”
8 La sodomia
consentida entre hombres adultos
dejó de ser un delito. Fue la
victoria política y legal más
importante del MOVILH desde su
fundación en 1991.
Derecho humano
Ha dicho que el suyo es un
liderazgo autónomo. ¿Ya no
milita en el MOVILH, qué es el
MUMS?
Hubo fracciones al interior del
Movimiento Homosexual de Chile.
El que hoy se presenta como
líder del movimiento, Rolando
Jiménez, de algún modo
‘raptó’
el nombre y las estructuras del
MOVILH histórico cuando ya este
se había disuelto y, aún más,
sigue utilizándolo como si el
grupo fundador en pleno siguiera
existiendo. Así confunde a la
opinión pública, los medios, la
sociedad, y de paso se mantiene
en la presidencia por más de 17
años cual
‘Pinochet de los homosexuales’.
Ya vimos que dicho MOVILH
histórico se fundó en 1991;
agreguemos que desapareció a
fines de 1997. En junio del 98
surgió el Movimiento
Unificado de Minorías Sexuales (MUMS),
organización en la que participo
más activamente.
9 Antes de alcanzar
aquella victoria, la
modificación del 365, ya los
homosexuales estaban peleados
todos contra todos. La división
obliga a los aspirantes al
movimiento, a tomar partido por
uno de los bandos:
‘O
estás con el MUMS o con el
MOVILH’. Soy del MOVILH
histórico, así que tengo mi
complicidad con el MUMS, pero no
tengo en este ninguna
responsabilidad institucional.
La autonomía me permite ser
crítico. A riesgo de parecer
poco humilde, debo decir que el
‘Che Guevara de los gays’
ya es una figura histórica.
Estoy en esto desde los 22 años;
tengo 18 de militancia; no soy
una ‘dinosauria’, más para allá
voy.
Bandera Hueca cuenta con el
delicioso colofón
“Un futuro posible: Epílogo de
Emma de Ramón”.
Es difícil escribir algo
semejante. Emma de Ramón es la
pareja de la
jueza
Karen Atala, la chilena a quien
la justicia chilena le
retiró la tuición de sus hijas
por lo que ya explicamos. Ellas
están dando, juntas, la batalla
por el respeto de su dignidad en
aquella Comisión Interamericana
de Derechos Humanos. “Alguien
que no ha vivido esa situación
no sabe la violencia que ella
implica. Quienes crecimos y
vivimos violentados con el
estigma de la ‘anormalidad’
resonando en nuestros oídos y en
nuestra conciencia, sabemos que
el mundo, nuestras familias y la
sociedad que nos rodea, es
nuestra enemiga; pretende acabar
con nosotros, nos persigue, y si
no consigue destruirnos, nos
ignora. Solo nuestra entereza y
la fuerza de los lazos que
construyamos entre nosotros (la
conjura) puede ayudarnos a
alcanzar un bien que está fuera
de toda discusión como Derecho
Humano fundamental desde hace
más de 200 años: la libertad.”
1
1
Rosete Silva, Hilario.
“Entrevista con el chileno
Víctor Hugo Robles. ¿Una
lección de humanidad? ”
La Jiribilla, no. 241,
Año 4, La Habana, 17-23 de
dic. de 2005.
2
Robles, Víctor Hugo.
Bandera Hueca. Historia del
Movimiento Homosexual de
Chile. Editorial ARCIS /
Editorial CUARTO PROPIO,
Santiago de Chile, 2008, p.
103, nota no. 17.
3___
“Infierno en la disco: El
incendio de la Divine.”
Ídem, pp. 61-64.
4
___ “Jueza Atala (El lésbico
paradigma de la justicia
chilena).” Ídem, pp.
193-206.
5
Un trabajo del periodista
cubano Frank Padrón,
publicado en el sitio web de
la sección de Diversidad
Sexual del CENESEX (www.cenesex.sld.cu/diversidad.htm),
explica el incidente.
6
Robles, Víctor Hugo. “Te
molesta mi amor: La carta
pública a Silvio Rodríguez.”
Ídem, pp. 91.
8
Robles, Víctor Hugo. “Pecado
Nefando: La histórica
modificación del 365.” Ídem,
p. 85.
9
___ “Homosexuales unidos (La
muerte del MOVILH).” Ídem,
p. 111.
10
___ “Un futuro posible:
Epílogo de Emma de Ramón.”
Ídem, p. 207.
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